ENTREVISTA A PILAR QUIROSA-CHEYROUZE
Conocí a la poeta, escritora y crítica literaria Pilar Quirosa-Cheyrouze personalmente, hace ya bastantes años, aunque ya hacía algunos más, que nos conocíamos de forma epistolar, ya que ella colaboró con algunos de sus bellos poemas en la revista que fundé y dirigí, “Arboleda”, y tuve algunas conversaciones enriquecedoras a través del teléfono. Siempre me causó una agradable impresión, ya que sus palabras eran para mí de infinitos conocimientos y sabiduría, un manantial caudaloso donde aprender.
Mujer sensible y polifacética donde las haya e inmersa en todas las facetas de la literatura. La conocí personalmente en Almería, donde presenté un libro de la poeta Antonia Rodríguez Mateo (A. F), donde junto a ella, que era Presidenta del Ateneo, y junto a otras autoridades, presidimos la mesa.
Nuestro encuentro fue para mí muy provechoso, ya que pasamos, junto a varios amigos más, un fin de semana inolvidable, lo que me dio la oportunidad de conocerla en toda su dimisión humana. Mujer de una gran capacidad de diálogo y, sobre todo, de una grandísima cultura.
¿Dónde naciste?
Nací en Tetuán, Marruecos, en la primavera del 56, un 28 de marzo. Tetuán era desde el año 2012 la capital del Protectorado Español en Marruecos. Un mes después, el 7 de abril, llegaría la Independencia.
Hace unos años, y con el Instituto de Estudios Almerienses, participé en unas jornadas dedicadas al Protectorado, que se celebraron en Rodalquilar (Almería) en Septiembre de 2012.

¿Cómo transcurrió tu niñez e infancia?
Viví una infancia muy feliz. Nací en la Clínica de Las Palmeras y mi primer hogar fue una casa de estética árabe, situada en la Calle Luneta. Cuando tenía seis años, junto a mis padres, nos trasladamos a los Pabellones de Aviación, poco antes de nacer mi hermano Rafael. Tetuán era un espacio multicultural, donde convivían árabes, católicos, hebreos e hindúes. Estudié en el Colegio María Milagrosa, de religiosas misioneras, donde cursaban estudios niñas de todas las nacionalidades. Se hablaba en árabe, francés y por supuesto, en español.
¿De dónde procedían tus raíces familiares?
Mi padre era natural de Águilas (Murcia), de ascendencia granadina. Mi abuelo Rafael era natural de El Fargue. Nuestros antepasados llegaron a Güejar Sierra, procedentes de la Auvernia francesa en el siglo XVII, en concreto en el año 1650. Eran emigrantes que se instalaron en Güejar Sierra, y cuya historia investigó mi padre durante muchos años, uniendo todas las ramas familiares y añadiendo a nuestro apellido el original, que se había modificado con los años, Cheyrouze y que derivó en Quirosa y en Chirosa, por analogía latina. Hace dos años, en noviembre de 2015, el ayuntamiento de Güejar Sierra hizo un homenaje a mis antepasados, François y Antoine Cheyrouze, con el descubrimiento de una placa conmemorativa. Junto a mi primo Michel Cerdán (de apellido Cheyrouze por parte materna), que había participado en la Ruta del Camino Mozárabe-Vía de la Plata , tuve oportunidad de pronunciar unas palabras en el acto, recordando el importante y riguroso trabajo de investigación genealógica que realizó mi padre en aquellos años. Se produjo también el hermanamiento con el lugar de procedencia de mis ancestros, Albepierre, una pequeña localidad del departamento del Cantal, en el distrito de Saint-Flour, perteneciente al cantón de Murat. Ambos alcaldes, el de Albepierre, Alain Vantalon, y José Antonio Robles, alcalde de Güejar Sierra, sellaron el emotivo encuentro el 15 de noviembre de 2015. Previamente, se guardó un minuto de silencio por los atentados acaecidos en París.
¿Cómo fue el venir a vivir a Almería?
En Tetuán, mi padre trabajaba en la Torre de control del Aeropuerto de Sania Ramel. Solicitó venir al Aeropuerto de Almería, inaugurado un año antes, en 6 de febrero de 1968, y llegamos un 9 de diciembre de 1969. Mi padre fue Jefe de Torre hasta su jubilación en el Aeropuerto de Almería. El venir a Almería, sin duda, fue una decisión muy acertada, y recuerdo, como si fuera ayer, el primer contacto con la que, desde entonces, es mi ciudad, donde me siento hija adoptiva. Y por supuesto, también, por el recuerdo de mi padre, fallecido en 2002, me siento hija adoptiva de Granada. Durante mis años de estudios universitarios, viví en una residencia estudiantil que había en la Plaza de San Isidro y que regentaba una mujer a la que recuerdo con mucho afecto, Flora. A ella y a su familia, como si fuera ayer. Y por supuesto, a tantos amigos con los que me relacioné por aquellos inolvidables días.

