Te sigo amando…
Gonzalo Lozano firma una reflexión íntima sobre el amor que permanece tras la distancia, la despedida y el tiempo, convertido en recuerdo, aprendizaje y alma.

Te sigo amando, aunque el tiempo haya cambiado los colores de aquello que un día fue perfecto. Aunque las palabras ya no suenen igual y los silencios pesen un poco más.
Te sigo amando en la distancia que no elegimos, en los recuerdos que aún me visitan cuando todo se queda en calma y tu nombre vuelve a aparecer en mi mente.
Porque amar, no siempre significa quedarse, a veces es soltar con el corazón en la mano, es entender que no todo lo que se ama, está destinado a quedarse para siempre.
Te sigo amando, no como antes, no con la misma intensidad ciega, sino con una forma más tranquila, más profunda, como quien guarda algo valioso, aunque no pueda tocarlo.
Y es qué, el amor verdadero para mí no desaparece, solo se transforma, se vuelve recuerdo, aprendizaje y una parte silenciosa del alma.
Te sigo amando, no para volver, no para insistir, sino porque hay amores qué, aunque terminen nunca dejan de existir.

