Loja, encuentro de arte, poesía y cultura con Granada Costa
El Proyecto Global de Cultura Granada Costa celebró en Loja una jornada dedicada al arte, la poesía, la medicina y la memoria, con homenajes, reconocimientos y un recital en el Museo de Anita Ávila.

El pasado 3 de octubre, la ciudad granadina de Loja acogió una nueva jornada cultural del Proyecto Global de Cultura Granada Costa, celebrada en el Museo de Anita Ávila, un espacio cargado de memoria, arte y recuerdos que se convirtió durante unas horas en punto de encuentro para escritores, poetas, artistas, profesionales de diferentes ámbitos y amigos del Proyecto. La jornada reunió pintura, poesía, literatura, historia y medicina en torno a una idea común: reconocer la trayectoria de quienes, desde diferentes disciplinas, contribuyen a mantener viva la cultura y a compartirla con los demás.


El acto comenzó con las palabras de bienvenida de Anita Ávila, anfitriona de la jornada, quien recibió a los asistentes en el museo que lleva su nombre y que constituye una parte importante de su legado personal y artístico. Seguidamente tomó la palabra José Segura Haro, presidente del Proyecto Global de Cultura Granada Costa, quien volvió a dar la bienvenida a todos los presentes y asumió la coordinación de un programa en el que se sucedieron presentaciones, homenajes, reconocimientos y recitales.


Uno de los primeros momentos estuvo dedicado al pintor Jesús Pineda Matamala, “Chus”, cuya obra fue presentada por la Dra. Toñy Castillo Meléndez. La trayectoria de Chus está marcada por una vocación artística que comenzó siendo apenas un niño, cuando con ocho años obtuvo su primer premio de Artes Plásticas. Autodidacta, viajero y experimentador incansable, durante años recorrió Europa pintando y aprendiendo directamente de los lugares, las personas y los paisajes, pasando por estilos y técnicas muy diferentes. Su obra ha estado presente en centenares de exposiciones y su trayectoria ha sido reconocida, entre otras distinciones, con la Medalla de Oro por Méritos al Trabajo Cultural, el Premio Humanidades, la Medalla de Oro de la Academia de las Ciencias, las Artes y las Buenas Letras Granada Costa, el Broche de Oro a una carrera artística y la Estrella de Oro Miguel de Cervantes 2025, además de diferentes reconocimientos nacionales e internacionales.




Fue solo una pincelada de una trayectoria mucho más amplia, pero suficiente para comprender la dimensión de la producción que se presentó en Loja. Aunque inicialmente se había hablado de unas quinientas obras, finalmente se explicó que Chus Pineda ha realizado más de ochocientas obras, reflejo de una actividad creativa constante. Durante su intervención, el propio artista fue mostrando diferentes trabajos y explicando al público las técnicas empleadas en sus pinturas, los materiales, las mezclas, las texturas y algunos de los procedimientos que utiliza para conseguir determinados efectos, acercando de este modo el proceso creativo a los asistentes.
La explicación permitió conocer también una de las características más personales de su pintura: la libertad con la que experimenta. A lo largo de su carrera ha combinado materiales y técnicas muy diferentes, trabajando desde planteamientos próximos al hiperrealismo hasta el arte naïf, siempre con una voluntad constante de probar nuevos caminos y no repetirse.

Como cierre de su participación, Chus Pineda entregó a Anita Ávila una pintura dedicada a Don Quijote, una obra destinada a incorporarse a la zona cervantina del Museo de Anita Ávila. El gesto unió de nuevo pintura y literatura y permitió sumar una nueva pieza a ese espacio especialmente dedicado a la figura universal creada por Miguel de Cervantes.
La jornada continuó con uno de sus momentos más emotivos: el homenaje a Anita Ávila, cuya trayectoria humana, artística y solidaria fue convertida en poesía por Rafael Rodríguez Palma, “Fali”. El poeta granadino dio lectura a una extensa exaltación nacida a partir de la biografía de Anita incluida en Quién es Quién. Voces del Siglo XXI. El propio poema explica cómo aquella lectura despertó en él el deseo de rendirle homenaje:
«Abrí aquel libro buscando otras voces,
historias que el presente nos regala,
y entre sus páginas, serenas, nobles,
tu vida apareció, querida Anita.»





