Rafael Rodríguez Palma, el juglar del Realejo y su eterna poesía

En el antiguo y noble barrio del Realejo, bajo el signo del carnero y al amparo de la majestuosa Alhambra, vio la luz del mundo, en los años de la cuarta decena del pasado siglo, un infante de nombre Rafael Rodríguez Palma, aunque por todos conocido como Fali. En las aulas de las Mercedarias, las Escuelas Pías de Granada y el ilustre instituto Padre Suárez, comenzó a forjarse su educación.

Desde temprana edad, Fali demostró una inclinación hacia las artes, integrándose en la escolanía de la Virgen de las Angustias. Mas, ¡oh, destino cruel y caprichoso! El severo y antipático director desestimó su voz, truncando su precoz carrera en el canto, para gran desconsuelo de su familia, que ya le había confeccionado un babero a medida.

Sin embargo, no fue este desdén suficiente para apagar la llama del arte en su pecho. Durante los años de su juventud, encontró en su esposa, a quien se unió en amor eterno y desde entonces sería su musa e inspiraría sus más bellos versos. Durante cincuenta y seis años y contando, ella ha sido la constelación fija en su firmamento poético.

En tiempos más recientes, don Rafael, siempre con su carpeta de poemas bajo el brazo, se erigió como uno de los pilares del Proyecto Global de Cultura Granada Costa. En las actividades culturales de Granada, es difícil no hallar su presencia inigualable, compartiendo con todos su poesía llena de amor, amistad y concordia. Su voz, aterciopelada y educada, le ha ganado el afecto y respeto de cuantos le han escuchado.

En el año del Señor de 2015, cuando se gestó la audaz empresa de 24 horas ininterrumpidas de poesía, muchas fueron las voces que auguraban su fracaso. Sin embargo, Fali, con el coraje que le caracteriza, fue de los primeros en ofrecerse para esta titánica tarea, permaneciendo junto a su amiga, la cantante Inmaculada Rejón, durante toda la jornada, asegurando así el éxito de la transmisión continua.

Por sus inestimables servicios a la cultura, Granada Costa le ha honrado en múltiples ocasiones. En el año 2019, fue nombrado Académico de Honor de la Academia de las Ciencias, Bellas Artes y Buenas Letras de Granada Costa. En la Pirámide Cultural llevada a cabo en 2021 se le nombró Juglar de Granada Costa en reconocimiento de su poesía y declamación.

Su incansable participación en recitales, exposiciones y conciertos ha sido reconocida con el Premio Humanidades de la Cultura en 2022, por una trayectoria continua y de gran altura en el mundo de la poesía y la declamación, por ser un hombre valorado en todas sus intervenciones y cuya sola presencia y saber estar elevan la categoría de la sala en que se encuentre.

Entre sus libros, podemos destacar las Antologías Poéticas en las que ha participado organizadas por Granada Costa, que suman más de veinte y entre las que se pueden destacar las dedicadas a la Alhambra, Santa Teresa de Jesús, Fray Leopoldo de Alpandeire, Federico García Lorca o Gustavo Adolfo Bécquer.

Fali dedica sus dos últimos poemarios, titulados “Un ramillete de poesías” y “La vida amada de Fali” principalmente a sus dos nietas, Lola y Manuela y a su querida esposa, Conchi, a su madre, o a otros compañeros del Proyecto, como Inma Rejón. Y es que Fali es todo amor, una persona llena de sentimiento y sensibilidad que sabe plasmar como nadie el cariño, el afecto, la amistad, el deseo… En definitiva, la entrega a los demás sin límites ni egoísmos.

Es por su vasta contribución a la cultura que Rafael Rodríguez Palma ha sido seleccionado para figurar en el libro “Huella Universal de Miguel de Cervantes”, editado por el Proyecto Global de Cultura Granada Costa. Su voz, aterciopelada y cálida, ha encantado a generaciones, dejando una huella imborrable en los corazones de quienes tienen el privilegio de escucharle.

Así, querido lector, permítame guiaros por los versos y la vida de este ilustre poeta, cuyas palabras son un testimonio de la belleza y complejidad de la existencia humana.

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