¿Crees que tus padres hicieron por ti, todo cuanto pudieron?
Sí, definitivamente siempre fue así.
¿Cómo transcurrió los años de tus estudios superiores? ¿Qué especialidad estudiaste?
Tras estudiar el bachillerato en el IES Celia Viñas, al mismo tiempo que idiomas, concretamente Francés e Inglés en la Escuela de Idiomas, perteneciente a la Universidad de Granada, cursé la diplomatura de Filosofía y Letras en el Colegio Universitario de Almería (1977-1980), que dependía de la Universidad de Granada, en la rama de Geografía e Historia. Al mismo tiempo, cursé estudios de Filología Hispánica, Teoría de la Lengua y la Literatura. Posteriormente, realicé la Licenciatura en la especialidad de Prehistoria e Historia Antigua en la Facultad de Filosofía y Letras de Granada.
Tú formas parte de la Asociación Andaluza de Escritores y Críticos Literarios (AACL). Cuéntame algo de esta Asociación y cuál es su labor primordial.
Formo parte de la directiva, como vocal de asuntos sociales, cuyo presidente es Francisco Morales Lomas. Entre sus objetivos, está potenciar y defender, desde el rigor, los intereses profesionales de los escritores y críticos literarios, promoviendo los estudios de investigación. Desde la asociación se convoca anualmente los Premios de la Crítica, para escritores andaluces con obra narrativa o de poesía que hayan sido publicadas en Andalucía, o de andaluces que hayan editado en otra comunidad. También se llevan adelante múltiples encuentros literarios y culturales.

¿Desde cuándo perteneces al Departamento de Arte y Literatura del Instituto de Estudios Almerienses? Coordinaste doce ediciones de las Jornadas de Literatura ¿Cuál fue y es ahora tu cometido?
Pertenezco al Departamento de Arte y Literatura del IEA desde el año 1999. En aquel tiempo se podía formar parte de dos departamentos: En mi caso, elegí Historia, y Arte y Literatura. El 2011 fui nombrada Jefa del Departamento de Arte y Literatura, siendo director del IEA Rafael Lázaro, un trabajo lleno de planificaciones culturales, seminarios, tutoría de becas, presentaciones de libros, exposiciones, que me dio la oportunidad de vivir estrechamente el día a día con la Cultura. Concretamente, fue interesante, durante aquellos años, la proyección de las Jornadas Literarias del IEA, durante doce años, más la clausura de las mismas, que se hizo en torno a la “Literatura y el Cine: Aproximación al lenguaje cinematográfico”, con la intervención de especialistas, una actividad que coordiné el 6 de diciembre de 2012 en el marco del I Festival Internacional de Cortometrajes ‘Almería en Corto’, celebrado en Almería del 4 al 9 de diciembre de 2012. Un poco antes, en 2011, entré a formar parte del Consejo Editorial del IEA, llevando a cabo la jefatura de Publicaciones Externas hasta 2014, durante dos legislaturas, teniendo como director del IEA a Miguel Naveros y Rafael Leopoldo Aguilera, respectivamente. Con el IEA, hemos colaborado recientemente en algunas antologías, entre ellas, la edición de un homenaje a Celia Viñas, una conferencia dedicada a Trina de la Cámara, quien fuera mujer de Jesús de Perceval y un homenaje al decano de la poesía almeriense, Julio Alfredo Egea.
Dirigiste el Ateneo durante cuatro años. ¿Qué destacarías de tu labor al frente de esta asociación sociocultural?
En los años que van de 1999 a 2003 presidí el Ateneo de Almería, que pude compatibilizar con mi labor al frente del departamento de Arte y Literatura del Instituto de Estudios Almerienses. Fueron años intensos en torno a la labor llevada a cabo desde las respectivas vocalías de letras, arte y ciencias. Una plataforma que, históricamente, heredaba una fuerte apuesta por la Cultura. La sede en aquellos años estaba situada además en un lugar emblemático, la calle Almedina, en pleno casco antiguo de la Ciudad, a los pies de la Alcazaba, muy cerca de la Casa de Valente, por lo que se potenciaba el valor histórico artístico de Almería y el encuentro en el día a día con el pulso sociocultural.
Eres miembro de la Asociación Colegial de Escritores (ACE) y de la Asociación Humanismo Solidario. ¿Cuál es tu labor dentro de (ACE)?
