HABLANDO CON… MONTSE DELGADO
Hoy, día 5 de diciembre de 2019, el Proyecto Nacional de Cultura Granada Costa, tiene el honor de presentar a una nueva compañera, de la que podemos decir, que es una grande de España, dentro del cancionero y folklore nacional, tan amplio y extenso como es el ramillete de apartados que tiene nuestro cancionero. Ella es conocedora de todo el folklore español y, por lo tanto, ha elegido la vertiente donde ella cree que mejor papel va a desempeñar en su carrera artística y cultural: la copla. Aunque tenemos que aclarar que sus comienzos dieron su fruto a través de un palo del flamenco, concretamente la saeta, pues sus necesidades, por aquellos momentos, eran el poder cantar en público y expresar lo que llevaba dentro de sus venas.
Como en todas las carreras, hay luces y sombras, y concretamente en la parte familiar es donde suelen surgir las primeras anécdotas. Montse, que había tenido una infancia muy feliz junto a sus padres y sus tres hermanos mayores, tuvo en esa época, como muchas artistas, la vena cultural que surgía en los colegios, bien cantando o haciendo representaciones de teatro.
Desde muy joven, encuentra el apoyo incondicional de su padre, pero también el reproche de la madre, que no lo veía con buenos ojos. Y ahí, es donde empieza una andadura de la mano de su padre, que es quien de verdad la acompaña en aquellos primeros años para presentarse a castings y participar en certámenes y concursos.
La faceta más importante para este entrevistador de Montse Delgado, es haber sabido elegir la sección del folklore español que más se le adecua, pues esto le honra y hace que se le ilumine la mirada cuando se le pregunta por la copla.
Posee cinco discos en colaboración con otros compañeros, dos de saetas, dos de coplas y uno de villancicos. También tiene dos discos en solitario, el primero Cruce de caminos, y el segundo, Por otros vientos. Galardonada con numerosos premios, del que más orgullosa se siente, es el de Sentir Málaga, concedido en el año 2013.
Como es nuestra primera entrevista, para que nuestros suscriptores te conozcan en profundidad, la primera pregunta es obligada, ¿dónde has nacido y dónde vives?
Yo nací en Alameda, que pertenece a la comarca de Antequera, por lo tanto, me siento malagueña de pura cepa. A pesar de que mi pueblo está alindando con varias provincias, concretamente con Puente Genil, que pertenece a Córdoba. Aquí he nacido y aquí vivo.
¿Cómo transcurrió tu niñez?
Mi niñez puedo decir que fue muy feliz, aquí en mi pueblo. En compañía de mi familia, de mis amigos y amigas y del pueblo en general, del cual me siento muy feliz y orgullosa.
Aunque tengo que decir que parte de mi carrera artística la tengo basada en la cabecera de la comarca, Antequera, que es un pueblo muy cultural, con bastantes monumentos, bibliotecas, teatros, y es mi inspiración y donde parte de mi trabajo artístico tiene su origen.
Un momento de la entrevista
Háblanos de Alameda. Está colindado con la provincia de Córdoba.
Como ya he dicho, pasé una infancia muy feliz. Yo nací cuando mis tres hermanos eran ya algo mayores, al igual que mis padres, y me cuidaron muy bien. La única pena es precisamente no haber podido aprovechar más a mis padres.
Así es, de hecho, fue cruce de caminos para ir de una provincia a la otra. Porque lo mismo está a diez minutos de un pueblo de Córdoba, que de un pueblo de Sevilla o uno de Málaga y si me apuras, hasta de Granada, con Puente Genil. A la vez que era un cruce de caminos, era un cruce de culturas.
¿Fue allí donde surgió tu vena artística?
Sí, sí, por supuesto. Allí fui al colegio, pero también al teatro escolar. La verdad es que prácticamente todos los que nos dedicamos a esto hemos estado de pequeños en el teatro, actuando, cantando, bailando o colaborando de otra manera. Aunque allí en Alameda, tanto entonces como ahora, este tipo de actividades se desarrollan con poca frecuencia… En todo caso, yo siempre he aprovechado para participar.
Entonces, a la vez que continuabas tus estudios, participabas en el teatro, empiezas tu andadura con la saeta.
Totalmente, yo necesitaba expresarme y cantar, sacar lo que llevaba dentro. Esto, aunque tuviera un freno muy grande, por decirlo así, que fue mi madre. Ella era una persona mayor, luego, muy mayor y de un pueblo cerrado, así que le costaba un poco entender esto. Porque quieras que no, en otras ciudades más grandes como Málaga, se miran de forma diferente estas iniciativas. Aparte, ella perdió a su madre muy joven y tuvo que sacar su familia adelante como si cuidara a sus hijos y posteriormente hizo lo propio con la suya… Y esto del “artisteo” no lo veía bien.
