DESENCUENTRO AMOROSO
Poema de Francisco Morales sobre un desencuentro amoroso, donde la ausencia, la memoria y la espera dibujan una historia de amor que no llegó a cumplirse.

Te busqué en la esquina donde nace el día,
pero el alba llegó, sin tu voz ni tu risa;
dejé mi nombre escrito en la brisa tardía
y el viento se lo llevó como algo sin prisa.
Tu sombra caminaba por calles vacías,
la mía erraba sin más rumbo ni norte,
éramos dos relojes marcando agonías,
como tiempos distintos al recordarte.
Guardé en mis bolsillos promesas de ayer,
como hojas secas de un otoño temprano,
quise alcanzarte antes de anochecer,
pero el destino cerró mi angosto camino.
Tal vez coincidimos en un mismo latido,
en un minuto frágil que ninguno sostuvo,
tus pasos y los míos rozaron el olvido,
como lentos trenes que nadie detuvo.
Nos quedamos como historia sin puente,
palabras calladas que duermen en la piel,
tu eres el río que huye a un mar diferente,
yo, una orilla que espera una llegada fiel.

