ENTREVISTA A LA LOCUTORA DE RADIO CLÁSICA MARÍA DEL SER
Ricardo Campos entrevista a María del Ser, locutora de Radio Clásica de RTVE, doctora en Educación Musical, presentadora y divulgadora. Una conversación sobre su trayectoria, sus programas radiofónicos y su pasión por la música.

Queridos lectores del Granada Costa Nacional, para esta ocasión tengo el enorme placer de traer a nuestras páginas a la locutora de Radio Clásica María del Ser, Doctora en Educación Musical por la Universidad Complutense de Madrid, con la calificación de Sobresaliente Cum Laude por unanimidad. Titulada Superior en Flauta de Pico y en Instrumentos de la Música Antigua por el Conservatorio Superior de Música de Madrid, además de poseer el Título Profesional de Música en la especialidad de Piano y el de Ingeniera Técnica Agrícola en la especialidad de Industrias Agrarias y Alimentarias por la Universidad de Valladolid. Ha realizado el Máster en Gestión Cultural: Música, Teatro y Danza del Instituto Complutense de Ciencias Musicales (ICCMU).
Ha sido profesora invitada en el curso “Ópera Oberta” de Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, Profesora Colaboradora Honorífica del Departamento de Musicología de la Facultad de Geografía e Historia de la Universidad Complutense de Madrid, miembro del Comité de Cultura de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP), del Comité de Cultura Asesor de Música del Programa para la Internacionalización de la Cultura Española de Acción Cultural Española (AC/E), y del jurado del Premio Nacional de Música 2025. Es colaboradora de la revista Melómano con la sección mensual titulada “Verso libre”.
También ha realizado labores de ponente en diversos congresos nacionales e internacionales así como en cursos e iniciativas de divulgación musical, y actualmente es autora de artículos y de notas al programa de mano de conciertos de ciclos, festivales y orquestas, y directora, presentadora y guionista de “Grandes ciclos”, “La ciudad silenciosa” y “El jardín de Voltaire”, de transmisiones de conciertos para “Fila cero” y “Los Conciertos de Radio Clásica” y de “A cuadros en Radio 5” en Radio 5, programa dedicado a la actualidad de algunas de las exposiciones de nuestro país.Desde marzo del 2024 es Jefa de Unidad – Coordinación de Programación de Conciertos de Producción Propia (Radio Clásica).
Sin más preámbulos daremos comienzo a la presente entrevista, con María del Ser una enorme profesional de los medios.

-Quiero agradecerte María del Ser, el tiempo que me dispensas y le concedes al Periódico Socio Cultural www.granadacostanacional.es Mi primera pregunta como es ya una tradición, a qué edad y cómo te nació la pasión por la música y por querer formar parte de ella.
-Muchas gracias a ti, Ricardo. Es un placer. La música, como el deporte, formaba parte de la educación que nos dieron mis padres. Entendida siempre como un complemento necesario para nuestro desarrollo y enriquecimiento. Era tan importante como cualquier otra materia o asignatura y de una forma muy natural, poco a poco fue teniendo una presencia en mi vida cada vez mayor.
-Tus padres cuando supieron que deseabas estudiar música, con todo lo que eso conlleva. Te apoyaron de manera incondicional o hubieran preferido que te dedicaras en aquellos tiempos a otra cosa, más estable y segura laboralmente.
-El apoyo fue absoluto, nunca con trabas o impedimentos. Ellos no tienen formación musical y sus respectivas responsabilidades laborales tampoco tenían nada que ver con una disciplina artística pero siempre lo valoraron y apreciaron. En mi casa se ha escuchado y se escucha música de todos los géneros. Como compaginé mis estudios en el Conservatorio con los universitarios, ese posible temor jamás existió y me atrevería a decir que, aunque no hubiese pasado por la universidad, tampoco hubieran expresado su posible deseo de que hiciera otra cosa. Mis padres me han apoyado y acompañado en mis decisiones siempre, y en todo.
-Veo que te has titulado en numerosas carreras, de diversos palos musicales, como Flauta de Pico, Piano, en Instrumentos de Música Antigua, etc… En qué momento decidiste no dedicarte a ser música y de los instrumentos de música antigua, cuál te impacto más visualmente por sus características y su sonoridad.
