La oveja de tu rebaño
M. Jesús Sarmiento España comparte un poema espiritual sobre la búsqueda de la felicidad, el encuentro con Dios y la confianza de saberse oveja amada de su rebaño.

Busqué por todas partes
Sin encontrar lo que buscaba.
Montes y valles.
Sin hallar lo que deseaba.
Por mar y tierra andaba.
Por caminos y veredas.
Y lo tenía tan cerca que ni cuenta me daba.
Hasta por las escuelas.
Buscaba afuera.
Lo que no podía encontrar.
Un día, mirando al cielo
Lo pude ayar.
Fue mi mayor consuelo
Encontrar la felicidad.
El amor de verdad.
Ese, tan complaciente .
Mirando en mis adentros
Lo encontré al instante.
Fue fulminante
Al decir, decir sí, yo quiero.
Servirte, Padre del cielo.
En cualquier instante.
De la mano al consciente.
Del servicio y amor.
Sea consolador
Tu sierva amada con honor .
Tú, mi señor.
Guíenme en el camino.
Acompáñame, peregrino
Por los senderos y pastos.
Ovejas de tu rebaño.
Busqué y busqué.
Y al fin te encontré.
Amor del amor mio
Tu amada va en camino .
Sea mi destino
Nada, temer.
Sí, caminas conmigo.
A salvo estaré.
Me ungirás con perfume
A salvo de mi enemigo.
Por caminos oscuros… nada temo.
Sí, tú vas conmigo.
¿Me acompañas en el camino?
Hacia las puertas del cielo.
me estarán esperando
Me dirán: “Mi amada, ven conmigo.
Habitaré en la casa del padre.
Por años sin término.
Donde la paz y el amor
Será nuestro destino.

