Portada » Las comparaciones son odiosas… para el que sale peor parado

Las comparaciones son odiosas… para el que sale peor parado

Manuel Ceballos Pozo compara la sanidad pública española con el modelo estadounidense y defiende, apoyándose en datos, una mayor inversión, más profesionales y una mejor gestión.

Consulta SAS

Cada cierto tiempo me llega el mismo mensaje de algún conocido: «Qué mal está la sanidad pública; hay que privatizarla. Mira cómo funciona en Estados Unidos, allí sí que hay calidad». Y siempre respondo lo mismo: comparemos, con los datos encima de la mesa, antes de sacar conclusiones.

El Commonwealth Fund, una fundación estadounidense que lleva décadas comparando sistemas sanitarios de todo el mundo, ha publicado este año su informe actualizado sobre España, junto con su comparativa internacional sobre Estados Unidos. Y los números hablan solos.

Empecemos por lo básico: en España, el cien por cien de la población tiene cobertura sanitaria pública, gratuita en el punto de uso, salvo copagos puntuales. En Estados Unidos, unos 26-27 millones de personas siguen sin seguro médico, y esa cifra amenaza con crecer por los recortes recientes en los programas de cobertura pública.

¿Y los resultados? La esperanza de vida en España es de 82,7 años, tres años por encima de la media de los países de renta alta. En Estados Unidos apenas llega a los 79 años, una de las cifras más bajas entre los países ricos, a pesar de ser el país que más dinero destina a sanidad del planeta: un 18 % de su PIB, casi el doble que la media de la OCDE. España, mientras tanto, ronda el 9-10 % de su PIB y gasta menos de la mitad por persona que otros países europeos ricos.

Hay más: en España, nadie ha caído por debajo del umbral de pobreza a causa de los gastos sanitarios desde que existen registros fiables, según los datos que maneja el propio Commonwealth Fund desde 1996 hasta 2019. En Estados Unidos ocurre justo lo contrario: el Census Bureau calcula cada año cuánta gente cae en la pobreza solo por las primas, los copagos y los medicamentos, y la cifra no para de crecer. En 2021 fueron 3,1 millones de personas. En 2023 ya eran 5,1 millones. Y eso fue antes de que entraran en vigor los últimos recortes a Medicaid y a las ayudas del seguro médico, que se espera que empeoren aún más el dato durante los próximos años. Enfermar en Estados Unidos puede ser, literalmente, la causa de que una familia se hunda económicamente. En España, esa posibilidad casi ha desaparecido del mapa.

La mortalidad materna española es de 2,7 por cada 100.000 nacidos vivos, una de las cifras más bajas de Europa; en Estados Unidos, las cifras son bastante peores y se disparan entre las mujeres afroamericanas. España tiene también una de las tasas de mortalidad evitable más bajas de toda la Unión Europea.

Esto no significa que nuestro sistema sea perfecto. Tenemos listas de espera largas, escasez de médicos de familia y de enfermeras, y una sanidad privada que crece cada año porque la pública no da abasto en algunas consultas. Son problemas reales y, como profesional del sector, los veo de cerca. Pero el problema de la sanidad pública española no es que sea pública: es que necesita más inversión, más profesionales y una mejor gestión de las esperas.

Gastar más no garantiza vivir mejor ni vivir más años. Eso lo dice un informe de una fundación estadounidense, no un panfleto de nadie. Cuando alguien te diga que hay que copiar el modelo de Estados Unidos, pregúntale, primero, cuánto cuesta allí ponerse enfermo sin seguro y, segundo, cuánto aumenta la prima mensual y qué deja de cubrirte conforme vas cumpliendo años o adquiriendo enfermedades.

¿Cambiarías algo del sistema español si pudieras o crees que lo que falta es defenderlo mejor de lo que se está haciendo?

Fuentes:

Commonwealth Fund — Perfil de España:
commonwealthfund.org/international-health-policy-center/countries/spain

Commonwealth Fund — U.S. Health Care from a Global Perspective 2026:
commonwealthfund.org/publications/issue-briefs/2026/may/us-health-care-global-perspective-2026

Census Bureau / ASPE (HHS) — Health Care and Child Care Costs Contribute to Poverty:
aspe.hhs.gov/sites/default/files/documents/402a84a34106868b7709a9523b3c80ed/aspe-brief-health-care-child-care-costs.pdf

#SaludPública #SistemaSanitario #EspañaVsEEUU #DivulgaciónSanitaria

Manuel Ceballos

What do you feel about this?

Deja un comentario