MÚSICA MAJESTUOSA
Poema de Ana María López Expósito dedicado a Claudio González González, donde la música aparece como bálsamo, refugio espiritual, memoria viva y fuerza sagrada capaz de consolar las almas heridas.

A Claudio González González
Tu música es sagrada.
Bálsamo eterno de almas heridas,
eres voz de los dioses,
eco de universos incomprendidos
y esperanza certera.
Eres susurro del mundo.
Te alzas en arpegios de misterio y luz.
¡Con tus acordes la vida es eterna!
Eres la risa que brota del mar,
el murmullo de las hojas del almendro,
el llanto del violín y guitarra
que sangra notas de amor y pena
la rima sincera de los poetas mudos
de SPNB, cada amanecer cuando la brisa
danza en el alba, eres canto sin dueño.
En ti encontramos consuelo
ante el cosmos cruel
cuando la soledad es sombra pesada,
cantas sin miedo, vibrando en
el pecho de los artistas, te conviertes
en refugio de la memoria viva.
Tus letras dibujan la Vía Láctea
se convierten en océanos de lágrimas
y en los acordes de la noche,
cuando la luna duerme,
tu voz perdura y suena en la inmortalidad.
Ballena, Pombo, Gijón
¡Eres tú el más ingenioso!
Es tu sueño un tormento,
en el jardín bien dormido.

