SEMANA SANTA EN ESPAÑA
Texto de Carmen sobre la Semana Santa en España, sus tradiciones, estilos regionales y el valor cultural y religioso que la convierten en una celebración única.

La Resurrección
El mundo cristiano acaba de celebrar una nueva Semana Santa y aún parece que se escucha a lo lejos el eco de la última saeta cantada por una garganta rota por la emoción. Y es que, todo aquel que tiene fe y es coherente en sus creencias, cuando llega esa fecha en que, como dicen los sevillanos “ya huele a Semana Santa”, y por la ciudad desfilan los nazarenos portando a hombros esos maravillosos “pasos” con las imágenes de Cristo y esas bellísimas Vírgenes Dolorosas, por fuerza notarán que su fe se renueva y se sienten más cerca de Dios. Respetando todas las creencias, al pueblo no se le pueden quitar sus tradiciones. Sus buenas tradiciones.
Desde siglos, en España se celebra la Semana Santa. Cada ciudad a su estilo, según su idiosincrasia. En Castilla los desfiles procesionales son austeros, silenciosos, llenos de recogimiento, pero muy bellos.
En Andalucía la Semana Santa es plena de colorido, alegre incluso, y el pueblo enfervorizado piropea a sus imágenes -¡Macarena! ¡Guapa!- al paso de las mismas en la “madrugá” del Jueves Santo bajo una noche de luna llena impregnada de olor a incienso y azahar. Es la Pasión según Sevilla.
SEMANA SANTA EN ANDALUCÍA
La Semana a Santa andaluza, en concreto la de Sevilla, es una de las celebraciones más importantes de España, incluso a nivel mundial, combinando fervor religioso, arte barroco y tradición cultural. Las hermandades religiosas portan sus “pasos”de Cristos y Vírgenes al compás de saetas, mientras un numeroso gentío aplaude y aclama a las cofradías que hacen la estación procesional, excepto en las hermandades de silencio.
Las imágenes, auténticas obras de arte del barroco de los siglos XVI y XVII, son portadas por costaleros, sobre todo en Sevilla, o a hombros en otras ciudades andaluzas.
Los famosos costaleros son guiados por el capataz, ya que están bajo el “paso” y no ven por donde van. Tan solo la voz del capataz los va dirigiendo con un lenguaje afectivo, dándoles ánimos para cargar con el enorme peso que llevan sobre sus hombros. ¡Ánimo, valientes! ¡A esta es! Y al dar los golpes con el llamador, hacen la levantá los cuarenta, o más hombres, que hay bajo las trabajaderas compuestas por vigas transversales de madera o metal.
Los nazarenos visten con túnicas y capirotes con la cara cubierta. Muchas hermandades tienen miles de nazarenos, en concreto la Macarena alcanza más de cinco mil y más de cien pasos. Famosa es en Sevilla “la Madrugá”, la noche del Jueves al Viernes Santo, en donde salen la Macarena -la Reina de Sevilla- el Gran Poder -el Señor de Sevilla-, y la Esperaza de Triana, dedicándoles saetas en cada plantá.
La Semana Santa sevillana fue declarada de Interés Turístico Internacional en el año 1980. Es la Pasión según Sevilla.
En Granada es famosa y espectacular la procesión de los Gitanos, acompañada por hogueras, que se prenden al paso del Cristo del Consuelo y María Santísima del Sacromonte, y el cante de saetas al cruzar el barrio del Sacromonte y la Cuesta de Chapiz con la Alhambra al fondo. Fue declarada de Interés Turístico Internacional en el año 2007.

