Raúl Incertis: «Ojalá curar fuera más fácil»
David Álvarez presenta «Ojalá curar fuera más fácil», de Raúl Incertis, un testimonio sobre su experiencia como médico humanitario en Gaza, el sufrimiento de la población y la generosidad de quienes lo ayudaron a sobrevivir.

El pasado 5 de octubre, en la Biblioteca Iván de Vargas, tuvo lugar la presentación del libro «Ojalá curar fuera más fácil», de Raúl Incertis. Un prólogo de la periodista y escritora Almudena Ariza. Fue presentado por la periodista Teresa Aranguren ante decenas de familiares, amigos y compañeros que quisieron arroparles en una tarde muy especial.
Como nos relata su autor, trabajó allí como miembro de Médicos Sin Fronteras. Mundos musulmanes, una cultura que ya no se conocía. Lo que logró encontrar por encima de cualquier otra cosa es a personas tremendamente hospitalarias.
Vio el horror y sintió por primera vez en su vida miedo a la muerte. El estrés era tan grande que aparecían automatismos: acurrucarte, rascarte, mecerte. El cerebro bloquea y no puedes huir.
En el año 2023 caían muchas bombas, estaban muy cerca de las explosiones y no podían salir de allí. En Gaza no hay ningún lugar seguro.
Eran unos 30 cooperantes extranjeros y en tres semanas cambiaron cinco veces de un lugar huyendo de las bombas. No podían ir a los hospitales, acababan viviendo como desplazados entre miles de gazatíes.
Acaban de llegar a un colegio de unas 15.000 personas. Se encontraban familiares que habían cambiado veinte kilómetros con sus hijos y sus pertenencias. En sus recuerdos recuerda cómo eran sus caras, la zozobra de no saber qué iba a ocurrirles.

Se sentía en deuda con los gazatíes. Habían ido a ayudarles y fueron ellos que le salvaron a ellos.
Los conductores gazatíes de Médicos Sin Fronteras salían para buscar comida y agua para nosotros mientras sus familiares también lo necesitaban. Perdió 10 kilos en tres semanas. Sin ellos no habrían podido salir vivos.
En el año 2025 estuvo viviendo unos 4 meses y trabajando en el hospital Nasser, en Jan Yunis. Todos los días llegaban grupos de heridos, muchísimos niños y mujeres.
En los puntos de la Fundación Humanitaria de Gaza, Israel había impuesto para monopolizar el reparto de ayuda que antes hacía la ONU. La comida la repartía de esta fundación estadounidense y la seguridad estaba a cargo del ejército de Israel.
La gente se amontonaba para conseguir comida y del ejército de Israelí les disparaba. Les llegaban oleadas de 40, 60, 100 heridos; una mañana fueron más de 200. Muchos disparos en la cabeza o en el tórax. En sus recuerdos recuerda a una niña de un año en brazos de su madre con un disparo de fusil en el pecho.
Llegó un momento en el que ves morir a tantos niños delante de ti que ya no es el daño a sus padres. Los alaridos de un padre o una madre viendo a su hijo mutilado o muerto. A día de hoy tiene pesadillas.
En la llamada zona humanitaria de Al Mawasi, kilómetros de tiendas y chabolas junto al mar, los bombardean.
A Ahmed, un instrumentista con el que había pasado muchas horas en el quirófano, era un tipo extraordinario, con una alegría muy generosa, lo mataron en un bombardeo junto a sus pequeños hijos.
Habían perdido sus casas, padres, hijos, hermanos. Trataban a los pacientes con delicadeza, no tenían y te decían: «Raúl, ven a conocer con nosotros, tengo medio tomate y un trozo de cebolla».
Raúl Incertis (nacido en Madrid, 1982) es un médico español especializado en anestesiología, reanimación y medicina de urgencias, conocido por su labor humanitaria en zonas de conflicto y por documentar la situación en la Franja de Gaza.

