POEMA SIN FIN
“Poema sin fin”, de Helena de Val López, retrata el drama de los refugiados a través del mar, una familia y un pequeño zapato que permanece como huella de quienes arriesgan la vida buscando refugio.

Helena de Val
a los refugiados
Para aquellos que no quieren llegar al final del poema,
una ola hostil e interminable del océano,
te traerá la visión eterna, (para siempre)
la forma en la que una madre llora
la sal del océano en sus ojos.
Un padre sigue preguntándose cómo pasó,
cómo un país se volvió sobre sí mismo
y soltó al veneno y al ejército sobre tranquilos ciudadanos,
hasta que algunos viajeros arriesgaron su vida por la amnistía
y pagaron el viaje en ruedas de goma,
en aguas bajas y sin moverse.
Un padre le dice al hijo: mira, un pez volador,
mira, el brillo de la ballena en el horizonte.
Un pez aterriza en el regazo de una niña. Ella sonríe.
Pero el agua tiene muchas voces
y olas desconocidas e invisibles. (que no se ven)
Un ser humano es algo insignificante en esta inmensidad
y un pequeño zapato sobre las piedras
donde viajeros desconocidos esperaban amnistía, también.
Y aunque la madre y el padre se pasaron la vida buscando,
todo lo que se pudo encontrar fue un pequeño zapato
mojado sobre piedras oscuras.
