BANCALES DE TRIGO Y MOLINOS HARINEROS
“Bancales de trigo y molinos harineros”, de Enrique Martínez de Barrax, recupera la memoria de los antiguos molineros, su duro trabajo, sus costumbres y una historia de amor ligada a la vida rural.

Enrique Sánchez
UNA PLUMA DE MALLORCA A MOLVIZAR
Historia de los molinos se han escrito muchas páginas y muchos libros y, muy poco de los molineros, quemando su vida y juventud, para tener la blanca harina del rico pan blanco. En esta segunda Edición de mi Primer Libro Viento y Molienda de sus “hijos los Molineros. En su ardua faena: esta es su leyenda en Memorados de la Historia Medieval Molinos-Molineros: MALLORQUINES, PENINSULARES.
Ricardo es un joven molinero, muy parecido, tan bien yegüero, compaginando sus dos actividades, en sus horas que no hace entrega de pedidos, reparte el salvado para pienso de animales. Su preocupación era hacer sus ahorros para casarse, le preocupa ser soltero a su edad. Hombre rustico, pisando firme el suelo con sus abarcas de calzadera, molineras, su blusa su gorra chulesca molinera, Ganándose el caritativo del solterón, y en los pueblos, ya se sabe hay preocupaciones de ver un hombre solo. En su faena de molienda le preguntaban cuando te vas a casar, con lo guapo que tú eres y, respondía ¿A un no he pensado de casarme, me falta la novia y el dinero, para mantenerla?
Hasta que llego en verano el día de San Juan, celebrando el festejo en la noche de San Juan las fogatas de lumbre que se hacen, cenando y bailando alrededor, asando chorizos y morcillas y, la bota de vino iba de emboca en boca de. Mozos y mozas bailando y se dan la mano y Ricardo encuentra su pareja. El tiempo pasa muy de prisa y veinte primaveras de cortejar a su novia, hasta que llego el día de la boda y casarse.En el pueblo era día de ganado y estaba a rebosar, los desposados, caminaban con soltura correspondiendo a los saludos de clientes y conocidos. Ella caminaba con su chal por los hombros dejando su hermoso escote para los curiosos y envidiosos iba buscando algo que nadie solo ella conocía: La pícara molinera en la primera noche de su boda… y este poeta se lo imagina con una poesía blanca de luna de miel…
