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MIRADA AL PASADO – Francisco Abad Moreno, el héroe olvidado

José María Escribano Muñoz rescata la figura de Francisco Abad Moreno, “el Chaleco”, guerrillero valdepeñero que luchó contra los franceses y acabó ejecutado por defender la Constitución de Cádiz.

Francisco Abad Moreno ( Héroe de la Guerra de Independencia)

Francisco Abad Moreno ( Héroe de la Guerra de Independencia)

Francisco Abad Moreno nace en Valdepeñas el  24 de abril del año 1788, en Valdepeñas (Ciudad Real) muere el 21 de septiembre del año 1827 en Granada, una circunstancia terrible condujo el rumbo de su vida para siempre, Francisco en su Valdepeñas natal fue testigo de cómo el ejército de ocupación francés a principios del siglo XIX, asesinaba a su madre, a un hermano, junto a varios miembros de su familia, este hecho fue el motivo para que se lanzase a la sierra, y  sumarse a la guerrilla para luchar contra los franceses, en un principio con el afán de vengar, aquella injusticia contra su familia, pero más tarde lo que le hizo continuar la lucha, fue su gran amor por España, un amor que pagó con su vida.

  Pero su vida no fue nada fácil, desde los hechos terribles que acabo de comentar, hasta el final trágico de sus días; la principal razón el haber estado desde el principio del lado de la justicia y el patriotismo, mientras que el rey que firmó  su pena de muerte Fernando VII, fue un rey traidor, que tras su llegada a España, es vitoreado, jura la constitución de Cádiz y que más tarde fue abolida por él mismo; sin embargo la fidelidad a esa misma constitución, fue la causa por la que Francisco Abad Moreno, entregó su vida más tarde, siendo ahorcado en Granada.

FERNANDO VII

A lo largo del presente artículo, haremos un repaso por el escenario socio político, de aquella España que vivieron los españoles, bajo el reinado de Carlos IV y Fernando VII, un padre y un hijo que desgraciadamente, no fueron un ejemplo familiar, pero tampoco mostraron capacidad para un buen gobierno.

Es mucho lo que se ha venido hablando sobre “La Guerra de la Independencia”, llegando a establecer un relato interesado que poco o nada, tiene que ver con la realidad; es cierto que Europa estuvo sometida en gran parte, bajo la figura ascendente de un militar y buen estratega, de nombre Napoleón Bonaparte, esto supuso que muchas monarquías de índole autoritario, se pusieran de su lado, con tal de no perder sus respectivas coronas.

En el caso de la española se estableció una competición absurda, llevada a cabo entre padre e hijo, apoyados por diversos intereses económicos, a sabiendas de su vulnerabilidad, dándose el caso que varios de los apoyos, habían puesto como dice el refrán, (huevos en las dos cestas).

En un principio Napoleón se conformaba con tener bajo control la península ibérica, pero ante las disputas absurdas entre padre e hijo, trato de encontrar el acuerdo en la cumbre famosa de Bayona en Francia, pero a la vista de la falta de nivel intelectual de ambos miembros de la realeza española, quiso poner solución, nombrando a su hermano  rey de España con el nombre de José I, pero esto fue la espoleta que hizo estallar la rebelión de los patriotas españoles, levantándose en armas un pueblo, que estuvo desde el principio y hasta el final, por su total autonomía tomando como motivo principal, la no aceptación de la injerencia extranjera.

Antecedentes:

Desde el punto de vista historiográfico; el reinado tanto de Carlos IV como de su hijo Fernando VII, representa uno de los periodos más lamentables, con resultados tremendamente negativos para la población, pero que fueron determinantes en el futuro político en épocas posteriores.

La capacidad intelectual de ambos regidores; a venido siendo analizada por diversos investigadores, con resultados que dejan mucho que desear de lo que se le debe exigir a cualquier gobernante; pero como es preciso a la hora de abordar cualquier episodio histórico, tenemos la obligación de situarnos en el contexto preciso. En cuanto a este capítulo de la historia de España, debemos tener en cuenta las consecuencias que genero la “Revolución Francesa” y la caída de la dinastía borbónica en Francia, como primera y principal, se debe tener presente la puesta en peligro del absolutismo, en el cual estaban sumidas casi todas las monarquías europeas del momento.

Napoleón Bonaparte

La figura militar de Napoleón Bonaparte; unida al poder bélico francés, hizo que alcanzara rápidamente este general, un prestigio en Europa, que incluso varias casas reales se pusieran de su lado, dispuestas a ceder privilegios, con tal de sobrevivir sus respectivos tronos; sin embargo en España asistimos a un caso vergonzoso, como fue la lucha entre padre e hijo, por ganarse el beneplácito napoleónico.

