“El pinar”
Poema íntimo de espera y ternura: bajo un pino, la voz poética aguarda cada día, ve salir el sol y revive conversaciones sencillas, cumplidos y guiños. “El pinar” celebra el amor cotidiano y la belleza de los encuentros que se guardan como luz en la memoria.

A la sombra de aquel pino
te esperaba cada día.
Veía salir el sol
mirando a ver si venías.
Que buenos ratos pasábamos
contándonos nuestras cosas
pues disfrutábamos mucho
y tú me decías hermosa.
Y yo con la boca abierta
decía, gracias cariño
después tú sonreías
mientras yo te hacia un guiño.

