PREMIOS NOBEL EN PRO DE LA PAZ
Carmen Carrasco reflexiona sobre los referentes de paz a través de figuras como Teresa de Calcuta, Gandhi y Martin Luther King. Un recorrido por sus vidas y mensajes que culmina con «La leyenda del arco iris», una invitación a convivir en armonía.

Buenos y pacíficos días. Al menos, en este nuestro pequeño rincón de la poesía. En este apartado se goza del privilegio de paz y armonía. Fuera, ya es otra cosa. Esa paz, tan ansiada en toda a Tierra y tan denostada por los humanos.
La Asamblea de las Naciones Unidas, la ONU, instituyó el día 21 de septiembre de 1981, como Día Internacional de la Paz. Pero, me temo, que solo quedó en eso. Un nombramiento oficial, de tantos otros como hay, sin apenas validez alguna, por más que algunos líderes discurseen sobre la necesidad de tener el mundo en paz y los religiosos recen en las iglesias rogando a Dios que traiga la paz al mundo.
Pero es en vano. Ni los hombres están por la labor y, en cuanto a Dios, ya debe estar cansado de tantas peticiones mientras los países siguen con sus guerras particulares unos contra otros. Y pensará: A esos habitantes de la Tierra, que Yo creé tan hermosa para ellos, no los gobierno ni Yo.
No quiero que este artículo resulte lacrimógeno hablando de luchas: Ahora te invado yo… una tregua… prepárate para la guerra… Así que he optado por darle un sesgo diferente, eligiendo como ejemplos a un pequeño grupo de ilustres personajes, casi todos ellos Premios Nobel de la Paz, que han luchado pacíficamente porque haya paz en el mundo, incluso algunos han sido perseguidos o asesinados por esta causa, y he entresacado sus frases más famosas dedicadas a la paz.
Por mor del espacio, daré tan solo unas pinceladas sobre ellos sin entrar en detalles, curiosidades, anécdotas, premios y demás. Tan solo unas pinceladas de cada uno.

SANTA TERESA DE CALCUTA. La paz comienza con una sonrisa. Comenzaremos con una preciosa y optimista frase de la madre Teresa de Calcuta, Premio Nobel de la Paz en 1979, reconocida mundialmente por su labor humanitaria:Así de sencillo. Como era ella misma. Con su sari blanco de bordes azules.
Teresa de Calcuta, cuyo verdadero nombre significa Pequeña flor, fue una monja albanesa nacida en 1910, que dedicó más de cuarenta y cinco años a atender a los pobres, enfermos, leprosos, niños y mayores abandonados por las calles de la India. Fundó la Congregación de las Misioneras de la Caridad en Calcuta en 1950, con tan solo trece monjas y en la actualidad pasa de cuatro mil quinientas y alrededor de quinientos padres misioneros. Congregación extendida en la actualidad por ciento treinta países.
Murió en el año 1997, a los ochenta y siete años, y fue canonizada en 2016. Creo que es una buena tarjeta de presentación para el tema de hoy.
EL DÁLAI LAMA. Nunca se puede obtener la paz en el mundo exterior hasta que no estemos en paz con nosotros mismos. Es su frase más conocida dedicada a la paz. Premio Nobel de la Paz en 1989 por su lucha pacífica para la liberación del Tíbet. Nació en 1935 en el Tíbet, China. Es el líder espiritual, maestro o gurú, del budismo tibetano, reencarnación desde los dos años del anterior Dálai Lama. Se destacó por la defensa pacífica del Tíbet contra las tropas chinas, razón por la cual tuvo que huir al exilio, a la India, a los veinticuatro años, escapando de una muerte segura, en 1959, junto a miles de tibetanos que se libraron de las bombas que masacraron a tantos otros miles de seguidores de su doctrina. Actualmente tiene noventa y un años. Y ha viajado por sesenta y siete países, por la paz, recibiendo más de ciento cincuenta distinciones. Tiene publicados, asimismo, más de ciento libros.
ALBERT CAMUS. La paz es la única batalla por la que vale la pena luchar. Damos un salto en los personajes y época. Premio Nobel de Literatura en 1957. Novelista, filósofo, periodista, dramaturgo, rebelde…, nació en la Argelia, durante la colonización francesa, en 1913. Sus padres eran colonos franceses, los famosos pieds noirs considerados ciudadanos de segunda clase. Una de las mentes más brillantes del siglo XX. Desarrolló el pensamiento filosófico del absurdismo -todo lo que rodeaba al hombre era absurdo, nada tenía sentido y no se creía en nada-, y fue etiquetado como Profeta del absurdo. No obstante, se le relacionó con el existencialismo, cosa que él negaba. Fue un movimiento que se puso de moda después de la Segunda Guerra Mundial en el cual, para sus seguidores, la vida carecía de sentido. Y se decía que sufrían de “angustia vital o existencial” La musa del existencialismo fue la actriz y cantante Juliette Gréco, icono de la chanson française.
Camus murió en Francia en 1960 de un accidente de tráfico a los cuarenta y seis años.
Sobre su muerte solía decir: Quiero irme cuando quiero. Es de mal gusto prolongar artificialmente la vida. Es hora de irse. Yo lo haré con elegancia.