A partir de esos versos, Rafael Rodríguez Palma recorrió algunos de los principales capítulos de la vida de Anita: su nacimiento en Loja, su infancia en el seno de una familia trabajadora, sus primeras inquietudes artísticas, su afición al bordado y la costura, su sensibilidad hacia la escritura y, posteriormente, la construcción de una vida familiar y profesional junto a Apolonio.
La exaltación recordó también los momentos difíciles de su trayectoria y, especialmente, una dimensión que define buena parte de su vida: la solidaridad. Su implicación en la lucha contra el cáncer en Loja, su dedicación a quienes necesitaban ayuda y su condición de donante de sangre aparecieron como ejemplos de una manera de entender la existencia basada en el compromiso con los demás.
Naturalmente, el Museo Anita Ávila ocupó una posición central en el poema, concebido no simplemente como un lugar donde se conservan objetos, sino como un espacio en el que se encuentran memoria, arte y vida. Así lo resumían algunos de los versos leídos durante la jornada:
«Así nació el Museo Anita Ávila,
espacio de memoria y de belleza,
donde tu propia historia queda viva
y Loja reconoce tu grandeza.»
El Museo reúne recuerdos, fotografías, obras y objetos que permiten recorrer diferentes etapas de la vida de Anita y comprender cómo su sensibilidad artística ha ido convirtiendo la experiencia personal en patrimonio compartido.
La exaltación recordó igualmente algunos de los reconocimientos recibidos por Anita dentro del Proyecto Global de Cultura Granada Costa, entre ellos la Estrella de Oro Miguel de Cervantes y el Premio Humanidades, además de su presencia en diferentes publicaciones y de su libro Un libro entre mis manos, publicado por Granada Club Selección, donde queda recogida buena parte de su historia.
El homenaje terminó con unos versos que levantaron la voz en reconocimiento a la protagonista de aquella jornada:
«¡Viva Anita Ávila González!
¡Viva su Loja noble y granadina!
¡Viva su fe, su arte y sus valores!
¡Viva su entrega humana y solidaria!»
Después de la exaltación de Rafael Rodríguez Palma, otros participantes se sumaron al homenaje con diferentes poemas dedicados a Anita, entre ellos uno compuesto por Juanita. También Fina López quiso participar en aquel reconocimiento haciendo entrega a Anita de una escultura de la fuente de Dúrcal, un nuevo gesto de amistad y cercanía que se sumó a las muestras de cariño recibidas. Anita agradeció posteriormente todas las palabras, poemas y obsequios que le fueron dedicados.