Pero mi padre sí, me llevaba a escondidas al autobús de camino a Málaga para que allí me recogiera mi tío, me metía también en los castings a escondidas… Pero desgraciadamente mi padre murió a los dos años de empezar con toda esta historia, por lo que lo pudo disfrutar muy poco de ello.
¿En qué época te empezaste a dar a conocer?
Yo diría que sobre el 95, que fue cuando canté con Marifé de Triana en LO QUE YO TE CANTE.
Pero empezaste con la saeta, ¿no?
Sí, pero lo llevaba todo adelante. Estuve en una escuela perfeccionando mi cante durante 5 años, y también con Pedro Gordillo en Málaga, que me animó mucho a que continuara con esta pasión.
Algo que me lanzó en un primer momento fueron las saetas que cantaba en las procesiones de mi pueblo. Aprovechando que tenían que pasar por la puerta de mi casa, les dedicaba unos cantes, algo que gustó mucho a la gente. De ahí pasé a cantar para mis amigos y familiares y me di cuenta de que tenía muy buen oído.
Entonces, del flamenco, ¿qué palos cantas, a parte de las saetas?
Pues canto la malagueña, el fandango, la granaina, la seguidilla y las colombianas. Hay otros palos, que por mi tono de voz e incluso por mi forma de actuar considero que no me sientan tan bien. Pero otros, como las granainas o el flamenco abandolao sí que considero que me sientan bien. Otros, como el martinete o el flamenco mucho más hondo, no le va a mi voz, ni a mi forma de expresarme. Aunque con Fernando Rodríguez, de Sevilla, se aprenden estos cantes sí o sí. Es precisamente en lo que más noto que he evolucionado, en el flamenco.
Antes de salirnos de la saeta, en tu pueblo te vistes de nazarena.
Así es, prácticamente toda mi familia pertenece a la Hermandad del Cristo Resucitado, de hecho, mi padre lo era ya desde joven.
Y, ¿hay en tu pueblo bastante tradición?
Podríamos decir que sí, en Semana Santa tienen sus días grandes, en Navidad organizan alguna actividad, venden la lotería… y algunas cosas más. Pero bueno, yo lo que quiero es cantar, pasarlo bien haciéndolo y llevarme bien con todo el mundo.
Yo he participado en muchas recaudaciones para estas asociaciones y ha ido siempre muy bien, siempre ha habido gente que apoye los proyectos.
Esto es algo muy interesante, porque es bastante cierto que, desde hace algún tiempo, la gente se ha acostumbrada a asistir a este tipo de eventos de forma gratuita, cuesta arrancar a la gente de sus sillones si el acto no ha sido organizado por una asociación, hermandad, por la Administración…
Sí, eso es algo que muy poca gente sabe. He tenido la suerte de poder participar con estas hermandades, siempre obteniendo el mínimo rendimiento, porque a mí lo que me llena de satisfacción es ver el teatro lleno.
Saliste de Alameda principalmente con las saetas.
Sí, principalmente porque en ese momento no tenía otra cosa. Me fui desenvolviendo y aprendiendo sobre todo a partir de mi actuación en el programa de Marifé de Triana en Canal Sur. Ahí es donde conocí al gran Pepe Amador y es donde tuve mi primera participación en el mundillo.
Relacionado con estas grandes de la canción como Marifé de Triana, ¿por qué hoy ya nadie llega a ser tan importante y conocida o conocido como estas grandes de la canción española?
Bueno, sí que hay muchas que están surgiendo y se están haciendo muy famosas, como Patricia Vela, María Vidal, María Gracia… Hay muchísimas que están dando el callo. Lo que creo que hace falta es una productora que apueste fuerte por este sector musical, no se apuesta por la copla.
Pasemos a hablar de tu carrera, ¿cuál fue tu primer disco?
Yo hice cinco discos de escuela, en compañía de otros ocho o nueve autores. También he hecho discos de saetas. He participado con compositores y escritores de letras como Pedro Gordillo o Francisco Jiménez.
Francisco Jiménez, que es el Director Artístico de la Academia de las Ciencias, Bellas Artes y Buenas Letras de Granada Costa.
Sí, él de hecho me ha hablado mucho del periódico y del Proyecto Cultural que tenéis.
Hablando de esos discos compartidos, ¿cómo los gestionabais?
Pues lo financiábamos entre todos, y hacíamos actuaciones para venderlos. Mediante esos espectáculos cada uno vendía tantos como podía.
Y aparte de esos discos, ¿cuántos tienes que sean sólo tuyos?
Tengo dos. El primero es Cruce de Caminos, que también es el título de la canción principal, escrita por Francisco Jiménez. Cuando escuché la canción por primera vez vi algo especial en ella, y después de hacerle unos arreglillos consideramos que era adecuada para que fuera la principal. Este disco sí que es sobre todo de copla y tiene once canciones. Contiene tanto temas inéditos, que escribió Pedro Gordillo para mí, como versiones de coplas españolas famosas.
