Portada » RINCÓN DEL TAICHÍ – LA HIERBA ES AZUL

RINCÓN DEL TAICHÍ – LA HIERBA ES AZUL

Juan Martínez reflexiona sobre la fábula de “La hierba es azul” y su relación con el Tai Chi: una enseñanza sobre cuándo hablar, cuándo ceder y cuándo no gastar energía en discusiones inútiles.

Screenshot

Screenshot

           Pues sí “la hierba es azul”, recordar estas cuatro palabras porque os van a evitar subida de tensión, alteración del ritmo cardíaco y sobre todo el tener un día de mala uva.

          Hace muy poquito tuve un incidente a primera hora de la mañana, con un miembro encargado del orden público, no fue nada grave,  pero ante lo surrealista de los hechos quise llegar al fondo de la cuestión, pero entonces recordé “la hierba es azul” y a partir de ese momento mi día continuó como siempre, tranquilo y feliz.

          Esta frase es de una fábula popular que seguro que todos la conocéis, El burro, el tigre y el león. He intentado averiguar quien fue el autor pero parece ser que es anónima, aunque últimamente es muy recurrida, la voy a transcribir aquí porque su moraleja final no tiene desperdicio, y representa uno de los muchos principios del Tai Chi.

                    El burro, el tigre y el león.

             Un día, un burro y un tigre comenzaron a discutir.

            -La hierba es azul, decía el burro.

            -No, estás equivocado, respondió el tigre. La hierba es verde.

            El burro insistió una y otra vez, cada vez con más fuerza.

            -!Te digo que es azul!

            -El tigre intentó explicarle que estaba equivocado, pero el burro no quería escuchar.    Finalmente, decidieron acudir al león, rey de la selva, para que fuera él quien decidiera quién tenia razón.

            Cuando llegaron ante el león, el burro se adelantó:

            -Majestad, ¿A que es cierto que la hierba es azul?

            El león lo miró y respondió tranquilamente:

            -Si. La hierba es azul.

            El burro, satisfecho, señaló al tigre y dijo:

            -Tigre, serás castigado a 5 años de silencio.

            El burro se marchó feliz, orgulloso de haber demostrado que tenía razón.

            Cuando se quedaron solos, el tigre preguntó;

            Majestad,¿por qué me ha castigado? Usted sabe perfectamente que la hierba es verde.

            -Por supuesto que lo sé, respondió el león.

            -Entonces ¿por qué me castiga?

            El león contestó:

            -No te castigo por decir que la hierba es verde. Te castigo porque has perdido tu tiempo discutiendo con alguien que no quería aprender ni escuchar.

            El tigre permaneció en silencio.

            -Entonces el león añadió:

            -Puedes tener razón y, aun así, perder. No todas las discusiones merecen tu energía. Hay personas que no buscan la verdad; solamente buscan tener razón. Y cuando intentas demostrarles algo que no quieren comprender, acabas entrando en su juego y te pones a su mismo nivel.

            El tigre inclinó la cabeza y comprendió la enseñanza.

            Moraleja

            No siempre es necesario demostrar que tenemos razón.

          La sabiduría también consiste en saber cuándo hablar, cuando explicar y, sobre todo, cuando guardar silencio y seguir nuestro camino.

          Porque hay batallas que se ganan demostrando la verdad, y otras que se ganan simplemente no entrando en ellas.

          En el camino del aprendizaje del Tai Chi, no toda fuerza debe ser respondida con fuerza. A veces, la verdadera victoria consiste en:

          “no gastar nuestras energía donde no puede dar fruto, no oponerse innecesariamente a la fuerza, sino saber cuándo ceder, cuándo permanecer y cuándo continuar el camino.”

Juan Martínez
Monitor de Tai Chi
Almería

What do you feel about this?

Deja un comentario