Otro de los momentos centrales llegó con la entrega del premio «La Llave de la Cultura» a la Dra. Toñy Castillo Meléndez. Se trata de una distinción concedida por el Proyecto Global de Cultura Granada Costa y cuyo significado va mucho más allá del propio objeto simbólico. La llave representa la capacidad de abrir puertas al conocimiento, acercar la cultura a los demás, tender puentes entre generaciones y facilitar nuevos espacios de aprendizaje y sensibilidad. No se concede únicamente por una obra determinada, sino como reconocimiento a toda una trayectoria entendida como servicio.
En Toñy Castillo, esta filosofía encuentra una especial correspondencia con una vida profesional y cultural ligada a la educación, la pedagogía hospitalaria, la literatura y las humanidades. Su labor ha defendido durante años una enseñanza que no se limita a transmitir contenidos, sino que acompaña a la persona, especialmente cuando las circunstancias vitales hacen más difícil mantener la normalidad educativa. A esta faceta se une su actividad literaria y su responsabilidad como Directora de la Academia de las Ciencias, Bellas Artes y Buenas Letras Granada Costa, desde la que participa activamente en la difusión cultural y en la creación de espacios de encuentro entre diferentes disciplinas.
La encargada de leer el acta correspondiente a la concesión de La Llave de la Cultura fue la cantante granadina Inmaculada Rejón. Finalizada la lectura, José Segura Haro y Anita Ávila hicieron entrega del galardón a Toñy Castillo, protagonizando uno de los momentos más destacados de la jornada.
Durante su estancia en el museo se produjo además un hecho especialmente significativo. Toñy Castillo firmó en el libro del Museo Anita Ávila, dejando constancia de su participación en aquel encuentro. La firma adquiere una importancia especial porque, por parte del Proyecto Global de Cultura Granada Costa, solamente dos personas han dejado hasta el momento su firma en dicho libro: el cardenal D. Carlos Osoro Sierra y la Dra. Toñy Castillo Meléndez. De este modo, ambos nombres quedan unidos dentro de la memoria escrita de un espacio que conserva buena parte de la historia personal y cultural de Anita Ávila.
La jornada reservó todavía otro momento muy especial para unir la historia de Loja con el presente del Proyecto Granada Costa. Inmaculada Rejón dedicó una exaltación al médico, poeta, historiador y pensador Ibn al-Jatib, nacido en Loja y una de las grandes personalidades de la Granada nazarí, enlazando simbólicamente su figura con la del doctor Manuel Ceballos Pozo, compañero del Proyecto.
La composición imaginaba un encuentro entre dos médicos separados por siglos, pero unidos por una misma vocación de servicio. Ibn al-Jatib representaba la medicina, la poesía y el pensamiento de la Granada medieval; Manuel Ceballos, la medicina contemporánea entendida desde la salud pública, la calidad asistencial, la ética y la atención humana.
El poema comenzaba poniendo de relieve precisamente la unión del sabio con la ciudad anfitriona:
«Nació Ibn al-Jatib en noble Loja,
tierra de luz, frontera y pensamiento,
donde Granada su memoria aloja
entre rumor de historia y viejo viento.»
A través de la Alhambra como escenario simbólico, ambas figuras establecían un diálogo imaginario en torno a la medicina y a la necesidad de mantener siempre unida la ciencia con la responsabilidad humana. En uno de los momentos más representativos de la composición, Manuel Ceballos respondía con una afirmación que resumía el sentido del poema:
«La ciencia necesita la conciencia».
El texto recordaba la capacidad de Ibn al-Jatib para observar la enfermedad y estudiar racionalmente los contagios en una época dominada por grandes epidemias, mientras que Manuel Ceballos aparecía como representante de una medicina contemporánea en la que los avances científicos no deben separarse nunca de la atención a las personas. Ciencia y humanidades quedaban así unidas por encima de los siglos.
La exaltación avanzó hasta reconocer de manera directa al médico contemporáneo:
«¡Honor a Manuel, raíz andaluza,
médico de servicio y de cuidado!»
Al término de la intervención, Manuel Ceballos saludó al público asistente y agradeció al Proyecto Global de Cultura Granada Costa este homenaje y el recuerdo dedicado a Ibn al-Jatib, médico, poeta e historiador nacido en Loja, valorando la importancia de mantener viva la memoria de figuras fundamentales de la historia y la cultura granadina. El concejal de Cultura de Loja, José Antonio Gómez Trassierra, intervino igualmente para saludar a los asistentes y agradecer al Proyecto este reconocimiento al ilustre médico lojeño, poniendo en valor una jornada que permitió unir la historia de la ciudad con la medicina, la poesía y la cultura contemporánea.
La última parte del encuentro estuvo protagonizada por un recital poético dedicado a la Alhambra, uno de los símbolos universales de Granada y una referencia constante en numerosas actividades culturales y editoriales desarrolladas por Granada Costa. La poesía volvió a servir como punto de unión entre las distintas disciplinas que habían estado presentes durante la jornada y permitió cerrar el acto recordando la capacidad del monumento granadino para inspirar a artistas y escritores:
«¡Honor a la Alhambra, luz permanente,
donde la historia se hace inspiración!»
Finalmente, los participantes realizaron una visita por el Museo de Anita Ávila, recorriendo sus diferentes espacios y conociendo con mayor detenimiento las piezas, recuerdos y testimonios que forman parte de sus fondos.
Las Jornadas Culturales del 3 de octubre en Loja dejaron así una sucesión de momentos que reflejan perfectamente el espíritu del Proyecto Global de Cultura Granada Costa: Anita Ávila abriendo las puertas de su museo; José Segura Haro coordinando el encuentro; Toñy Castillo presentando la obra de Chus Pineda y recibiendo posteriormente La Llave de la Cultura; Chus acercando al público las técnicas de su pintura y entregando una obra de Don Quijote al museo; Rafael Rodríguez Palma convirtiendo la vida de Anita en poesía; Fina López sumándose al homenaje con su escultura; Inmaculada Rejón estableciendo mediante la palabra un puente entre Ibn al-Jatib y Manuel Ceballos; y los poetas poniendo voz a la Alhambra.
A todo ello se añadió la firma de Toñy Castillo en el libro del Museo de Anita Ávila, junto a la del cardenal D. Carlos Osoro, reforzando el carácter histórico y simbólico de una jornada que dejó nuevos recuerdos en la trayectoria del museo y del propio Proyecto.


Loja fue durante unas horas el escenario en el que pintura, poesía, historia, medicina, literatura y amistad volvieron a encontrarse. Una jornada en la que la cultura no se entendió únicamente como creación artística, sino también como memoria, reconocimiento, transmisión y compromiso con las personas. Y ese sigue siendo uno de los grandes propósitos del Proyecto Global de Cultura Granada Costa: hacer de cada encuentro un espacio donde distintas generaciones y disciplinas puedan compartir experiencias y mantener vivo un patrimonio cultural y humano que continúa creciendo con cada nueva jornada.























Felicitaciones por tan magnífico acto de Granada Costa y todos sus colaboradores asistentes, premiados y homenajeados.