INDIRA GANDHI. Su frase es rotunda: No se puede dar la mano con un puño cerrado. Premio Lenin de la Paz en 1983 y en su nombre fue creado un premio para la Paz, el Desarme y el Desarrollo. Nació en la India en 1917, hija de Nehru, primer ministro de gobierno de la India al independizarse del imperio británico en 1947, del cual fue colaboradora desde muy joven. Fue asimismo la primera ministra mujer en la India entre los años 1966 y 1971 y 1980 hasta 1984. Lo cual es una proeza tratándose de una mujer en aquel país, pero ella fue una mujer muy adelantada a su tiempo, luchando por la independencia de la India, por lo cual fue, incluso, perseguida y arrestada.
Murió asesinada en 1984 por sus dos guardaespaldas, nacionalistas sijs, recibiendo treinta balas. A su muerte, como represalia, se desató una ola de violencia y murieron cerca de tres mil quinientas personas.
La noche antes de morir dijo esta frase premonitoria: No me importa si mi vida va en el servicio de la nación. Si muero hoy, cada gota de mi sangre vigorizará la nación.

ALBERT EINSTEIN. Cuando me preguntan sobre algún arma capaz de contrarrestar el poder de la bomba atómica, yo sugerí la mejor de todas: la paz. Ya es sabido que a Einstein se le atribuye ser el padre de la bomba atómica, pero dicen que él era pacifista y amaba la libertad. Premio Nobel de Física en 1921, tras ser nominado sesenta y dos veces. Judío alemán, físico, científico, escritor, incluso tocaba el violín, nació en el año 1879, pero hubo de huir de los nazis en 1933 y refugiarse en EE.UU. Formuló su famosa teoría de la relatividad (No entiendo mucho, así como el científico que lo premió), y la fórmula que cambió la visión del tiempo y el espacio: “E= mc”, “la energía es igual a la masa por la velocidad de la luz al cuadrado”.
Einstein se convirtió en un icono popular a nivel mundial, con su barba, su pelo, la famosa foto enseñando la lengua, etc. Murió a la edad de setenta y ocho años.
Einstein es considerado y fue proclamado el científico más importante de siglo XX.
Paradójicamente, uno de sus profesores comentó siendo estudiante: Nunca conseguirá nada en la vida.

MAHATMA GANDHI. No hay camino hacia la paz; la paz es el camino. Nominado en numerosas ocasiones para el Premio Nobel de la Paz, fue sin embargo un símbolo mundial de la paz. Nacido en la India en 1869, fue el líder político y espiritual más destacado por la independencia de su país del dominio británico, por la cual luchó pacíficamente, durante más de veinte años, incluso haciendo huelgas de hambre. Fundó el Partido Indio del Congreso, en 1894, como denuncia por el trato dado por los ingleses a su pueblo y luchó por la abolición de las castas, los derechos de las mujeres, los parias y sudras y el maltrato a los seres vivos. Llamado también Padre de la Nación y héroe nacional, fue humillado por su color, encarcelado varias veces, perseguido y finalmente, un fanático nacionalista lo asesinó en 1948, cuando se dirigía a rezar, a los setenta y ocho años de edad. Sus últimas palabras en sánscrito fueron: ¡He Ram! ¡Dios mío!
Posteriormente se instituyó en la India un Día de Gandhi y Rabindranath Tagore lo llamó Alma Grande

