Ahora
Inmaculada González expresa en este poema la emoción de ser madre y el profundo reconocimiento hacia su propia madre al convertirla en abuela.

Ahora que un pedazo de mí
llegó y conquistó mi mundo,
que por hacer infinita su sonrisa
es por lo que vivo y lucho.
Ahora que esta preciosa personita
se convirtió en mi universo
y que mi alma yo le entregué
para que él fuese su dueño.
Ahora que no puedo vivir sin él.,
que custodiarlo es mi designio.
Ahora mamá, que te hice abuela,
es cuando más te valoro y admiro.
Ahora que veo esa carita
y que suspiro en esos ojos.
Ahora que mi latido es él,
es cuando ya lo entiendo todo.
Entiendo la fuerza de la mujer
con este don tan inefable.
Entiendo lo que es el amor más puro
y la grandeza de ser madre.


Increíblemente emotivo. Ser madre da sentido a la vida. Gracias