SOLO CON EL ALBA
Solo con el alba, de José del Río Garvi, es un poema sobre Lorca escrito en el noventa aniversario de su asesinato. Una composición intensa que recrea sus últimos momentos y convierte el alba, la muerte y la memoria en símbolos de un recuerdo que permanece vivo.

A Federico García Lorca en los noventa años de su asesinato
Era una noche sin luna.
Un empujón en mi espalda.
Me sacaron a la fuerza
y me encontré solo al alba.
Miré a todos los lados…,
encontré otras miradas
que, como yo, se buscaban.
Había un olor a pino,
a polvo y hierba mojada,
y un pájaro mañanero
los buenos días nos daba.
Al alba. Todo al alba.
La muerte se reflejaba
en cada estrella del cielo,
siempre que pude mirarlas.
Y fue al alba. Siempre mi alba.
Y sin mi luna plateada,
sin escolta de gitanos
ni cinco toros en plaza.
Yo, y mis amigos de paseo,
con preguntas solo al alba.
Adónde nos conducís
sin nada en nuestra espalda
que nos diga nuestra culpa
o sentencia ya dictada…?
Nadie respondía. ¡Nadie!
Solo otro empujón de fusil
y un camino que estrechaba.
Sentí un sudor muy frío…
Y el alba ya no era alba,
ni había olor a pino,
ni camino al que andar.
Me dejaron bocabajo,
dispararon por la espalda,
cinco o seis claveles rojos
que sonrojaron al alba.
¡Noventa años hace ya!
Un toro negro aún aguarda
cada cinco de la tarde
en los chiqueros del Alba.

