VERBENA
“Verbena”, de María Fernández Fernández, poema ganador del I Certamen de Poesía Erótica en honor a Francisco Jiménez Ballesteros, convierte música, noche y deseo en un encuentro apasionado donde naturaleza, sensualidad y recuerdo se funden hasta “tocar las estrellas”.

María Fernández Fernández
El poema “Verbena”, escrito por María Fernández Fernández, es una composición de gran intensidad sensorial y emocional, donde la música, la fiesta y la noche se convierten en el escenario de un deseo que avanza con naturalidad hasta la plenitud. Con un lenguaje claro y sugerente, la autora traza una escena de complicidad: la mirada, el abrazo en el baile, el roce de los dedos y esa “tácita promesa de placer” que guía a los amantes hacia un territorio de pasión compartida. El poema, escrito por María Fernández, brilla especialmente en sus imágenes de la naturaleza —espigas, amapolas, luna—, que elevan lo erótico a una belleza casi ritual: los cuerpos “semejaron volcanes”, los sentidos tocaron “las estrellas”, y al final queda el recuerdo como huella viva de lo vivido. Además, este poema fue ganador del I Certamen de Poesía Erótica en honor a Francisco Jiménez Ballesteros.
Para comprender mejor esta obra, conviene acercarse a la trayectoria de su autora. María Fernández Fernández nació en Valle de las Casas (León) y reside desde hace décadas en Madrid. Diplomada en Enfermería, ejerció durante 44 años, y amplió su formación con la licenciatura en Antropología Social y Cultural, vinculándose al Instituto Madrileño de Antropología. Esa mirada humanista —entre el cuidado, la observación y la empatía— atraviesa su poesía.
Ha publicado A propósito de vida y Surcando el viento, y ha participado en diversas antologías. En cuanto a premios y distinciones, su poema “Camino” fue galardonado en el I Certamen de Poesía Mística “Clementa López”, fue finalista del III Certamen “Olivo Mítico”, recibió el Premio Sócrates de las Letras, la Estrella de Oro Miguel de Cervantes por su participación en Huella Universal Miguel de Cervantes y en 2026 el premio Eco de las Leyendas.
VERBENA
La música, la fiesta, el alcohol y…
…tu mirada en la mía.
El abrazo en el baile disculpando el deseo,
el roce de los dedos
saboreando el espacio entre la piel y el aire,
la tácita promesa de placer.
Nos envolvió la pasión anhelosa
y nos aventuramos en la noche.
Anduvimos el campo en un abrazo,
sentimos las caricias apremiantes,
encontramos lugares cómplices
de arrumacos y tientos.
Y allí, donde descansan las espigas
y duermen las garbosas amapolas,
semejaron volcanes nuestros cuerpos,
brillaron cual estatuas de alabastro
a la luz de una luna codiciosa.
Eran de luz y estrellas los sentidos
y ronco al fin el grito de victoria.
La aurora nos bañó, rojiza y fría,
nos envolvió en un manto de cordura
y nos lanzó a la arena cotidiana.
Pero recordaremos esa noche
desenfrenada y breve.
Añoraremos verbenas ideales,
hollaremos descalzos las espigas
que albergaron el fuego consumado,
y tocaremos de nuevo las estrellas.
