Portada » RINCÓN DEL TAICHÍ – BA DUAN JIN – LAS 8 JOYAS

RINCÓN DEL TAICHÍ – BA DUAN JIN – LAS 8 JOYAS

Ba Duan Jin, las Ocho Joyas del chikung, protagoniza esta entrega del «Rincón del taichí», de Juan Martínez. El autor presenta sus ocho ejercicios, explora su tradición y destaca una práctica consciente, fluida y adaptada a la condición física de cada persona.

Juan Martínez

Juan Martínez Monitor de Tai Chi Almería

Ba Duan Jin, las famosas Ocho Joyas del Chikung, es una tabla de ejercicios practicada desde hace muchos siglos, dividida en 8 secciones, llama la atención que unos movimientos tan sencillos produzcan tantos beneficios en la salud. Los movimientos se deben practicar de una forma relajada, sin interrupciones, de una manera fluida y constante. Solo se utilizará la fuerza en momentos muy concretos. Aunque la tabla la formen 8 trabajos muy distintos entre sí, en realidad hay que trabajarla como si todo fuese un solo ejercicio de principio a fin. Es muy importante respetar el orden de los movimientos ya que cada movimiento prepara el cuerpo para el siguiente y los efectos de un movimiento depende del anterior, convirtiendo así la tabla en un trabajo consciente de principio a fin en el que destacamos la simetría y armonía de su ejecución.Los beneficios de trabajar Ba Duan Jin son muchísimos, siempre teniendo en cuenta que cada persona los va a sentir de forma diferente y por supuesto de forma gradual según el tiempo que dedique a la practica. La ejecución de la tabla requiere de una muy depurada técnica pero cada persona tiene que adaptarla a su condición física. La idea es obtener los beneficios que aporta y no que por intentar una ejecución espectacular no consigamos esos beneficios o lo que es peor que nos podamos dañar o lesionar, lo correcto es tener la supervisión de alguien preparado para ello. Con una práctica constante y correcta no solo vamos a mantener nuestra salud, si no que nos va a ayudar a mejorarla.Esta tabla en la actualidad se trabaja con una base común, pero si es cierto que existen tantas versiones como escuelas que las practican, es más, yo diría que como maestros que las dirigen, puesto que a la hora de enseñarla en clase, siempre se le aporta algunos matices personales que en mi opinión, si son mínimos, consigue unificar y diferenciar a los alumnos de esa escuela.En cuanto a su historia y procedencia ocurre lo mismo, han llegado muchas versiones que dependiendo de la escuela o del maestro, se le va ha dar mas credibilidad a unas que otras, para mí, sin duda, la mejor es la relacionada con Yue Fei:Yue Fei nació en el año 1.103 en China fue un General de la dinastía Song, considerado héroe nacional y convertido en una figura legendaria por su valentía, disciplina y sobre todo por su lealtad. A él se le atribuye la creación de una serie de ejercicios que sus soldados practicaban. Estos ejercicios conseguían que sus soldados, tras unas largas travesías de muchos días incluso meses, montados a caballo, llegaran al frente de batalla con muy buena salud y fortaleza, con lo cual lograban vencer al enemigo, victorias que conseguía en todas sus batallas. Esto hizo que el general consiguiera mucha fama y a su vez fuese foco de muchas envidias y traiciones, pero, esta vida tan interesante la veremos en otro artículo. En cuanto a la tabla de ejercicios no han llegados pruebas que demuestre que Yue Fei sea su creador, es más, la práctica tiene una historia más amplia y sus orígenes se remontan a tradiciones chinas antiguas de cuidado del cuerpo y la salud. Y si sumamos que en una tumba descubierta en el año 1973 y que corresponde a miembros de la dinastía Han (206 aC al 220 dC) se encontraron unos paños de seda con una figuras bordadas que representaban a la perfección estos ejercicios, con este hallazgo queda claro que ya se conocían bastantes siglos antes. Quizá lo más interesante no sea demostrar si Yue Fei inventó cada movimiento, sino comprender como su nombre quedó unido a esta práctica. Al fin y al cabo, preparar el cuerpo, aprender a respirar y mantener la mente centrada son cosas que tienen mucho sentido tanto para un guerrero como para cualquier persona que quiera cuidarse. En el Chikung no se trata de hacer más fuerza que nadie, llegar más lejos que el compañero o ejecutar los movimientos a toda velocidad. Se trata de aprender a conocernos un poco mejor cada día. Cada movimiento nos ofrece una oportunidad para trabajar algo más que el cuerpo: la paciencia, la atención, la constancia y la capacidad de relajarnos sin perder la estabilidad. Hoy no necesitamos prepararnos para una batalla ni empuñar una espada. Nos basta con encontrar un poco de espacio, dejar las preocupaciones a un lado y dedicar unos minutos a movernos con atención. Cuando levantamos los brazos para sostener el cielo, abrimos el pecho o nos elevamos sobre las puntas de los pies, estamos haciendo algo aparentemente sencillo. Pero detrás de esos movimientos hay coordinación, equilibrio, respiración y paciencia. Se trata de aprender a conocernos un poco mejor cada día. Dentro de los muchos beneficios está comprobado que desarrolla el sistema respiratorio, la fuerza en las extremidades, la flexibilidad de las articulaciones, fortalece los nervios, incrementa el equilibrio, mejora el sistema cardiovascular, mejora la respuesta inmune y aumenta la resistencia al envejecimiento, y sobre todo, afecta de manera positiva a la salud mental y emocional.