-A mí siempre me gustó la parte que, digamos, “no se ve” de cada iniciativa o proyecto, en este caso estudios y formación académica. Ahí es donde, en muchos sentidos, está el aprendizaje, en toda esa labor de introspección y de búsqueda que exige el compromiso con ello. Y estos instrumentos me permitían efectivamente eso, lo que su propia palabra indica. Ser instrumentos, herramientas que me abrían la puerta a toda esa parte que debe ir antes de una interpretación musical en sí. En el caso de la flauta de pico y el traverso barroco es evidente el campo que permite abordar: unas épocas no solo de la historia de la Música sino de la historia en su más amplio sentido absolutamente fascinantes. Y de esa fascinación surgió la realización de mi tesis doctoral en el ámbito del estudio de los tratados y su enfoque pedagógico, con un trabajo previo centrado en la ornamentación del siglo XVII. El piano es un instrumento que demanda una vida dedicada a él, no tenemos más que ver ejemplos alrededor… Por eso no podría elegir ninguno, porque los tres instrumentos han supuesto formas diferentes de acercarme a la disciplina musical, completamente complementarias y diría incluso necesarias.

-En tus momentos de descanso, tocarás algún instrumento para no perder la práctica y desconectar de tu día a día laboral, en la Radio. Nos puedes contar si haces recitales en veladas familiares.
-Muy ocasionalmente suelo tocar “para mí” el piano, la flauta de pico y el traverso barroco, pero no en el ámbito familiar o cercano. Lo hago por puro disfrute personal y como una forma más de descubrimiento y complemento a mis responsabilidades profesionales. Todo me aporta. Cuando dispongo de tiempo para el descanso, en ese “alejamiento”, llamémoslo así, del día a día laboral, suelo leer mucho y hacer deporte.
-También te has sacado un Título en Ingeniería Técnica Agrícola en la especialidad de Industrias Agrarias y Alimentarias, un campo que sorprendentemente se aleja bastante de la música clásica. De dónde te salió el interés por sacarte dicha carrera, y qué nos puedes contar de ella.
-Siempre me ha apasionado todo lo que tiene que ver con el campo y el ámbito rural. Era una forma de acercarme a todo ello de una manera académica, ordenada y con una intención de aprendizaje y de valoración de lo que implica una ingeniería. Desde la parte más práctica hasta la más específica que pasaba desde luego por las Matemáticas, la Estadística, la Física o el Dibujo técnico.
El proyecto fin de carrera fue una evaluación enológica de varias cepas de levaduras de la variedad de uva Verdejo en la D.O. Rueda y recuerdo con mucho afecto toda la parte de laboratorio, un aprendizaje que me hace apreciar y valorar con conocimiento la disciplina sin dedicarme de forma profesional a ello, naturalmente.
-Durante tu periplo como estudiante, qué maestros te marcaron mucho por sus enseñanzas y modo de ver el mundo, y que te mejoraron como persona.
-De todos tengo algún recuerdo particular al que asociarlos y, por tanto, hay un aprendizaje porque todos ellos tenían diferentes formas de mirar, de ver no solo la materia que enseñaban sino su propia forma de transmitir esas enseñanzas. La formación como persona no la asociaría a ninguno de ellos sino más bien a los afectos, a la relación con mi familia y con mi reducido círculo de amigos, al igual que a la propia experiencia con las personas ajenas a estos dos contextos de los que también se aprende para modelar y dar forma a lo que se quiere o no se quiere ser, sobre todo lo segundo. Ser buena persona exige un esfuerzo adicional que, en mi opinión y si se me permite la licencia de expresarlo así, solo se consigue si esos dos pilares que menciono son sólidos, y si la forma de sus respectivas presencias en mi vida, así como la mía en la de ellos, es la adecuada. Me siento una afortunada al poder decir que nos cuidamos mucho recíprocamente.
-A lo largo de tu carrera, has realizado diferentes actividades, de profesora, ponente, autora de artículos, divulgadora musical, directora, presentadora, guionista… De todas ellas en cuál te sientes más cómoda, y qué te gustaría hacer en un futuro próximo para proseguir con esa evolución profesional.
