Nombre científico: Citrus australasica. Familia los cítricos. Nativo de Australia.

Otros  nombres: Caviar. Finger lime. Dedo de lima.

En un viaje que hice a Australia en 1983, recuerdo haber visto en un jardín de los maoríes, un fruto que tenía que ver con el que aquí trato, pero no estaba a la venta y tampoco  ninguno de los viveristas  que visité en aquella ocasión lo tenía.  Es posible que actualmente haya adquirido notoriedad y se haya expandido su cultivo y su consumo por aquel continente,  porque actualmente se pone de moda  cualquier cosa rara que aparece en los mercados.

      Pero investigando en la naturaleza y origen de la especie, sabido es, que fue un buen alimento para miles de generaciones del pueblo aborigen, ya que crecía silvestre desde la antigüedad, y que   producía sus frutos durante varios años una vez cultivado, y que con el  injerto elegido ofrecía una producción interesante  para su comercio.  Según manifiestan los historiadores, este caviar cítrico empezó a producirse con fines económicos partiendo de las variedades salvajes alrededor del año 1995 y seguidamente fueron los chefs de cocina quienes se preocuparon de divulgarlo en sus restaurantes. Hoy figura el fruto entre los ingredientes de la alta cocina internacional.

      “La planta proviene de un pequeño arbusto salvaje  que crece en los bosques australianos. Dicho árbol puede medir entre 3 y 8 metros de altura y dispone de  pequeñas hojas y flores blancas. Su cultivo es similar a cualquier otro cítrico y actualmente se ha expandido a otros continentes, especialmente en Asia y Estados Unidos, habiendo llegado a Europa en fechas relativamente recientes, siendo España su principal cultivador en la región valenciana.

      El fruto,  conocido también  como Finger lime por su forma de dedo, lo conforma  un pequeño  cilindro de unos seis centímetros, con piel de diferentes  colores según el cultivar, de los que pueden encontrarse alrededor de  75 variedades. En este nuevo cítrico pueden verse frutos amarillos, morados, verdes o rosados y en el interior de su piel esconde unas bolitas como perlas  que han dado nombre al fruto y son del mismo color que su corteza; parecen translúcidas, tienen un sabor ácido y cuando se consumen parece que estallaran en la boca con cierto gusto refrescante.

      En la moderna restauración, puede encontrarse  este cítrico como guarnición, acompañando a las carnes o pecados, de la misma forma que puede ser protagonista también en los bares de copas convertido en jugos o cócteles.

      Si los ensayos que se vienen haciendo en los climas subtropicales mediterráneos acompañando a sus parientes naranjas y clementinas, funcionan adecuadamente, es de esperar que se convierta en un elemento más de la gastronomía europea.

Apunte publicado en mis Páginas Verdes  de 2012 a 2018, y decía lo siguiente: 

¿Sabías que…EL CAVIAR CÍTRICO  es  un  fruto australiano con una piel  muy fina y anaranjada  que  cobija unas  vejigas oblongas esféricas  de jugo ácido que estalla en la boca y deja en el  paladar un  sabor acidulento  ?

Julián Díaz Robledo

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