SILENCIO
La autora Val Marchante Leganés explora en este poema la tensión entre el deseo de silencio y el ruido interior que lo descompone, hasta convertirlo en una búsqueda imposible.

Reclamas silencio.
La voz se disocia en vertientes,
despliega el sonido
en aullidos que bloquean la voluntad.
Tránsitos en el tiempo
que juegan en la ambigüedad de la noche.
Desfallecen los sueños,
se agudiza el temor ante la hojarasca.
El silencio
permanece bajo la tierra seca
entre larvas que escarban un hueco
en busca de aire que respirar
y hormigas que trabajan en túneles
repletos de raíces rotas.
Gritas silencio
y tu propio grito lo descompone
esparciendo las letras
en manchas negras que impregnan el cuello.
Su aliento asfixia los oídos
hasta hacer insoportable el alarido que desprende.
Reclamas silencio una y otra vez
para ordenar la historia y tu ruido,
a pesar de que nunca
conseguirás abrazarlo.

