San Jerónimo, penitencia y sabiduría.
San Jerónimo protagoniza esta obra de Francisco Javier Toro Martín «Blas», creada para el proyecto PINTAMOS EL SANTORAL. Una representación cargada de simbolismo que reúne la penitencia, el estudio de las Sagradas Escrituras y la espiritualidad del santo.

Hoy, 30 de septiembre, celebramos la festividad de san Jerónimo, uno de los grandes padres de la Iglesia, a quien la tradición representa como cardenal y cuya figura permanece unida al estudio, la penitencia y la oración.
San Jerónimo dejó atrás honores y comodidades para retirarse al desierto, donde vivió entregado a Dios y a las Sagradas Escrituras. Su iconografía reúne algunos de sus símbolos más conocidos: la piedra, que alude a la penitencia; el libro, que remite a la Palabra y a su labor de estudio; y el león, evocación de la conocida leyenda según la cual curó la pata herida del animal.
Con motivo de su festividad recuperamos una obra de Francisco Javier Toro Martín «Blas», realizada dentro del proyecto ARTE DE EXVOTOS: PINTAMOS EL SANTORAL, una iniciativa que pone en valor, a través de la pintura, la memoria iconográfica y espiritual de santos y patronos.
La pieza ofrece una lectura artística y devocional de san Jerónimo, reuniendo en una sola imagen sus atributos más reconocibles y subrayando la profundidad simbólica de una figura esencial en la tradición cristiana.
A través de esta creación, Blas continúa enriqueciendo PINTAMOS EL SANTORAL, un proyecto que une arte, fe y patrimonio desde un lenguaje pictórico propio.
En este 30 de septiembre, la figura de san Jerónimo vuelve así a hacerse presente como ejemplo de sabiduría, recogimiento y fidelidad a la Palabra.

