OTOÑO
Fernanda Llabrés nos ofrece un delicado poema de otoño, lleno de viento, colores, fragancias y la melancólica belleza de la naturaleza cambiante.

Nos mecemos en los brazos
de la desnudez del otoño,
sus grises, ocres y rojizos
alfombras de abandono.
Los calurosos días de verano
retardan su deambular sin prisa.
Mientras la música del viento
agita árboles y los alientas.
Se marchitan las flores
desvistiendo su fragancia.
Esencia a tierra húmeda
simiente de múltiples matices.
Rumores de tormenta
escondidos entre nubes,
el sol ya no calienta
dulces amaneceres.
Nos mecemos en los brazos
de la música del viento,
mientras desvisten su fragancia
simientes de múltiples matices.