Ejercicio 1: Sostener el Cielo.
La elevación de las manos entrelazadas empujando al cielo y el descenso con los brazos estirados ayuda a mejorar la circulación de la sangre dentro de los órganos.

Ejercicio 2: Disparar al Halcón.
En posición de jinete y con los brazos tensando un arco para lanzar una flecha nos ayuda a desarrollar los músculos de las piernas y brazos, y la apertura y cierre de la caja torácica masajea y mejora el funcionamiento de nuestros pulmones.

Ejercicio 3: Separar el Cielo y la Tierra.
Al empujar con una mano hacia arriba y la otra hacia abajo y girar el cuerpo mirando hacia atrás, vamos a fortalecer todos los músculos y articulaciones de la columna vertebral y costillas. Y al tener el cuerpo retorcido acumularemos energía y masajearemos los órganos internos del tronco (triple calentador).

Ejercicio 4. mover la Cabeza y Cola.
En posición de jinete y con las manos apoyadas en los muslos cercar de las rodillas, inclinaremos el cuerpo hacia un lado y lo trasladaremos hacia el otro involucrando a músculos de la cabeza y cuello, cintura y abdomen, glúteos y piernas, mejorando flexibilidad y aumentando la fuerza, masajeando los riñones.
Ejercicio 5: Lanzar los puños con mirada de enfado.
Desde la posición de jinete apretando con los pies en el suelo, tomaremos fuerza y cerraremos los puños que lo lanzaremos al frente con una mirada de enfado, estiramos las manos, giramos las muñeca y realizamos un agarre dedo a dedo y recogeremos el brazo al cuerpo para lanzar el otro brazo de la misma forma. Consiguiendo estimular los canales de energía que controlan el hígado y la tensión controlada y posterior relajación de los músculos, tendones y ligamentos nos vana a fortalecer en general.

Ejercicio 6: Mirar hacia atrás para alejar las 5 enfermedades y las 7 pasiones.
Desde una posición normal vamos a girar el cuerpo para mirar hacia atrás, pero ese giro va a ir por secciones y dominado por nuestros ojos, es decir; llevamos primero los ojos hacia un lado, luego la cabeza, hombros y cadera, para volver al centro primero cadera, hombros, cabeza y por último los ojos, para repetir al lado contrario. Se realiza así una movilización muscular por secciones de cuello, hombros, escápulas, columna y sobre todo los músculos oculares que son los que guían el ejercicio. Mejorando el flujo de sangre hacia el cerebro, beneficiando el sistema central y masajeando los órganos del pecho y abdomen.

Ejercicio 7: Escalar el muro y bajar las manos por las piernas.
Elevamos los brazos y realizamos un esfuerzo como si fuésemos a escalar un muro, al bajar los brazos apoyamos las manos en la zona lumbar y bajamos las manos por las piernas haciendo una inclinación hacia adelante hasta llegar con las manos a los pies, subimos recolocando nuestra columna vertebral y repetimos. Movilizamos las vertebras y desarrollamos fuerza y flexibilidad de los músculos del tronco y piernas a la vez que se masajean los riñones, rejuveneciendo las funciones del sistema urinario.

Ejercicio 8: Levantar y bajar los talones.
Elevamos los talones y los dejamos caer al suelo para reestructurar todo el cuerpo. Lo realizaremos 7 veces procurando ir de menor a mayor en la intensidad de lacaida. Al golpear el suelo con los talones se produce una vibración en las extremidades inferiores y en la columna vertebral, desarrollando los músculos de la pantorrilla, los ligamentos de los pies y mejorando el equilibrio.

Final:
Terminaremos con unas respiraciones completas, amplias y profundas, bien con ayuda de los brazos al inhalar y exhalar, o bien, con las manos apoyadas en la zona debajo del ombligo (Dantien Inferior)

What do you feel about this?

Deja un comentario