VIDAS INTERESANTES  :  MARIA DE FRANCIA 

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María de Francia fue una poetisa del siglo XII de la que se conocen  pocos datos sobre su vida. Lo que ha llegado hasta nosotros se ha vislumbrado a través de sus obras.  En el prólogo de los Lais escribió: “Marie nun, si sui de Francia…” Esto es todo lo que nos dice de sí misma la primera poetisa de Francia.

          Por su tradicional cultura anglo-normanda y provenzal, ya desde muy joven se sintió atraída por la corte de Enrique II de Inglaterra, duque de Normandía, y de Leonor de Aquitania, donde encontró un clima propicio para la escritura y dar a conocer su obra, así como también entablar buenas relaciones de amistad que le unieron a la hermana del rey, la abadesa de Schaftesbury, María de Mandau y de Beaumon.

          María fue una mujer culta e inteligente y con una gran vocación y dedicación al estudio y al trabajo intelectual. Estudió a los clásicos griegos y romanos, sabía inglés y latín, a cuyos idiomas traducía ella misma muchas de sus obras. Por ejemplo, escribió una versión en inglés de las Fábulas de Esopo, pero con personajes famosos de protagonistas,  muy variopintos, como el mismo rey Enrique II, el hijo natural de éste del que parece estaba enamorada o el Conde de Essex, Guillaume de Mandeville. Tomó como modelo a los clásicos. Tradujo el tratado latino “Purgatorio de San Patricio de Henry de Saltrey.  Conocía las obras de los autores contemporáneos: el Roman de Brut, de Wace, la versión de la Historia Regum Britanniae, de Godeffroy de Monmuth, el Roman de Thèbes (uno de los más antiguos de Francia) y el Roman d’Eneas, entre otros, cuya influencia se deja sentir a lo largo de su obra.

        LOS LAIS DE MARÍA Y EL AMOR CORTÉS

        Los Lais son poemas narrativos en versos octosílabos, escritos en anglonormando. Destacan por la originalidad en la forma de narrarlos, su inspiración y la viveza de sus descripciones. Exaltan la celebración del amor. María escribió Lais sobre la pena y el dolor, el amor y la felicidad, intrigas, etc. otros narran las aventuras de un determinado héroe. Sabemos que daba mucha importancia a los títulos de sus composiciones. Pero sobre todo se centran en glorificar conceptos del amor cortesano. Los Lais constituyen un hito en la literatura de la época.

          El amor muy presente en sus obras donde puede nacer antes de que los futuros amantes se conozcan como por ejemplo, en  su obra Equitán, que trata el amor entre un rey y la mujer de un vasallo;    en Guiman, es el amor cortés  propiamente dicho, lo mismo que en Milón o  el Fresno. Otros importantes son Laustic, Eliduc, Yonec, El Desdichado, Tristán, etc.

          Los Lais de María fueron muy famosos entre los escritores contemporáneos, los cuales influyeron en sus obras, pues se sintieron atraídos por la belleza y gran lirismo con que estaban escritos.

       Más tarde, por la enorme influencia de los Lais de María, aparecieron otras composiciones narrativas en verso similares a las suyas, a las que los respectivos autores también llamaron Lais: Lais de Graelent, Lai de Doon, Lai de Melion, etc.

          En 1944 se publicó en Oxford una edición de los Lais. Los estudiosos sobre su obra se documentan en las ediciones que se conservan en la Biblioteca de Normandía, (1885) y en la Románica de Estrasburgo, de 1925. Posteriormente, varias editoriales y centros de París también han hecho estudios y traducciones de su obra.

ENSALZA A LA MUJER

Si en los Cantares de Gesta la mujer estaba relegada en un segundo plano, ahora es ensalzada y protagonista del amor cortés. María de Francia quiere desdeñar las tendencias desfavorables para la mujer y opta por una forma de amor que sitúe a la mujer en el mismo plano que al hombre. En su obra Yonac, reivindica para la mujer el derecho a rehacer su vida. En otra habla sobre las mal casadas.

          Al leer los Lais de María no sólo me ha llamado la atención su gran lirismo y la forma y belleza de sus narraciones, sino también el gran esfuerzo que tuvo que hacer en aquella época para poder escribir y publicar libros, pues no olvidemos que nos encontramos en los albores de la Edad Media y sólo se escribían libros en los monasterios y abadías y era un oficio casi exclusivo de hombres.  Por lo tanto, María fue un ser excepcional, fuera de lo común, cuando la mujer tenía en la sociedad un papel insignificante. Nuestra poetisa del siglo XII, María de Francia, tenía una visión absolutamente moderna de la mujer y del amor.

                             

AURORA FERNÁNDEZ GÓMEZ

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