Esta lucha fratricida entre Carlos IV y su hijo que alcanzaría el trono con el nombre de Fernando VII, con misivas de sumisión, dirigidas por ambos al mismísimo Napoleón Bonaparte, término desembocando, en el encuentro en la ciudad labortana de Bayona, situada a orillas del Atlántico en el sur de Francia.

Catedral de Santa María, Bayona

En dicho cara a cara entre el padre rey Carlos IV y su hijo, no solo sirvió para exponer una visión de lo que pensaban como regidores, sino para mostrar su incapacidad como gobernantes, dando lugar a la designación  por parte de Napoleón Bonaparte , de José I como rey de España. Es cierto que  este intento no agradó a una gran parte de la población incluido el ejército español, sobre todo por lo que suponía de intromisión, en un estado autónomo, pero no es menos cierto que gran parte de esta decisión, los verdaderos culpables no estaban al otro lado de la frontera, sino que se situaban en la casa real española, la misma que facilito la invasión de los llamados “Cien Mil Hijos de San Luis”,  con la posterior decisión de acuartelar al  ejército, obligando a muchos de aquellos militares patriotas, a tirarse literalmente al monte, conformando lo que se conoció como partidas.

Carlos IV

Aquellos rebeldes que lucharon contra la invasión del ejército francés, fueron patriotas cuyo principal objetivo era la defensa de la libertad de la patria y la constitución, aprobada en las Cortes de Cádiz en el año 1912,  conocida popularmente como la “Pepa”, por haber sido aprobada un diecinueve de marzo, festividad de San José. Aquella lucha genero una lista amplísima de héroes y heroínas, la mayoría de ellos vilipendiados más tarde, porque los intereses nunca fueron coincidentes, entre la monarquía del momento, interesada por consolidar el absolutismo más rancio, y la lucha por otorgar al pueblo la capacidad de decisión, como contemplaba la mencionada constitución.

El corto periodo del reinado de José Bonaparte; esta página de la historia por desgracia no ha sido analizada con rigor, ni mucho menos valorada los términos, que merecían algunas de las leyes que fueron promulgadas durante su mandato, leyes de carácter progresista que trataban de acercar al pueblo a los valores, que inspiraron la Revolución Francesa, entre estas leyes de carácter progresista estaban, la abolición de los derechos feudales, la Inquisición como tribunal jurídico entre otros; sin embargo lo que trascendió desde los poderes mediáticos del momento, fue un ejercicio de ridiculizar la figura de José Bonaparte, estableciendo la idea popular de conocerle con él sobre nombre de “Pepe botella”, una cosa era cierta que el pueblo en general, mostró su rechazo, más por lo que suponía de injerencia extranjera, que por su forma de gobierno.

José Bonaparte, José I rey de España

Pero centrándonos en la figura de nuestro personaje; como comentábamos con anterioridad,  en 1808 con tan solo veinte años, es testigo del asesinato de su madre, un hermano y varios miembros de su familia, a manos de las tropas invasoras francesas, este terrible episodio, es la causa principal que le invita a tirarse al monte, en la lucha contra el ejército invasor.

En el año 1809 se une a las guerrillas toledanas, bajo el mando del teniente José Cacho en Villanueva de Bogas, ese mismo año se une a la partida de José Villalobos en Valdepeñas en la provincia de Ciudad Real, al año siguiente forma su propia partida, en Cañada de los Frailes, contando con figuras destacadas como su lugarteniente Juan Vacas y otros guerrilleros de Valdepeñas, como Juan Toledo que alcanzaría el grado de general del Ejército Regular, o también otro destacado militar como Lorenzo Requena.

La hoja de servicios de Francisco Abad Moreno; fue una de las más brillantes que se puedan tener en cuenta, en aquel episodio bélico, reuniendo un contingente de cuatrocientos hombres armados a caballo, y más del centenar de acciones de enfrentamiento contra el ejército napoleónico, saliendo de todas ella victoriosos, debido principalmente al conocimiento del terreno, lo que permitía desarrollar sus dotes de estrategia.

Reconocimientos:

El general Castaños ante la hoja tan brillante que mostraba, le expide despacho de Coronel, pero con el retorno de Fernando VII a España, la vida de los constitucionalistas, cayó en desgracia sufriendo una persecución constante, siendo calificados como peligrosos; tenemos que tener en cuenta que Fernando VII cuando entra en España, lo hace jurando la constitución, la misma que termina aboliendo. Personajes como nuestro Francisco Abad, termina siendo retirado del servicio por el propio rey Fernando VII, en el año 1817.