Espléndida es asimismo la Semana Santa de Málaga con la espectacular procesión del Cristo de la Buena Muerte, de Mena, portado por trescientos veinticinco hombres, y caballeros legionarios cantando su himno y realizando perfectas exhibiciones totalmente sincronizadas. Es una procesión muy aplaudida por la ingente multitud que asiste a la misma. También es tradición el indulto de un preso por la cofradía de Jesús el Rico y el “paso” -los malagueños lo llaman trono-, de la Virgen del Rocío, “la novia de Málaga, de 4.000 kilos de peso, llevada por 266 hombres.
SEMANA SANTA EN CASTILLA
Por el contrario, en Castilla, los desfiles procesionales son austeros, silenciosos, llenos de recogimiento, pero muy bellos. Son reconocidos por su sobriedad y alto valor artístico, con tallas de Gregorio Hernández y La Roldana, entre otros grandes imagineros.
Destaca por su fama la ciudad de Valladolid, declarada de Interés Turístico Internacional y candidata a Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO, destacando por la calidad artística de sus imágenes del siglo XVI y XVII. Ferviente el Sermón de las Siete Palabras, dado en la Plaza Mayor, y emotiva la procesión del Silencio y la Procesión General. Cuenta con veinte cofradías y treinta y dos pasos. Valladolid es considerada como la capital de la imaginería castellana.
Asimismo son famosas las procesiones de Ávila, Patrimonio de la Humanidad, sobriedad máxima, famosa por su Ronda Vieja durante el Vía Crucis alrededor de las murallas. Quince cofradías y procesiones históricas como la del Cristo de las Batallas, con antorchas, creando un ambiente de gran recogimiento
León, declarada igualmente de Interés Turístico, es famosa por su pregón a caballo de las Siete palabras y la Ronda alrededor de la ciudad. Dieciséis cofradías. Destacan la Procesión de Los Pasos, la de Genarín, desfile pagano-religioso que rinde homenaje a un personaje popular. Los pasos son portados a hombros.
Salamanca, Interés Turístico, como la mayoría de la Semana Santa castellana, es monumental con sus dieciocho cofradías y cincuenta pasos en torno a la Plaza Mayor y las catedrales. Famosos el Vía Crucis universitario, la procesión del Santo Entierro y la suelta de palomas el Domingo de Resurrección.
No olvidemos a Zamora, Interés Turístico, silencio y solemnidad. Destaca el canto del Miserere. Documentada desde el siglo XIII, lo que la convierte en una de las más antiguas de España
Añadamos a las anteriores las de Medina del Campo, Rioseco, Palencia, y otras más.
Casi toda la Semana Santa de Castilla es declarada de Interés Turístico Internacional.

SEMANA SANTA EN EXTREMADURA
Por tierras extremeñas, en Valverde de la Vera, Cáceres, los “empalaos” son muestras muy duras (de hecho, Carlos III prohibió tal práctica) del sacrificio de unos hombres haciendo exaltación de su fe. Hay que ser muy creyente para poder soportar esa tortura física durante su vía crucis particular, atado el cuerpo con cuerdas y soportando el peso de un travesaño sujeto al cuerpo y un velo sobre la cara, cumpliendo una promesa.
Declarada de Interés Turístico, la de Cáceres, ciudad medieval, se vive entre murallas y palacios por el casco antiguo declarado Patrimonio de la Humanidad. Impresionante el paso del Cristo Negro, alumbrado por antorchas, talla del siglo XIV y famosos los silenciosos Vía Crucis, asimismo por el casco antiguo, y la representación de la Pasión Viviente. Once cofradías desfilando en una atmósfera única.
Mérida, Interés Turístico y Patrimonio de la Humanidad, celebra su pasión romana, que transcurre entre los vestigios de la antigua Roma de más de dos mil años. Procesiones espectaculares recorriendo sus más de treinta “pasos” los monumentos romanos. Momento culminante es el Vía Crucis del Santísimo Cristo de la O en el anfiteatro romano. Nueve hermandades.
Badajoz, Fiesta de Interés Turístico Internacional, su Semana Santa data del siglo dieciséis con once cofradías y pasos de gran valor artísticos, la mayoría de estilo sevillano, llevados por costaleros, recorriendo el casco antiguo de la ciudad donde tiene lugar la celebración del Vía Crucis. Jornada principal es la del Jueves Santo con la procesión de la Virgen de la Soledad, patrona de la ciudad.
Zafra o Jerez de los Caballeros destacan por su sobriedad y escenarios monumentales.

SEMANA SANTA EN MURCIA
En Cartagena pasean esa magnífica imaginería de Benlliure o Salzillo y otros imagineros, semejante a personajes llenos de vida que parecen hablarte a su paso por las calles. También declarada de Interés Turístico, son famosas en Cartagena las dos cofradías rivales de “marrajos” y “californios”. Su rasgo más destacado en los desfiles procesionales es el orden de los penitentes que marchan al son del tambor, mantos y estandartes bordados. El Domingo de Ramos, la “Burriquita” y la Salve cartagenera.
En Murcia, Interés Turístico Internacional, es muy pintoresco y popular el desfile de “Los coloraos” con más de tres mil nazarenos y niños repartiendo caramelos y otros obsequios. Bellísima la imaginería de Salzillo del siglo XVIII y otros grandes imagineros. Tiene un estilo propio originario del siglo XVIII. Con un total de quince cofradías, la procesión más llamativa es la de Los Salzillos, con imágenes de este famoso escultor murciano del siglo XVIII.
El Domingo de Ramos, el Paseo de la “Burrica” y el demonio encadenado por niños vestidos de ángeles, cierran la celebración.
En Lorca, conocida como “una pasión diferente”, se celebra la Semana Santa más pintoresca y espectacular, con su rica indumentaria bordada con hebras de seda y oro y la arriesgada exhibición de caballos y cuadrigas, que te hacen subir la adrenalina -doy fe de ello-, y la rivalidad entre el Paso Blanco y el Paso Azul, representando escenas del Antiguo Testamento en sus desfiles.
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Imágenes de Salzillo.
Santos, ángeles y Vírgenes,
convirtiéndose en estatuas,
bajaron del Paraíso
para recorrer tus calles
en ferviente procesión,
al compás de una saeta
y un suspiro en la garganta.

