NOBLE Y AGRADECIDO PUEBLO
Juan Jesús Díaz Rodríguez reflexiona en «Noble y agradecido pueblo» sobre la sanidad, el respeto y la solidaridad entre pacientes y profesionales. Un poema agradecido que observa los avances sociales desde la experiencia personal.

Alguien dijo en su día del gran capitán
que gran vasallo para tan mediocre rey,
yo hoy elogio orgulloso a los españoles
que en justicia y buena lid lo merecéis.
Admirado estoy de ser parte y testigo
la de estar aquí hoy dando fe,
es de mis huesos viejos y rebeldes
que mi doctor confía en restablecer.
Lugar, clínica Juaneda, seria y sin lujo
silenciosa, acogedora, profesional,
primer contacto, recepción. Ligera cola
información, papeleo y amabilidad.
Mujeres y hombres, niños y mayores
deportistas, tullidos, acidentados,
en silla o muletas obreros o patrones
pasamos a cuidados esperanzados.
Sala amplia y mucha gente y aparatos
otra cola, el personal se mueve rápido,
nadie grita, ni protesta ni se cuela,
así se porta este pueblo bien tratado.
A mí me dan fisio, magneto, parafina,
puedo ver todo cuanto acontece,
me emociona el respeto y solidaridad
nacida, entre cuidadores y pacientes.
Me lleva a tiempos de pana y cocido
misa el domingo, partida y seiscientos,
sin apenas médico, colegio y derecho,
hoy ya lo tenemos, aunque muy lento.