Es curioso que se llame igual tu primera canción, que el nombre por el que se conoce a tu pueblo, Alameda.
Pues es pura coincidencia, la verdad. Y es que en Alameda tenemos el Centro Temático de las Termas Romanas, pero yo nunca le había prestado mucha atención a estas instalaciones. Sin embargo, organizando una visita para que Pedro Gordillo conociese mi pueblo, este fue uno de los puntos de interés. Y fue allí donde lo vimos en una placa: “Alameda fue Cruce de Caminos”. Pedro y yo nos miramos y le pregunté: “¿estás pensando lo mismo que yo?”. A lo que él me respondió, que efectivamente era casualidad que mi primera canción se llamase como mi pueblo, y que debía ser también el nombre de mi primer disco. Y así fue.
La presentación de este disco fue en el Convento del Caserío de San Benito que se llenó hasta los topes, y donde también vendimos bastantes discos. Tuvo una aceptación buenísima.
¿Y cuándo llegó el segundo disco?
Por Otros Vientos llegó cuando tenía mucho más rodaje, y ha gustado mucho en los conciertos de copla. Pero la verdad es que discos no se venden tantos. Si volviera atrás quizá hubiera hecho la promoción de forma diferente, porque ahora las redes sociales tienen mucha importancia.
Después de estos discos he estado aprendiendo muchísimo, con Pedro Gordillo, clases de canto, estuve con Paco Castillo en Córdoba, con la soprano Cecilia Gallego, con Juana del Castillo, estudiando piano, solfeo…
Cuéntanos un poco de tu paso por Castilla la Mancha.
Castilla la Mancha fue como pasar por un “Se llama Copla” castellano, que se llamaba A TU VERA. Estuve allí interviniendo durante unos meses y poco más. Estos programas hay que tomárselos así; es una suerte participar en ellos y darte a conocer, pero no hay que emocionarse tanto… Luego tienes que volver a llamar Ayuntamientos, a trabajar, a estudiar y a ser constante… Es una publicidad durante unos meses y punto. Luego te tienes que currar lo que venga después.
¿Y qué nos puedes decir de tu participación en Televisión Española?
Aquí sí he participado en varios actos y programas que hay para noveles. La primera vez fue con María del Monte y la última vez estuve con varios compañeros. Después fue cuando volví a Canal Sur.
En Canal Sur has participado en varios programas, como en el de Juan y Medio.
También he estado en el programa de Irma Soriano, DE TARDE EN TARDE. Estuve con María del Monte, que tenía un programa en el que de vez en cuando llevaban a artistas noveles y por último en SE LLAMA COPLA.
Podríamos decir que este el plato fuerte de tu paso por los platós de televisión.
Sí, allí me lo pasé muy bien. Hacíamos mucha interpretación, y a mí eso me encantaba porque como ya te dije, yo empecé desde pequeñita con el teatro. Además, sabían entendernos a nosotros y a nuestra voz muy bien. Mucha gente intenta tocar absolutamente todos los palos, interpretar a todos los artistas… y yo no, pienso que no todos tenemos las mismas habilidades para cantarlo todo. Yo nunca podría cantar una encrucijada de Marifé, sí la canto, pero la canto a mi forma. Mientras, por ejemplo, sí que me identifico más con Concha Piquer.
Siempre busco temas que no perjudiquen a mi voz, pero también que mi voz no perjudique al tema. Porque es verdad que hay temas que no le van, y nos empeñamos en cantar de todo. Sé que los temas flamencos no me van tanto. Me gustan los temas cómicos, que no se valoran mucho, aunque pienso que pueden dar mucho de sí.
Por lo que me dices, a ti lo que te gusta es: “Montse Delgado a tu estilo”
Por supuestísimo. Si tengo que hacer una interpretación la hago a mi estilo. No voy a desgarrarme o tirarme de los pelos, eso no va conmigo.
¿Y con qué interpretaciones que has hecho te has sentido más agusto?
He cantado canciones de Marifé de Triana, de Concha Piquer, de la Niña de los Peines… Soy también de la escuela de Isabel Pantoja, y mi disco incluye dos temas de La Niña de Antequera… Que por cierto yo empecé cantando su tema ay mi perro. Es que es un repertorio tan amplio, incluso de hombres, como Miguel de Molina o Manolo Caracol.
¿Crees que se está promocionando este arte para que también atraiga a los más jóvenes?