MARTIN LUTHER KING. Archiconocida es su frase: I have a dream, Yo tengo un sueño, pronunciada en un icónico discurso ante doscientas cincuenta mil personas junto al monumento a Lincoln, en 1964 Un sueño y la esperanza de conocer una América fraternal. Su discurso está considerado como el mejor pronunciado en América, junto al de Abraham Lincoln.
Premio Nobel de la Paz, Medalla de Oro del Congreso por la libertad, ministro bautista, líder activista del Movimiento pro derechos civiles afroamericanos, nació en 1929. Luchó durante años contra la discriminación racista y las agresiones físicas sufridas en EE.UU hacia los negros. Declaró ilegal la segregación en restaurantes, colegios, autobuses, etc. Con respecto a estos últimos, defendió la famosa causa de Rosa Parks, en 1955, arrestada por no ceder su asiento a un blanco. Como reconocimiento, dicho autobús, amarillo, se exhibe en un museo de Michigan.
Al fin, consiguió la aprobación y ley de los derechos civiles y el voto de los negros en 1964.
Fue asesinado en 1968 por un segregacionista blanco en Menphis a los treinta y nueve años. Su cadáver fue velado en el Capitolio y sus últimas palabras fueron: Take mi hand, precius Lord. Toma mi mano, querido Señor, su canción preferida.
En EE.UU se instituyó un día festivo al año en su honor.
ALBERT SCHWEIZER. Mientras el orgullo de su compasión no abarque a todos los seres vivos, el hombre no hallará la paz por sí mismo. Premio Nobel de la Paz en 1952 por su labor humanitaria y defensa de la fraternidad entre los hombres. Su propia filosofía era reverencia por la vida. Alemán, nacido en Alsacia en 1875, fue un ser excepcional, médico, escritor, filósofo, misionero en África, músico. De hecho, daba conciertos de órgano por toda Europa para sacar dinero para el hospital que fundó en África, Hospital Albert Schweizer, y que mantuvo él mismo, para el cual donó íntegramente el dinero del premio obtenido por el Nobel y así poder atender a decenas de miles de personas durante cincuenta años. Gran defensor de los animales, mi debilidad, he querido entresacar unas palabras que pronunció alusivas a ellos: No me importa si un animal es capaz de razonar. Solo sé que es capaz de sufrir y por ello lo considero mi prójimo. Es la compasión del hombre hacia los animales lo que le hace un verdadero hombre. Tiéndele una mano y lo tendrás a tu lado para siempre.
Murió en 1965 a los noventa años.
RIGOBERTA MENCHU. Y dejo para el final a esta mujer, indígena, Premio Nobel de la Paz en 1992 y Premio Príncipe de Asturias 1998, porque su frase nos concierne a todos: La paz no es utopía; es nuestra responsabilidad
Nació en Guatemala en 1959, activista y defensora de los derechos humanos y líder de la lucha social, de la igualdad para las mujeres, contra el racismo y la opresión de los pueblos indígenas. Recorrió el mundo con su mensaje de paz, fue también candidata a la presidencia de Guatemala. Creó la Fundación Rigoberta Menchu Tum pro pueblos indígenas del mundo. Escritora, publicó sus libros con éxito a nivel mundial. Embajadora de la UNESCO, fue amenazada de muerte y se exilió en México en 1981.
Y con este pequeño grupo -los Premios Nobel de la paz fueron otorgados a ciento trece personas en total-, acabo estas líneas dedicadas a la paz, que tan enferma la tenemos.
Sería maravilloso que un inmenso arco iris rodeara a la Tierra trayendo la paz a este mundo para siempre. Paz para todos.
Vuestra amiga Carmen Carrasco
La leyenda del arco iris
Cuentan que hace mucho tiempo los colores
empezaron a pelearse. Cada uno proclamaba que él era el más importante, el más útil, el favorito.
El verde dijo: “Sin duda, yo soy el más importante.
Soy el signo de la vida y la esperanza. Me han escogido para la hierba, los árboles, las hojas.”
El azul interrumpió: “Tú solo piensas en la tierra,
pero considera el cielo y el mar. El agua es la base de la vida y son las nubes las que la absorben del mar azul.
El amarillo soltó una risita: “¡Vosotros sois tan
serios! Yo traigo al mundo risas, alegría y calor. El sol es amarillo, la luna es amarilla, las estrellas son amarillas.
Sin mí no habría alegría”.
A continuación tomó la palabra el naranja: “Yo soy el color de la salud y de la fuerza. Yo transporto las
vitaminas más importantes. Pensad en las zanahorias, las calabazas, las naranjas, etc.
El rojo no podía contenerse por más tiempo y saltó:
“Yo soy el color del valor y del peligro. Estoy dispuesto a luchar por una causa. Traigo fuego a la sangre. Soy el color de la pasión y del amor”
El púrpura enrojeció con toda su fuerza. Era muy
alto y habló con gran pompa: “Soy el color del poder. Soy el signo de la autoridad y de la sabiduría”
El añil habló mucho más tranquilamente que los
otros: “Pensad en mí. Soy el color del silencio. Raramente repararéis en mí, pero sin mí todos seríais superficiales.
Represento el pensamiento y la reflexión. Me necesitáis para el equilibrio y la paz interior.
Así fue como los colores estuvieron presumiendo
cada uno, convencido de que él era el mejor. De repente, apareció un resplandor de luz blanca y brillante. Había relámpagos que retumbaban con fuerza. La lluvia empezó a caer a cántaros. Los colores comenzaron a acurrucarse con miedo, acercándose unos a otros buscando protección.
La lluvia habló: “Estáis locos, colores, luchando
contra vosotros mismos, intentando cada uno dominar al resto. ¿No sabéis que todos sois muy importantes? Cada uno, para un objetivo especial, único, diferente. Juntad vuestras manos y venid conmigo”.
Y gracias a la lluvia, los colores del arco iris se unieron para siempre y aparecen en el cielo para recordarnos a todo el mundo que es posible vivir juntos en PAZ.
Vuestra amiga Carmen Carrasco