LA SEMANA SANTA EN VALENCIA
Y si nos vamos a tierras levantinas, Valencia tiene la Semana Santa Marinera del Cabañal, declarada de Interés Turístico Nacional y Medalla de Oro de la ciudad. Su origen se remonta al siglo, XV. Es variopinta, original y única, de carácter mediterráneo, llena de vida, con una gran riqueza de personajes bíblicos, perfectamente caracterizados, y grandes bandas de música que celebran el domingo la Resurrección de Cristo, alegrando todos esos distritos marítimos formados por los poblados del Grao, el Cabañal y el Cañamelar. Tiene tres momentos de gran tradición: la Bendición de las Palmas, la Procesión del Santo Entierro y la Cabalgata de Resurrección.
La procesión más solemne es la del Viernes Santo o procesión general del Santo Entierro, con treinta y una hermandades.
El Viernes Santo se lleva la imagen de Cristo hasta el mar, en la Playa de las Arenas, para homenajear a las víctimas del mar. Solemne procesión del Santo Entierro, el mismo día, desfilando todas las cofradías e imágenes.
Como tradición singular, las imágenes de los santos se custodian en casas particulares de cofrades durante toda la semana, convirtiendo así las viviendas en capillas.
El Domingo de Resurrección se despide la Semana Santa con un estallido de color y alegría, bandas de música, incesante lluvia de pétalos lanzados desde los balcones y obsequio de claveles por parte de los componentes a los numerosos espectadores.

LA SEMANA SANTA EN MELILLA
¡Ay!, la tierra tira. Así es que terminaré este pequeño resumen con la Semana Santa de mi ciudad: Melilla.
Primavera en Melilla. Aroma de azahar. Joya oculta en el Mediterráneo. Mezcla cultural, llamada la Ciudad de las cuatro culturas: cristiana, judía, árabe e hindú. Quinientos veintisiete años española. “Sol de España en África”. Y mucho más.
Declarada, faltaba más, de Interés Turístico, tiene una tradición católica arraigada y caracterizada por procesiones intensas como “La Pollinica”, a su paso por el Parque Hernández el Domingo de Ramos, el Cristo de la Paz, la liberación de un preso por El Cautivo, el Jueves Santo, y la del Domingo de Resurrección.
Data desde 1498 y es la primera manifestación religiosa en el norte de África. De influencia andaluza, saca sus “pasos”, portados a hombros, por la carrera oficial bajo un ambiente de recogimiento y fervor popular al son de marchas procesionales y saetas al paso de imágenes de gran valor artístico.
El día grande es el Jueves Santo, señoras vestidas de mantilla negra en señal de luto, en el cual se libera un preso para su inserción. La Legión, Hermano Mayor de la Venerable Cofradía Franciscana de Nuestro Padre Jesús de la Flagelación, que procesiona este día, la acompaña en su recorrido entre grandes aplausos de los melillenses. Su andar, en este acto es lento, dejando sus característicos ciento sesenta pasos por minuto con que acostumbra para desfilar.
El sábado Santo se representa en vivo el impresionante Vía Crucis por el recinto amurallado de la Ciudadela, de más de quinientos años, llamada también “Melilla la Vieja”, con más de dos siglos de tradición.
El Domingo de Resurrección se produce el Encuentro del Santísimo Cristo Resucitado y María Santísima del Rocío, llamada “La Virgen Guapa”, la cual recorre la calles en busca de su Hijo. Emocionante acto religioso en el cual las dos imágenes, siendo balanceadas, se encuentran en la Plaza de España alrededor de la una y treinta de la mañana, momento álgido que reúne a gran multitud. Esta es una procesión plena de alegría en la cual algunas mujeres visten de mantilla blanca simbolizando la pureza y el triunfo sobre la muerte.
Esta procesión, ejemplo de convivencia en un entorno cultural intercultural, marca el final de la Semana Santa melillense.
Esto son solo unos someros ejemplos escogidos al azar, pues la Semana Santa en España es diferente en cada uno de sus rincones, todos ellos dignos de visitarse y contemplarla respetuosamente. La semana Santa del año que viene, DM, le tocará a otras ciudades.
Feliz Pascua de Resurrección a toda la familia de Granada Costa.
Vuestra amiga Carmen.

