Junto a un gran hombre  siempre hay una gran mujer o viceversa.

Comparte:

 COGIDOS DE LA MANO

Cogidos de las manos salimos de este pueblo,

que, por primera vez, vimos la luz del sol.

Cogidos de la mano nos fuimos alejando

de aquel pueblo chiquito que un día nos unió.

La vida es el presente y todo es relativo,

cogidos de la mano hicimos el camino.

La senda pedregosa de zarzas con espinas

se trasformó en un valle con flores muy bonitas.

Porque es tanta la fuerza que tienen dos amores,

que la tiniebla es luz y las espinas, flores.

Llevamos la maleta repleta de ilusiones,

pero con la añoranza de lo que atrás quedó.

Cogidos de la mano van nuestros corazones

para vencer la pena de quien nos dijo adiós.

Finalizó el viaje, que desde Andalucía

nos trajo a Cataluña el tren de la ilusión.

Plantamos un jardín en nuestra edad temprana,

con semilla andaluza en tierra catalana.

Nació una rosa blanca y tres claveles bellos,

que fue premio al trabajo de buenos jardineros.

Todas las ilusiones que habíamos soñado

se hicieron realidad cogidos de la mano.

Al fin, se cumplió el sueño de aquellos jardineros:

la rosa y los claveles harán jardines nuevos.

La historia se repite y nada ha terminado,

con la misión cumplida volvemos al pasado.

Ya somos muy mayores, los años se han pasado

añorando la paz de aquel pueblo lejano.

Con canas en el pelo y muchas primaveras,

volvemos con la gente que un día nos dijo adiós.

Pero con la alegría de aquella vez primera

que nos trajo a esta tierra el tren de la ilusión.

¡Qué bonito el camino, si ha sido bien trazado,

y qué hermosa es la vida cuando siembras amor

y recoges el fruto de lo que habías plantado

y terminas la historia, donde mismo empezó!

 Antonio Gutiérrez nació el 20 de junio de 1932 en Vélez de Benaudalla, un bonito pueblo  de la costa de Granada. Carmen Aporta Vega  nació el 27 de octubre de  1934 en  la misma población  caracterizada por ser un bello municipio que guarda la memoria de su pasado árabe-andalusí­.  y un gran  patrimonio Nazarí que hace de su legado un lugar único,  donde el agua, la belleza de su paisaje y la de sus gentes dan  como resultado una primavera en cada rincón de sus calles y plazas.

Carmen y Antonio se conocieron cuando Carmen tenía 14 años. Vivieron la guerra   civil española,  la posguerra  y  los conflictos que de ella se derivaron, Antonio comenta que “de niño apenas pudo asistir al colegio, ya que desde muy pequeño tuvo que trabajar, pero él… él quería volar y llegar con sus alas a  alcanzar metas soñadas”.   Y entre horas y horas de carreteras, con el camión que unía los caminos de sus ilusiones, crecía el amor por ella (Carmen, la joven  que desde muy joven lo enamoró).

  Siempre  el binomio Antonio-Carmen, Carmen Antonio,  forma parte de un todo global que se complementa y se unen dando la armonía y calidez que emana del amor que se procesan y la poesía que emerge de sus emociones afloran  junto a una pluma cálida, enérgica, reivindicativa y apasionada de un Antonio que se manifiesta siempre apasionado del cariño hacía su esposa, de sus orígenes andaluces, de su adopción catalana,  de su vida, vida que unido a Carmen y junto a sus cuatro hijos y nietos   la vive con la plenitud de la experiencia.

 Antonio entre sus méritos obtenidos se destaca  el haber sido reconocido  como persona y premiado con diversos homenajes y galardones como poeta y   Carmen destaca por ese trabajo callado, discreto apoyando siempre,  por ser una mujer fuerte, amante de la cultura e impulsadora de la misma, como dice el poema  “que ha dado y ha unido sus manos junto a su marido durante años, años y una vida entera, pero destacaré entre ellos:

 No solo el hecho de ayudar a elevar el compromiso cultural en la ciudad, sino la calidad humana de Antonio  y Carmen en beneficio de la ciudadanía, la contribución a la cultura, la calidad de sus hechos, la trayectoria relevante de sus propuestas e iniciativas y la constancia que le ha llevado al aplauso de cuantos les conocemos y les queremos.

Los poemas de Don Antonio Gutiérrez son conocidos, y quizás uno de los valores por el cual su trayectoria cultural ha sido también elogiada es por ser el alma de un balcón, un balcón impregnado de aromas de poesías, donde verso a verso fue consolidándose un certamen con olor a Andalucía.

Don Antonio, como a mí me gusta llamarlo, por su señorío y saber estar, dentro de la Casa de Andalucía de Lleida ha sido y sigue siendo un pilar, Tanto Carmen como Antonio  han contribuido a edificar tabiques de sólidos valores de respeto y de pluralidad, abiertos a la diversidad y hacia los orígenes que nos formaron como seres. Antonio  meritorio de múltiples premios y galardones este 2024 ha recibido un  regalo muy especial y ha sido en Lleida, en la Sala Jaume Madre donde la Casa de Andalucía de la ciudad le ha realizado un homenaje como persona, como poeta y como amigo,  en un acto donde autoridades de la ciudad, amigos/as y rapsodas junto a la guitarra sus poemas tomaron vida  y a modo de paseo bibliográfico  rindieron un merecido homenaje al Maestro Antonio.

  De Carmen también destacaremos  que el 23 de noviembre del 2023 la Federación de Casas y Centros Regionales y Provinciales de Lleida otorgaron el premio al trabajo y el esfuerzo.

Carmen también ha sido reconocida el presente año con el Premio Blas Infante de la Casa de Andalucía.

Deja un comentario