DIARIO DE UN POETA EL DÍA QUE CONOCÍ AL ACTOR DE CINE Y TEATRO SIMÓN ANDREU

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Desde el principio de la historia del cine hasta nuestros días, España ha dado grandes actores y actrices, muchos de ellos y ellas de fama internacional, aunque debo aclarar que a mí me han gustado más los actores y actrices de los años 40 al 60. No quiero decir con ello –de ninguna maneras– que en la actualidad no haya actores y actrices de una gran valía artística, pero para gustos dar y tomar. Voy a mencionar algunos de ellos, desgraciadamente ya fallecidos, pero que hicieron que el cine español, en aquellas épocas, brillara con luz propia y pudieran codearse con los grandes actores y actrices del mundo: Rafael Durán, Rafael Rivelles, Fernanda de Ocón, Amparo Rivelles, Fernando Rey, Francisco Rabal, Arturo Fernández, José Isbert, Amalia de la Torre, Aurora Bautista. Actualmente asisten actores y actrices muy importantes, pero muy diferentes a los ya mencionados 

              Esta relación mínima es solamente un reflejo de la importancia que tuvo el cine español entre los años del comienzo del cine mudo hasta la actualidad. Los actores y actrices españoles han sido muchas veces requeridos por directores extranjeros de fama mundial para que trabajaran en sus películas, por su seriedad, comportamientos y su buen hacer. Especialmente durante la guerra civil y posteriormente. Solamente hay que ver como en la actualidad triunfan en los Estados Unidos actores y actrices como Antonio Banderas, Javier Bardem, Penélope Cruz. Y, entre los grandes y magníficos actores españoles, hay que incluir al actor mallorquín Simón Andreu, que ha rodado películas con todos los grandes directores españoles y extranjeros. En su larga carrera ha interpretado personajes de todas clases, desde personajes atormentados hasta personajes de comedias, como Rocío de la Mancha, que protagonizó junto a la cantante Rocío Dúrcal.

              Simón Andreu, y no creo equivocarme, es el actor mallorquín más conocido y reconocido en la actualidad, hubo otros actores como el legendario actor Fortunio Bonanova, aunque este trabajó especialmente en Hollywood (1895-1969). Nuestro personaje de hoy ha interpretado infinidad de películas. La primera vez que tuve la oportunidad de ver una película suya fue en la película Un balcón sobre el infierno (1964), en donde tuvo de compañera nada menos que a la actriz francesa Michele Morgan (1920-2016). Dicha película lo catapultó a la fama. Algunas de sus películas más conocidas han sido: Los placeres ocultos (1997), El sacerdote (1978), La novia ensangrentada (1972), El mar (2000). En la actualidad tiene 83 años, pero sigue trabajando sin descansar, si no de protagonista, sí en intervenciones importantes, como, por ejemplo, en una de las últimas películas de James Bond.

              Conocí personalmente a Simón Andreu hará unos 22 años. Lo conocí en el Santuario de Lluc. Había subido a este monasterio de gran devoción mariana en Mallorca a pasar el día con unos amigos y amigas. Era costumbre que todo aquel que iba al monasterio se trajera garrafas de agua de una fuente que hay dentro del recinto monástico en la parte norte por sus propiedades medicinales. Yo me adelanté a mis amigos y al llegar a la fuente vi a Simón Andreu, lo saludé y muy cordialmente estuvimos hablando un buen rato, sobre sus películas, le dije que la primera película que vi de él fue la que interpretó junto a Michele Morgan. Me explicó algunos de los momentos más simpáticos (anécdotas) sucedidos en el rodaje y la alegría de compartir el protagonismo con tan gran actriz. Comprobé que, además de ser un gran actor, era una persona amable y simpática, en eso llegaron algunos de mis amigos y amigas, les pregunté a ellos: “¿Sabéis quién es este señor?” Nadie respondió. Entonces él les dijo: “¡Soy Antonio Gades!”. Yo les dije: “Es el actor Simón Andreu”. Uno de los compañeros exclamó: “¡Claro que sí!, yo lo he visto en algunas películas”. Durante unos cinco minutos seguimos hablando de él y de sus películas. Nos despedimos y volvimos a Palma con la alegría de haber conocido a un actor que en esos momentos se encontraba en la cúspide de su carrera artística.

              La segunda vez que hablé con él fue en el Círculo de Bellas Artes de Palma, cuando le dieron la Medalla de Oro, tuve la oportunidad de hablar con él y recordamos cuando lo conocí en Lluc, debo reconocer que tardó un poco en recordar aquel hecho, cosa por otro lado compresible dada la cantidad de personas que conocerá cada día. El acto ese día fue extraordinario. A la finalización bajamos juntos a la calle y, tras un apretón cálido de manos, cada uno tomó su camino. Han transcurrido los años y no hemos vueltos a vernos. Posiblemente él no recordará aquel día, pero yo sí lo recuerdo. Por ello, hoy lo traigo a esta página de Diario de un poeta.  

Marcelino Arellano Alabarces Palma de Mallorca

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