ADIÓS, AMIGAS GOLONDRINAS
“Adiós, amigas golondrinas”, de Lola García Jaramillo, es un emotivo poema sobre la partida de las golondrinas, la llegada del invierno y la esperanza de su regreso con la primavera.

Lola García Jaramillo
Adiós, amigas, ya os vais del alero,
dejando en penumbra los viejos tejados;
se va con vosotras el estio entero,
y el cielo añora vuestros mil trazados.
Marcháis en bandada, sutiles y finas,
buscando el destello de un sol más deudor;
cruzáis mar y viento, fieles golondrinas,
hacia el África cálida en busca de calor.
Allí donde es tregua nuestro crudo invierno,
donde el sol no se oculta en ningún rincón,
burlareis los meses del frío fraterno,
guardando en el pecho vuestra canción.
Pero sé que volveréis en primavera,
cuando el campo vista su verde manto,
al mismo nido, a la misma tapiera,
que acunó el milagro de vuestro canto.
Seguiré viendo tres picos sedientos,
pidiendo la vida con tierno clamor,
y a tí, dulce amiga, vencer los vientos,
trayendo el sustento con puro amor.
Volved, que la rama del cerezo espera,
y enjoya su flor para el reencuentro;
será vuestro palco por vez primera,
cuando abril despierte la vida de dentro.
Y mientras la ausencia del nido vacío
nos diga en silencio que el sol ya se fue,
pero en mi pecho queda vuestro brío,
y la fe bendita de que os volveré a ver.
