EL SUEÑO DE FEDERICO
El sueño de Federico, de Carmen Salas del Río, es un emotivo poema a Federico García Lorca que evoca su muerte, su Granada, su universo poético y la inmortalidad de una obra que ningún fusil pudo silenciar.

A Federico García Lorca,
in memoriam.
La noche viene arañando,
usa uñas de metal
afiladas como puñales
de plata amarga.
Retuercen el frío en hielo
cuando arriban, lentas,
para clavarse
en el costado de tu canto.
La escarcha se te incrusta
como estiletes de vidrio,
en los ojos que todo lo vieron,
en los oídos que oyeron
el pulso de la tierra,
en la poética herida de tu voz.
Te apartaron del sueño
y su descanso
para arrojarte
al abismo del silencio.
Pero tu desgarro se desprendió
en infinitos trozos
de luz y de sombra:
era tu poesía, Federico,
que volaba libre,
herida de muerte y de vida,
a todos los rincones del mundo.
No te vayas, Federico,
te avisa tu Luna, Luna;
esa que viene al fraguado
con su polisón de nardos.
Desde su resplandor alto
en la Sierra de Guadarrama,
te envía un guiño azul
en el azul profundo,
para evocar el presagio
de tu sangre.
No te vayas Federico,
no te vayas.
La Parca, vestida
de negro caballo,
te está esperando en la vega,
entre olivos
que se niegan a dar sombra
a los verdugos de la aurora.
Aléjate de Granada, Federico,
que hoy la Alhambra
llora lágrimas de ciego.
Soy tu Luna que te llama,
como te llama el polvo de tu tierra,
como te llaman
los gitanos de la fragua
y los poetas
que aún no han nacido.
No te vayas Federico,
no te vayas,
¡espera!
Acoge tu sueño
y quédate en el aire,
hazte aire,
hazte río,
hazte fuente,
porque, aunque la noche,
venga arañando
y los fusiles busquen
tu garganta,
tu sueño es el único
que no pueden fusilar.

