LOS MUERTOS VIVOS
«Los muertos vivos», de José Fernández Avivar, es un poema que invita a reflexionar sobre la existencia, el olvido y la huella que dejamos en la vida.

El día que yo me morí
Y noté que estaba muerto
Me quedé muy preocupado
Por las flores de mi huerto.
¿Quién regará mis jazmines
Que con esmero yo cuidé?
¿Quién olerá su perfume
Que yo tanto valoré?
Mucha gente como yo
Está muerta y no lo sabe
Y sigue regando el jardín
Sin saber que poco vale.
Muere quién no tiene voz
Y socialmente es ignorado
Sus obras, sus flores son
Que ilustrarán su pasado.
Habla despacio y confuso
Con ideas ya superadas
Siembra flores muy iluso
Que no serán cultivadas.
Yo despierto cada día
Y me pongo a meditar
Porque pretendo buscar
La razón que sea mi guía
Y que me muestre la vía
Que le ayude a mi razón
Comprender la sinrazón
De estar muerto y no morir
Y estar vivo y no vivir
Pues muchos vivos muertos son.

