Virgen de la Paloma
Virgen de la Paloma, de Antonia Pérez Bolaños, es un poema profundamente religioso dedicado a María Inmaculada, Jesús crucificado y el Cristo de la Vera Cruz. Un testimonio de fe, gratitud, entrega y esperanza cristiana.

Apareció en el cielo una gran señal,
una mujer vedtida de sol.
Esa mujer es María Inmaculada,
es la Madre de Dios.
La madre que en Belén
al Niño Dios acarició.
Es Jesús sacrificado,
que por nosotros murió,
para savar al muno
y darnos la remisión.
Gracias, Jesús crucicado,
por redimirnos murió
y a todos nos perdonó.
Gracias, Cristo de la Vera Cruz,
a tus lantas me arrodillé.
Una y mil veces lo hice
y lo haré,
mientras tú, Señor,
me sigas dando salud.
El día que decidas llevarme,
a tu lado iré,
besando tu cruz.
Con besos a María Inmaculada,
me iré,
dejando huella de mis pasos
a los que procuré ser apóstol de vida,
ayudando, acompañando
a los que vi sufrir.

