ASSUMPTA
Poesía de Mari Carmen Casares dedicada a la Virgen, presentada como fuente de pureza, fidelidad, consuelo y esperanza, culminando en su gloriosa Asunción al cielo.

Cuando nuestra alma invade la tristeza,
Cuando alguien falla en volubilidad,
Busca en su fuente la fidelidad,
Busca en la Virgen fuente de pureza.
Madre del Verbo, ejemplo de prudencia.
Hija del Padre, origen de alegría.
Del Espíritu la Sabiduría,
La paz, el perdón, amor y clemencia.
De Redención es primera noticia,
Vida celestial y transformación
De muerte en gozo por resurrección.
Felicidad cumpliendo la justicia.
Rige y dirige coros celestiales.
Por los profetas vista y ensalzada.
De los patriarcas siempre venerada,
Gracias en todos derrama a raudales.
Apóstoles inician su reinado.
Mártires imitan su fortaleza.
Confesores alaban su pobreza.
Las vírgenes se agrupan a su lado.
Los santos hallan bella protectora.
Los afligidos amor y ternura.
Los pecadores, paz en su amargura.
Los cristianos, feliz auxiliadora.
De la estirpe davídica gloriosa,
Representa del mundo la realeza.
En los peligros, ante la fiereza
Del enemigo, es hueste victoriosa.
Con fe resiste en la tribulación.
Firme y serena acepta el dolor.
Luego del Hijo muestra su esplendor
Cuando éste triunfa en la resurrección.
Ha sufrido la muerte o dormición.
Cuerpo virginal es transfigurado.
Los ángeles al cielo la han llevado.
Reina en lo alto es por su Asunción.
Dedicado a mi padre


Bonito poema.