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Crítica literaria de El Quijote en verso, de Ángeles Martínez Martínez

*El Quijote en verso*, de Ángeles Martínez Martínez, transforma las aventuras de Don Quijote y Sancho en una extensa adaptación poética, accesible y fiel al espíritu de Cervantes, concebida como homenaje literario y como una nueva puerta de entrada al gran clásico universal.

El Quijote en verso 3d

El Quijote en verso, de Ángeles Martínez Martínez, es una obra singular y ambiciosa que nace del profundo respeto de su autora hacia Don Quijote de la Mancha, de Miguel de Cervantes. Publicada por Editorial Granada Club Selección, la obra alcanza su segunda edición en 2021 y propone al lector una manera diferente de recorrer uno de los grandes clásicos de la literatura universal: trasladar sus principales episodios y su desarrollo narrativo al lenguaje del verso.

Ángeles Martínez, autora del «El Quijote en Verso»

El prólogo ha sido llevado a cabo por Francisco Martínez Martínez.

La intención de Ángeles Martínez queda claramente definida desde las primeras páginas. No pretende sustituir, corregir ni reinterpretar a Cervantes, sino acercarse a su creación desde su propia sensibilidad poética. La autora parte de la edición conmemorativa del IV Centenario y afronta el considerable reto de transformar en versos el recorrido narrativo del ingenioso hidalgo, conservando los personajes, acontecimientos y espíritu fundamental de la obra cervantina. Ella misma señala que ha realizado en verso todo su contenido, manteniendo además los versos originales escritos por Cervantes.

Uno de los principales valores del libro reside precisamente en su voluntad divulgativa. Ángeles Martínez utiliza un lenguaje sencillo, directo y accesible, buscando que el lector pueda seguir las aventuras de Don Quijote y Sancho Panza con facilidad. Desde la descripción inicial del hidalgo y su pasión desmedida por los libros de caballerías hasta la elección de Rocinante, Dulcinea y su nueva identidad como caballero andante, la autora sintetiza la acción sin perder los elementos esenciales que hacen reconocible el universo cervantino.

Esta característica resulta especialmente evidente en episodios tan conocidos como el de los molinos de viento. La autora mantiene el contraste fundamental entre la imaginación de Don Quijote, que contempla gigantes donde solo existen molinos, y la mirada práctica de Sancho, encargado continuamente de devolverlo a la realidad. Ese enfrentamiento entre idealismo y sentido común continúa funcionando como uno de los motores de la obra y permite que el humor original encuentre también su espacio dentro de esta adaptación poética.

A lo largo del extenso volumen, Ángeles Martínez recorre tanto la primera como la segunda parte de las aventuras del caballero. Desfilan así personajes, situaciones y episodios fundamentales: Dulcinea, Sansón Carrasco, las bodas de Camacho, la cueva de Montesinos, los duques, Clavileño, el gobierno de Sancho Panza, Barcelona o el Caballero de la Blanca Luna. La extensión de la obra demuestra que estamos ante un proyecto realizado con perseverancia y con una voluntad de abarcar el itinerario completo de los protagonistas, no únicamente sus aventuras más populares.

Literariamente, el verso empleado busca principalmente narrar y comunicar. No se trata de una poesía construida sobre una elaboración métrica rígida o sobre una constante búsqueda de imágenes complejas. El componente poético está al servicio de la historia. Esa decisión proporciona agilidad y convierte el libro en una lectura especialmente apropiada para quienes desean aproximarse al argumento del Quijote desde una forma diferente, más cercana a la recitación y a la tradición oral.

También merece atención la relación entre Don Quijote y Sancho. Conforme avanza la historia, la pareja deja de ser simplemente la unión entre un caballero soñador y un escudero pragmático para convertirse en una expresión de amistad, fidelidad y compañerismo. Esa dimensión adquiere especial intensidad en las páginas finales. Cuando Alonso Quijano recupera el juicio y se dispone a morir, Sancho intenta animarlo para que vuelva con él al campo y ambos continúen viviendo nuevas aventuras. El desenlace conserva así buena parte de la emoción y humanidad que caracterizan el final cervantino.

El Quijote en verso puede entenderse, en definitiva, como un homenaje literario y personal a Miguel de Cervantes. El mérito de Ángeles Martínez está en enfrentarse a una obra monumental sin pretender competir con ella, sino buscando otra puerta de entrada a sus personajes y enseñanzas. Su trabajo transmite admiración, constancia y amor por la literatura, y consigue que Don Quijote y Sancho vuelvan a cabalgar, esta vez siguiendo el ritmo cercano y personal de sus versos.

Proyecto de Cultura Granada Costa

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