-No me quedaría con ninguna ni descartaría ninguna. Todas ellas forman parte de mi perfil profesional de una forma necesaria y complementaria y mi único deseo es seguir contribuyendo, humildemente, a comunicar la música desde un punto de vista que permita llegar a la mayor cantidad de personas posible y abordada desde cualquier contexto, no solamente el musical. Si se me perdona la “osadía”, a que cuando se pueda comunicar de esta forma, quienes lo reciban lleguen a pensar que el mundo puede ser mejor, si se quiere, y que, además, merece la pena.

-En la actualidad presentas especialmente el programa de Radio Clásica “Grandes ciclos” y “La ciudad silenciosa”, también algunas transmisiones de conciertos, y durante la programación de verano “El jardín de Voltaire”, que suelo escuchar siempre que puedo. En el que nos lees textos profundos de escritores y nos haces reflexionar sobre la vida. Cómo fue tu entrada en RTVE, y del nacimiento de dicho programa.
-Comencé en octubre de 2016 con el programa “Líneas adicionales” gracias a la confianza que depositó en mí Carlos Sandúa, Director de Radio Clásica en aquel momento, y también Sergio Pagán. Una confianza y una valentía por su parte que supuso un absoluto estímulo para mí en ese tratar de responder con categoría a las circunstancias. Además del absoluto privilegio y el honor que para mí supone dirigir y presentar, durante ya ocho años, uno de los programas más longevos de la emisora como es “Grandes ciclos”. Esto implica también una responsabilidad que procuro mantener cada día con el compromiso y la ilusión del primer día cuando ellos me lo ofrecieron. Y siento un agradecimiento profundo a esa libertad que se me permitió de poder elegir el enfoque y el modo de hacer ese programa.
Es muy importante para mí sentir que he de estar a la altura en cada momento, porque, insisto en esto, aunque para quienes amamos nuestro trabajo es un privilegio poder dedicarnos a ello, no deja de hacer que uno se autoexija dar lo mejor de sí mismo pensando siempre en el servicio que se está ofreciendo. Ese dejarte de lado tú para dar importancia a lo que realmente la tiene, que es el contenido que se prepara. Es un juego intelectual y muchas veces también sentimental muy profundo porque hay una implicación muy especial precisamente por la propia línea del programa. Emocionarse con las vidas de los compositores, con la gestación de las obras, con la intrahistoria que hay detrás de algunas de ellas, los testimonios… Se convierte en algo muy hermoso y es hasta casi necesario, diría yo, si se quiere hacer en términos de excelencia.
A esto se añade que, en su momento –y aquí me remito a 2017-, ellos aceptaran programar aquella propuesta personal que les presenté y que fue “El jardín de Voltaire”, que nos ha dado también muchas alegrías. Un programa del que cada día recibimos mensajes, correos electrónicos e incluso cartas por correo postal con comentarios absolutamente maravillosos de algunos de nuestros oyentes que comparten sus vivencias por la relación que establecen con los contenidos. Profesionalmente, para mí, no hay mayor satisfacción que esa: saber que cumples una buena función y que ofreces un servicio que va más allá de lo tangible.
-Qué proyectos a futuro tienes y qué nos podrías adelantar sobre ellos, sin llegar a gafarlos. Tal vez dar el salto a la TV, escribir algún libro sobre la música, alguna novela, dar un paso como intérprete, o quizás llevar un cargo público relacionado con tu carrera agraria y alimentaria.
-Naturalmente, la última opción que me planteas es inviable y no entra de ningún modo en mi hoja de ruta más que disfrutar de esa formación y de ese conocimiento adquirido de un modo sereno en mí día a día. Con continuar creciendo, disfrutando y haciendo disfrutar a los oyentes con mi trabajo, hecho con tanto gusto y dedicación, me considero plena en ese sentido. A esto añado también ese seguir caminando, por decirlo así, y estar siempre receptiva y preparada para afrontar los retos que se vayan planteando con seguridad, firmeza y confianza en mí misma.
-A lo largo de la historia de la música, han existido números instantes que han llenado páginas doradas. En el caso de María del Ser, a qué momento de todos ellos le gustaría asistir si pudiera, bien como locutora, música o público, para vivirlo en primera persona y por qué.