Soy miembro de ambas asociaciones desde 2014. Colaboro con los compañeros en cuantas propuestas se van planteando. He participado en varios foros sobre crítica y proyección literaria, mediante conferencias, entre ellas, en el Real Círculo de la Amistad de Córdoba, donde impartí una conferencia sobre la obra de Francisco Villaespesa dentro de las jornadas ‘La Andalucía de ahora canta en sus versos a los autores de antaño’, y en Granada, con motivo del Seminario Internacional “El Español como puente de creación literaria entre España y el Magreb”, celebrado los días 18 y 19 de noviembre de 2015. En estos momentos estamos inmersos en encuentros literarios con la Asociación Andaluza de Escritores y Críticos y con la ACE, algunos de los cuales se celebran en Almería, en colaboración con la librería Bibabuk, y entre ellos, el ciclo “Mujer: Letras, Ciencias y Arte”, que tendrá periodicidad cuatrimestral y que presentaremos de forma inminente.

Cuéntame algo de tu experiencia como docente, en el Centro de enseñanza “Mediterráneo” de Almería y en la Universidad de Mayores de Roquetas del Mar. También llevas adelante el Aula de Literatura de Roquetas de Mar.
En el Centro de enseñanza Mediterráneo, trabajamos en los años 90, dando clases fundamentalmente de Idiomas, Historia y Literatura. En Roquetas, con la Universidad de Mayores, he vivido una de mis más gratas experiencias. Un recorrido entrañable en torno a la literatura y a sus autores. Con un alumnado que, desde el principio, aportó gran participación en cada encuentro, especialmente ante la llegada de los participantes en el Aula de Literatura, que tengo el placer de coordinar, y que organiza el Ayuntamiento de Roquetas de Mar desde el año 2004, publicando unos magníficos cuadernos literarios. El último editado, con el número 41, pertenece al escritor y profesor valenciano Santiago Posteguillo.
Tú desarrollas una gran actividad en diferentes actividades académicas y culturales ¿de dónde sacas el tiempo?
Se intenta combinar tiempo para la familia, los amigos, y también para la creación literaria y la difusión cultural. Tempus fugit… hay que buscarlo.
¿Cuántos libros has publicado hasta ahora? También es destacable tu colaboración en los medios periodísticos
Quiero recordar que son trece de poesía, dos novelas, un libro de relatos, así como nueve libros de temática infantil y juvenil. Los artículos de prensa se encuentran fundamentalmente en IDEAL, edición de Almería. También, en La Voz y en la Crónica del Sur, y he realizado la crítica literaria en la revista Foco Sur, colaboraciones en Papel Literario de Málaga, Europa Sur de Algeciras, Suplemento cultural de IDEAL, Huelva Información, Diario de Córdoba… O revistas especializadas como Ánfora Nova, Foco Sur, Revistas de Humanidades del IEA, Arboleda, Zurgai, Revista Velezana, Dos Orillas… Habiendo dirigido las revistas de creación literaria “Almedina” y “Papeles de Urs” y participado en numerosas antologías y revistas especializadas.
¿Qué es la Cátedra Miguel Delibes de la Universidad de Valladolid? De la que formas parte?
Un encuentro privilegiado con la cultura. Es un placer formar parte de este proyecto. Mi obra literaria está incluida como tema de estudio y esto es un honor.
¿Debe ser una gran satisfacción e importante para ti, estar incluida en el Diccionario de Literatura Española de Espasa Calpe?
Jesús Bregante hizo un gran trabajo de selección para el diccionario de Literatura Española de Espasa Calpe en el año 2003, y me siento muy honrada.

Aunque no resido en Andalucía, -pero, siéndolo- ¿podría presentarme a los Premios de Andalucía de la Crítica?
Por supuesto. La convocatoria está totalmente abierta tanto a libros como a autores andaluces.
Tú tienes una sección en el diario Ideal de Granada “Puerta Purchena” desde 1997 ¿Cuáles los temas que sueles desarrollar en tus artículos?
Fundamentalmente, trato la cultura en general y desde todos los frentes: Literatura, arte, historia, filosofía… También me gusta acercarme al campo de las ciencias, y en especial, tratar el tema reivindicativo de la sociedad y la ética, la cultura y el patrimonio. Me siento cómoda en cualquier faceta del mundo cultural.
Tu curriculum es tan extenso que para poder desarrollarlo con preguntas, necesitaríamos medio periódico. Describirme tú, en que no has colaborado. Recitales, conferencias, presentaciones de libros, viajes constantes para poder realizar esa gran actividad, ¿de dónde sacas el tiempo?
