CORAZÓN MESTIZO
Corazón mestizo, de Ana María López Expósito, es un poema dedicado al barrio madrileño de Embajadores, donde la identidad, la cultura y la poesía urbana laten entre calles, cafés y sueños.

El barrio de Embajadores se alza como
un verso de acero y hormigón,
estrofa azul de infinita fantasía,
rima asonante y alquimia de neón.
Puerta humilde de Madrid,
interculturalidad y humanidad se balancean
en los columpios de la identidad.
En cada esquina, los poemas gritan;
en cada ventana, los versos susurran un chotis.
Al amanecer en notas de Luis Pastor
el Paseo de las Acacias se despliega como estrofa,
ha nacido un pentagrama con arpegios eclípticos.
El Café Barbieri son los puntos suspensivos,
los que dan pausa al bullicio de la plaza,
puntuación de un lenguaje inconexo
que solo la luna plateada comprende.
En los centros culturales, las palabras se escapan.
Las violetas crecen entre las baldosas,
como aliteraciones y anáforas
bajo el paraguas de las promesas del tiempo.
El eco de los mirlos descansa entre los arces.
brilla en un atardecer de asfalto resbaladizo.
Se reinventa un poema que nunca se acaba,
que se reescribe con cada paso,
con cada voz, con cada sueño.
En tus calles han nacido poetas urbanos,
tejedores de un verso infinito,
en esta metapoesía de ladrillos y sueños,
donde cada corazón es una sílaba
cada historia, una estrofa más,
acompañados de un organillo que
no cesa de llorar.