En el año 1820 mantiene un encuentro en su casa de Madrid; con un grupo de liberales, pero es  denunciado y encarcelado en el cuartel del Pósito, condenado a muerte, es trasladado a Valladolid, donde se le puso en capilla para ser decapitado. Pero la población estudiantil enterada, inicio una revuelta en las calles, contando con una gran parte de apoyo popular, la muchedumbre no dejaba de corear gritos como ¡Viva la Constitución! Y ¡Viva nuestro caudillo el coronel Chaleco! Que era el apodo de guerra de Francisco Abad Moreno.

El triunfo del general don Rafael del Riego;  le permitió salvarse de la ejecución, con la llegada del nuevo régimen, es nombrado Brigadier y General de La Mancha, su lucha siempre estuvo ligada a la defensa de la causa liberal y en defensa de la constitución de Cádiz, derrotando en varias ocasiones a Manuel Adame alias “el Locho”.

La derrota de la causa liberal en el año 1823, le obligo a  Francisco Abad Moreno, a la capitulación en la población ciudadrealeña de Almedina, acto llevado a cabo ante la presencia del coronel duque de Berri, con posterioridad es encausado como comunero, lo que le permitió acogerse al indulto del uno de mayo de 1824.

Como suele ocurrir por desgracia; de forma generalizada aquellas personas que defienden con mayor fervor las causas nobles, suelen ser traicionadas por aquellos que son capaces de medrar, a cualquier precio, no importando calumniar, con tal de obtener beneficio; esto fue lo que le ocurrió a nuestro héroe valdepeñero.

Palacio de Aranjuez

Los absolutistas lograron establecer un relato inculpatorio contra Francisco Abad, para el que se prestó como narrador principal, uno de sus mayores enemigos, dentro del ejercito, Manuel Adame “el Locho”, acusándole de crímenes infundados, este contó con la colaboración de los alcaldes leales a Fernando VII, Francisco Molina y Víctor Llorente, que como se demostró más tarde se sirvieron de testigos falsos, con la colaboración del abogado Francisco Jalón.

Tras esta denuncia es conducido a Granada; donde es entregado a la Chancillería de Granada, donde su regente José Salelles y Palos, le comunica su condena a muerte. El proceso se llevó a cabo con toda celeridad, temiendo como había ocurrido en Valladolid, alguna posible revuelta a favor de este héroe de la “Guerra de la Independencia”. 

Francisco Abad Moreno, conocido en su lucha contra los invasores franceses, con el sobre nombre del “Chaleco”, fue ahorcado en la Plaza del Triunfo de Granada, el mismo lugar donde seria asesinada Mariana Pineda, tras su ahorcamiento fue decapitado, y su cabeza expuesta en madero enfrente de la Venta de la bienvenida.

Las consecuencias familiares que quedaron tras de sí; fueron terribles, dejando viuda, una esposa desconsolada, Sacramento muñoz, con cinco hijas de corta edad huérfanas a su cargo, (curiosamente tanto el nombre como el apellido, de Sacramento Muñoz, es coincidente con el de mi madre,  tanto el nombre como el apellido muy comunes en La Mancha).

Entre los recuerdos que se conservan de esta figura histórica; cabe resaltar el epistolar, con una serie de cartas entre Francisco Abad Moreno y su esposa Sacramento, durante los días de cautiverio en Granada y previos a su ejecución, incluso la última de estas misivas en la cual se muestra  una narración muy conmovedora, de aquellos últimos instantes, con una despedida muy emotiva; las penurias que tuvo que soportar esta mujer para sacar, sus hijas y ella misma adelante, daría tema suficiente para dedicarle un nuevo capítulo, que reflejaría sin duda la vida heroica de esta mujer, soportando la discriminación inmerecida.

Conclusiones:

Desgraciadamente el relato en torno a este periodo; es uno más de la mitología histórica, sobre todo cuando asistimos a fechas de conmemoraciones, como puede ser el dos de mayo, un hecho que lejos de celebrar, seria para rendir homenaje a las víctimas, pero no solo teniendo en cuenta a los ejecutores, sino también aquel rey que dio la orden de acuartelar al ejército, dejando abandonado al pueblo, esto es importante a la hora de tener claro, quienes fueron los culpables…

José María Escribano

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