LOS POETAS
Los poetas, de Helena de Val, reflexiona sobre la creación poética, la vanidad literaria y la búsqueda de una voz limpia, verdadera y capaz de emocionar.

Ahí se sienta él entre los que cree
son sus viejos amigos,
Él, que ya es una ceniza andante
pero que aún sabe cómo sonreir.
Y aún sueña con un estilo tan claro
que, como agua cristalina,
pueda lavar un rostro,
o hacer que una garganta seca cante.
Pero sabe que se ríen de él,
creyéndose ellos con su vanidad
mejores, capaces de impresionar
a todos con sus sonidos e imágenes.
Porque ellos son capaces
de llevar su mente,
cada uno envuelto
en sus propios cables de éxtasis,
hasta el borde de un acantilado.
Todo por conseguir la palabra deseada
en su lenguaje que creen extraordinario.
Mientras, él sigue esperando
que su alma regrese
y que unos pocos pájaros
vuelen por encima
de la página en blanco.

