El compromiso de la política con la sociedad
El compromiso político con la sociedad centra este artículo de opinión de Rogelio Bustos Almendros, que reflexiona sobre las ideologías, la honestidad de los gobernantes y la necesidad de anteponer el bienestar ciudadano a la lucha por el poder.

El comunismo encuentra gran
audiencia allí donde no gobierna (Kissinger)
Es decepcionante, absurdo, un timo en apoyar todas las actuaciones, teóricas y prácticas, de los partidos políticos, descalificándose y trayendo la desconfianza y el miedo a toda la sociedad. ¡Que viene la derecha! ¡Que viene la izquierda! Y en las campañas electorales se acentúa hasta tal punto que los ciudadanos pierden la capacidad de razonar y no ven la realidad tan evidente que nos rodea.
En esta sucia lucha por el poder ¿Les queda a los gobiernos y a la oposición y a los demás mamones de las arcas del Estado tiempo para sacar adelante un país si consumen todas sus energías en acusarse unos a otros? En la actualidad, tanto las izquierdas como las derechas han sido nefastas. Las ideologías están trasnochadas, lo que los ciudadanos quieren es que los gobiernos lo hagan bien, que traigan bienestar y paz, que no roben, que no les engañen y nada más.
Los historiadores cuentan que el término “derechas” e “izquierdas” tuvo su origen en Francia, cuando se celebró la Primera Asamblea Constituyente después de la Revolución de 1789.
Los del antiguo régimen se sentaron a la derecha del Presidente y los del nuevo a la izquierda. ¿Qué buscaban unos y otros? Pues sencillamente el poder y sus privilegios. Fernández de la Mora lo tenía claro cuando escribió que la ideología era una filosofía política vulgarizada por la pasión de mandar, sea liberal, socialista, fascistas o comunista.
SOCIALISMO
La escatológica frase por su infantilismo, falsedad y pomposidad, pronunciada por el Sr. Zapatero: “Ser socialista es tener muy poco y estar dispuesto a dar mucho”. Su razonamiento, el silogismo, las premisas y la conclusión son falsas, una mentira en todos sus términos en la teoría y en la práctica. ¿Y qué diremos de la expresión de su rostro cuando la pronunció? “Nadie está libre de decir estupideces; el mal consiste en decirla con pompa”, como apuntaba Montaigne. el Sr. Zapatero ha pasado de la nada a ser millonario. La política socialista le ha encumbrado a las alturas del capitalismo, sin trabajar, sin arriesgarse, ni crear empleo, lo mismo que otros cargos políticos de su mismo partido.
“El ciudadano que trabaja, sea el país que sea, necesita confiar el cuidado de la cosa pública a hombres capacitados, honrados y que no nos puedan engañar, y que si nos engañan, que no sea por mala fe, por cinismo u otros intereses; y si nos engañan que sea por involuntario error, y siempre con capacidad de remordimiento de conciencia, responsabilidad y corrección de error”. Pero con tantos políticos y partidos que tenemos apenas hay de quien echar mano.
El Sr. Zapatero con su mala fe y su incompetencia comenzó la tarea de la destrucción de las instituciones y de España entera, y el Sr. Sánchez ha culminado esta tarea con toda clase de corrupciones, porque tenemos en el gobierno y en la política una plaga maligna, irresponsable, ignorante, corrupta y cobarde. Por supuesto, hay excepciones. Pero en la actualidad ya podemos comprobar y decir:
- somos una nación con 50 millones de habitantes y parece que no tenemos brazos para trabajar. Tenemos que buscar fuera mano de obra.
- – Poseemos un clima excelente y tierra fértil y no tenemos producción, los campos abandonados.
- Somos activos, con iniciativa y laboriosos, pero somos pobres y muchos pasan hambre y carecen de vivienda.
- Pagamos enormes tributos y España está en el mayor de los abandonos
- Nos dicen que estamos en paz con los países vecinos, y nos invaden,
- Tenemos un Ejército excelente, agentes de seguridad como la guardia Civil, Policía Nacional y Municipal, con una gran preparación, y no estamos seguros ni en la calle ni en casa.
- Tenemos una heroica historia, la fuerza y el valor del león, y ante el mundo somos o parecemos conejos…
- Ahora que tenemos un defensor del pueblo es cuando estamos más indefensos que nunca.
- Puedes ser Ministro de Hacienda sin tener estudios de Economía, Comercio, finanzas… Y catedrático sin pasar por la Universidad ni haber hecho oposiciones. Hemos progresado mucho, efectivamente, tenemos un gobierno progresista.
- ¿Cuál es el enemigo que nos devora? Es más que evidente: los malos políticos y los malos gobiernos.
COMUNISMO
El filósofo inglés Bertran Russell dijo que no podía ser comunista porque su doctrina estaba compuesta por alimento de la pobreza, del odio, conflictos de toda clase; y su poder se basa y se sostiene por medio de la opresión, el miedo y la crueldad”: “Una palabra imprudente que un niño en la escuela profiera ante el maestro de escuela puede conducir a sus padres a trabajos forzados a Siberia hasta su muerte”, escribió.
Stalin (el hombre de acero con un cuchillo en los dientes) el más fiel representante del comunismo llevó a la práctica las terribles teorías de Marx y de Lenin: “Mientras el Estado exista no habrá libertad”; “El motor de la historia es la lucha de clases””; “La religión es el opio del pueblo”. Y por supuesto las inventadas por él mismo: “La muerte soluciona todos los problemas, una sola muerte es una tragedia; un millón de muertos es una estadística”.
En su haber se cuentan entre 10-15 millones que mandó asesinar directamente, y otros tantos en las deportaciones a trabajos forzados en Siberia. En la reunión celebrada en febrero de 1945 en Yalta entre Roosevelt, Stalin y Churchill, éste le echó en cara las purgas y muertes de los propios suyos y de los oponentes políticos que entonces contabilizaban unos ocho millones de personas. Su contestación fría y sin inmutarse fue: “había que hacerlo, no se puede hacer una revolución con guantes de seda”. así que su principal arma política fue matar”. “Un déspota con un frenesí de sangre”.
Salvador de Madariaga que ocupó cargos políticos dijo del comunismo que jamás llegó al poder en ninguna parte sin la traición y la violencia, y que jamás ha tolerado la libertad de opinión, ha esclavizado a los ciudadanos y asesinó a los componentes de los demás partidos.
En España en estos días previos a las elecciones las calles están incendiadas y llenas de violencia. Esperemos que el pueblo haya aprendido algo y evite que se repita lo de los años treinta: la quema de iglesias, conventos y el asesinato de curas, frailes, monjas… Y por otra parte el lema de Stalin era: “Los votantes no deciden nada; los que cuentan los votos lo deciden todo”.
Un buen presidente de Gobierno debía recitar cada media hora los versículos 4 y 5 del Salmo número 26:
No me siento entre los falsos,
ni ando con mentirosos;
odio al grupo de los perversos
y no me siento con los malvados.