-A todo lo que suponga un impacto en la vida intelectual y emocional de las personas. Para mí es igualmente especial un programa de los de nuestro día a día que una transmisión en directo preparada durante mucho tiempo o una sustitución de última hora. Todo es importante, todo aporta, todo enriquece y todo hace más fuerte. Todo conlleva una implicación profesional y también personal que es lo que me hace vivir mi trabajo con un gran compromiso, gran alegría y un profundo sentido de agradecimiento por poder hacer lo que hago. No quiero dejar de lado aquí la necesaria mención a que nada de todo ello sería completo si no tuviera la inmensa fortuna de tener a mi lado una familia y unos amigos, muy pocos, como decía, que me acompañan en todo y con quienes puedo compartirlo.

-Sabemos que todas las personas tienen manías o supersticiones, en mayor o menor medida. En el caso de María del Ser, tiene alguna confesable y que no te de vergüenza reconocer, antes de ponerte ante el micrófono.
-No tengo especialmente ninguna, ya que probablemente eso me generaría alguna dependencia que prefiero evitar. Sí es cierto que antes de ponerme ante el micrófono, o ante cualquier otra cosa que haga en el ámbito profesional, me gusta mucho haberlo preparado previamente ya que lo asumo como una forma de respeto a los oyentes, a los públicos en términos generales o a quienes vayan a dedicar una parte de su tiempo a escucharte. Si no fuera posible, por las circunstancias (la radio, a veces, es así…), me gusta tener algún momento aunque sea breve para hacer un ejercicio mental previo de concentración, mejor si puede ser en silencio (ese bien que últimamente se está convirtiendo en un lujo por lo excepcional), y focalizar la atención en ello sin “interferencias”. Cumplimos una función, y en cualquier circunstancia debemos por tanto ser responsables, consecuentes y, sobre todo, coherentes.
-Para concluir, existe alguna pregunta a la que te hubiera gustado responder y que no has tenido la oportunidad de hacerlo.
-Sí me gustaría hacer algunos apuntes sobre la labor que se está haciendo en Radio Clásica en el ámbito de las transmisiones de conciertos. Como responsable de la Coordinación de Programación de Conciertos de Producción Propia, creo importante en el proyecto de emisora que se abra a la mayor cantidad de comunidades autónomas y provincias posibles. Desde mi incorporación a esta nueva responsabilidad en marzo de 2024 y siempre desde la gran labor previa en este sentido, estamos logrando llegar a prácticamente todas las regiones de España lo que ya está viendo (y esperamos siga siendo así), su reflejo en la propia parrilla de programación. Es un esfuerzo muy muy grande, en el que entran en juego muchas variables y circunstancias, muy particulares en ocasiones, por la gran cantidad de departamentos y recursos humanos implicados.
Sin más, quiero agradecerte enormemente María del Ser, el tiempo que me has dispensado para esta entrevista que verá la luz en el Periódico Socio-Cultural Granada Costa. Solamente me queda pedirte un último esfuerzo, que tengas a bien el responder a una serie de preguntas tipo test, con las que podremos conocer tus gustos personales y tus preferencias artísticas.
¡Muchas gracias, María del Ser!
-Muchas gracias a ti, Ricardo, un placer.

PREGUNTAS TIPO TEST
¿Un personaje histórico? Isabel II del Reino Unido.
¿Una época? El siglo XVII.
¿Un pintor? José Manuel Capuletti.
¿Un escultor? Gian Lorenzo Bernini.
¿Un escritor? Ignacio Peyró.
¿Un poeta? Federico García Lorca.
¿Un libro? Darse a la lectura, de Ángel Gabilondo.
¿Una película? Tous les matins du monde, de Alain Corneau.
¿Un director de cine, teatro o televisión? Jonathan Miller.
¿Un actor? Robert de Niro.
¿Una actriz? Meryl Streep.
¿Un compositor? Maurice Ravel.
¿Un cantante? Victoria de los Ángeles.
¿Un músico? Trevor Pinnock.
¿Un plato favorito? Cualquiera hecho en mi casa.
¿Una flor? La cala.
¿Un animal? El caballo.
¿Una estación del año? El invierno.
¿Un lugar donde residir? Valladolid.
¿Un lugar que te gustaría visitar antes de morir? Una ruta por los castillos del Valle del Loira.
¿Un color? El blanco.

