TU CARIÑO
Fernanda Llabrés explora en «Tu cariño» el miedo a perder el amor y la esperanza que renace con un gesto. Un poema distinguido con accésit donde el silencio, la luna y el alba acompañan la emoción.

Accésit
Iluminaba tus ojos
el reflejo de la luna
y la perpetuidad de tus labios
más allá de mi vehemencia.
Nada decías,
y tus silencios
eran como escarchas
mientras caminábamos.
El aire derramaba dudas
por todo mi cuerpo
mientras las estrellas
nos regalaban algún guiño.
Uno cerca del otro
mi alma iba sangrando
calándome de arriba abajo,
y transcurría el tiempo.
Aciaga noche
nefasta para la aventura
de seguir amándome,
si no queda en ti mi ceniza.
Iluminaba tus ojos
el reflejo de la luna,
cuando tu mano se unió a la mía
dando alas a mis sueños.
Eso lo dijo todo
sin ninguna palabra,
me seguías queriendo
cuando despuntó el alba.
Mi alma se recuperó
de la sangre perdida
y un beso y otro
disipó toda duda.
El reflejo de la luna
al amanecer es más hermoso
si tengo tu cariño
nada más me hace falta.