Como te decía antes, es importante participar y compartir. No es un esfuerzo, es un verdadero placer.
Por la defensa en favor de la Cultura y como mujer emprendedora, está en posesión del Premio Meridiana de Educación y Cultura del Instituto Andaluz de la mujer (IAM) de la Junta de Andalucía. Premio muy importantes, pero ¿Cuántos premios llevas conseguidos hasta ahora?
Me hizo mucha ilusión recibir este premio pues aúna mi dedicación a la Cultura y a la Enseñanza. Todos los premios han sido un verdadero regalo que recibo con emoción, como haber sido finalista del Premio de la Crítica en Andalucía en 1988. Recuerdo también con especial cariño los que me dedicaron desde Colega y ALCER en 2006, respectivamente, por la defensa de los valores éticos y humanos, o el premio Trueno de Honor, a la difusión del mundo del Cómic en prensa. Y entre los literarios, el premio Victoria Kent de Poesía de Algeciras, el premio Ciudad de Almería, la placa especial del XXI Premio de la Casa de Almería en Barcelona a la labor en prensa, el premio Humberto Saba, de Trento (Italia) al libro ‘Pactos con Eleusis’, editado en 1995 por el IEA, o otros reconocimientos a mi obra, entre ellos en celebrado en el castillo de Angüeso, en Cantabria, con la instalación artístico-literaria ‘Agua, Fuego, Piedras y Páginas”, dirigido por la catedrática de Arte María Jesús Cueto, o la participación de mi obra en la Accademia di Belli Arti de Palermo (Italia) o en el Guggenheim de Bilbao, en el espacio de la instalación artística “Paisajes de sal”.
En 2014 recibiste un homenaje a tu obra literaria en el III Encuentro de las Artes y las Letras del Mediterráneo, promovido por MECA en colaboración con la Junta de Andalucía y en este año de 2017 has recibido un Homenaje al conjunto de tu Obra Literaria en los actos de la Feria del Libro de Almería, promovido por el Ayuntamiento de Almería. ¿Cuántos homenajes y reconocimientos te faltan todavía?
El mejor homenaje es la calidez de los amigos y continuar en contacto con los lectores que se acercan a mi obra literaria, tanto en la categoría de infantil o de adultos, algo que se agradece, pues de lo que se trata es de compartir. Estoy muy agradecida.

¿En qué estás trabajando actualmente?
En un nuevo poemario, tras la publicación el año pasado de mi último trabajo de prosa poética, “Memorial Shadow”, editado por Nazarí en Granada, un libro prologado por el compañero de la crítica y escritor José Cabrera Martos.
¿Cuáles son tus proyectos más inmediatos?
Continuar adelante con una de las más firmes apuestas culturales, el Aula de Literatura que organiza el área de Cultura del Ayuntamiento de Roquetas de Mar. Es un proyecto consolidado y es un placer estar rodeada de personas que lo hacen posible.
¿A qué te dedicas, laboralmente, para vivir?
Realizo talleres literarios, doy clases de idiomas y colaboro con distintas administraciones, siempre a favor de la dinámica cultural. Naturalmente, como en muchos casos que se unen al compromiso con la cultura, existe una labor de voluntariado que representa el noventa y cinco por ciento del recorrido.
¿Qué significa para ti vivir en la luminosa ciudad de Almería?
Un privilegio. Es la ciudad en la que vivo, escribo y sueño.
¿Qué recuerdos guardas de la ciudad donde naciste?
Muchísimos, entrañables. Conservo, además, a mis amigos de infancia y adolescencia, con los que sigo en contacto. Mi novela breve “La ciudad blanca” es un homenaje a Tetuán.
¿Qué pregunta no te hecho y te hubiera gustado que te hiciera?
Mi amor por la astronomía. Soy mujer de letras entusiasmada por las ciencias, especialmente por la astrofísica. Esta pasión la tengo desde la infancia. De los años 60, conservo la edición de un libro, “Proyecto Apolo”, y leo todo lo que cae en mis manos al respecto. Bien cerca tenemos el Observatorio de Calar Alto. En este sentido, este amor por el Universo puede encontrarse a través de toda mi obra literaria, especialmente en el libro infantil “El viaje de Edgar”, que el gremio de libreros almerienses premió en 2013 como mejor libro infantil del año. En septiembre tendremos con nosotros, dentro del ciclo anteriormente citado: “Mujer: Letras, Ciencias y Arte”, a una astrónoma, Ana Grijalbo, granadina. Lo disfrutaremos.
Marcelino Arellano Alabarces
Palma de Mallorca
