Huétor Tájar, mi latido y mi verdad
Huétor Tájar, mi latido y mi verdad, de Victoria Expósito, es un emotivo poema dedicado a Huétor Tájar, sus tradiciones, su vega, sus monumentos y sus gentes. Un canto de orgullo, raíces y profundo amor por la tierra.

Te llevo en la sangre, mi rincón sagrado,
pedazo de cielo que el Genil abraza,
orgullo labriego que el tiempo ha guardado
en cada rincón de tu humilde plaza.
El viejo Torreón que el siglo custodia
nos habla de glorias, de lunas y herencia,
mientras tu vega nos canta su oda
con frutos que brotan de fe y de paciencia.
Santa Isabel, con su torre divina,
conmueve los valles al dar la oración,
un rezo que al viento del sur ilumina
y enciende de orgullo mi buen corazón.
Mayo se viste de fiesta y de flores,
San Isidro guía la alegre carroza,
el Nazareno mitiga dolores
y la Virgen Santa en el alma reposa.
Tú llevas el verde grabado en la frente,
el espárrago metido en el alma,
y el alma es el surco de toda tu gente
que labra la tierra con fuego y con calma.
¡Ay, Huétor Tájar querido de luz y memoria!
Mi pluma te canta con hondo fervor,
escribo en tus campos mi propia victoria
y firmo estos versos con todo mi amor.