Muy poco, y por esto mismo hablaba hace poco con un compañero que cuando faltemos los que estamos, habrá muy pocos y pocas que continúen con este arte, porque no tendrán público. Volvemos a lo anterior, lo que fallan son las productoras, que no apuestan por ello. ¿Por qué alguien escucha una canción? Porque está en todos lados promocionada, en la televisión, la radio, en Spotify… Por eso la promoción que hice del primer disco que saqué en solitario al segundo fue muy diferente, y esto pasó en el transcurso de ocho años. Y todo a base de dinero, y si no apuesta una productora por ti, es muy complicado estar en el boca a boca. Por ello buscamos a las hermandades, ayuntamientos, etc.
Claro, pero esto es muy localista.
Efectivamente. También tuve un desengaño con la Asociación contra el Cáncer de Antequera, teniendo en cuenta su repercusión y que yo lo hacía de forma altruista. Lo único de lo que yo estaba pendiente era de que se llenara el teatro, pero terminaron acudiendo unas cien personas, que para ser ellos no es mucho.
Son tantas cosas las que nos frenan… Pero la actitud, el esfuerzo y las ganas pueden más, o el gusanillo, que también puede ser.
Has comentado tu recorrido por el teatro.
Sí, desde chiquitita he estado en el teatro actuando y así fue hasta hace unos años. La última obra fue La Camelia, con la que estuvimos tres años y recorrimos infinidad de pueblos de Granada, Málaga e incluso Córdoba. Era una obra musical escrita por Pedro Gordillo y la representábamos 14 artistas. La última actuación fue en el Alameda de Málaga con un lleno total.
¿Y qué otros Proyectos ha habido en tu carrera artística?
Pues trabajar y cantar, sobre todo en Andalucía, y también en Castilla la Mancha durante los años 2014 y 2015, cuando se me conocía más por allí. Esto es una lucha constante y hay que estar al pie del cañón.
También has dado varias conferencias, sobre todo dirigidas a la mujer.
Sí, son conferencias habladas y cantadas. En ellas hablo de temas como la violencia de género, aprovechando que hay muchas coplas que hablan del tema. En primer lugar, hago un pequeño resumen del tema que voy a cantar, que se puede aplicar desgraciadamente a la actualidad, aunque haya sido escrito en 1910. Se cantan varios trozos de la canción acompañados de piano y se reflexiona sobre el contenido de la canción.
Aparte está Con nombre de mujer, que son canciones que tienen nombres de mujer, y aquí toco un poco menos la violencia de género, pero sin dejarla a un lado. Canciones como La Paula, María de la O, Cárcel de Oro, María la Gitanilla… Son canciones con nombre de mujer, cuyas vivencias podemos encontrar hoy en día.
Aparte del canto, las conferencias también tienen una parte explicativa.
Sí, por ejemplo, con La Paula, se proyecta durante unos momentos imágenes de ella, en ese momento explico lo que le pasó y luego canto un trocito, que viene a ser la primera parte y el estribillo.
¿Y a capela nos podrías dar una pincelada de La Paula?
Por supuesto.
(En este momento procede Montse Delgado a cantar a capela La Paula)
Paula torbellino de coral, eres una caracola con esa bata de cola verde como el olivar.
Te cambian los ojos cuando cantas.
Es que la música da la vida. De hecho, una de las cosas que más me gusta hacer es sacar al escenario a una mujer que le guste cantar, pero por motivos de la vida no se ha atrevido o no ha podido. Darle esos minutos de gloria y ver cómo se le ilumina el rostro… Eso también da la vida.
Has cantado junto a un pianista en repetidas ocasiones.
Sí, es algo que valoro mucho. El piano te da mucha elegancia y además en mi caso, se adapta a mi voz a la perfección y es algo que me encanta.
¿Cómo encaras la llegada del próximo año?
Con muchas ganas, mucha energía y mucha positividad. Dispuesta a llamar Ayuntamientos, Concejales de Cultura… Ya te digo, sobre todo con ganas, y con salud, que es lo que quiero.
Tú has nacido para cantar.
Totalmente, aparte tengo mi trabajito, pero cantar es lo primordial. No me cambio por nadie, y no me pesa. Me levanto a la hora que haga falta, a las cinco mismo, con tal de tenerlo todo preparado y arreglado. Porque es que me da la vida.
Te voy a contar una cosa. Cuando murió mi padre no paré de cantar. Y, de hecho, me decía a mí misma: “¿Cómo tienes ganas de cantar con la pena tan grande que tienes?”. Pero es que me salía sólo, no me daba cuenta ni de que estaba cantando. Es que es algo que se lleva dentro, no se puede evitar.
Bueno, después de este repaso artístico y biográfico, ¿hay algo que quieras decir o destacar?
Me gustaría que la copla tuviese un poco más de ayuda por parte de los Ayuntamientos y de otras Instituciones superiores, como la Administración de la Junta, del Estado, u otras.
Y por supuesto quiero agradecer al periódico Granada Costa por concederme esta entrevista. Ha sido un placer.
Entrevista por Pepe Segura.
Fotos: Ana Sánchez y Antonio Manuel Segura.