CORTEJO FÚNEBRE
Cortejo fúnebre, de Ana María López Expósito, es un poema de atmósfera onírica y marina donde la memoria, la ausencia y el olvido navegan entre brumas, auroras boreales y recuerdos sepultados.

Ana María López Expósito
En el puerto de Stadsgården,
anclado en los mares del norte,
habitado por fantasmales rostros
como mi borrosa estatua.
¿Quién espera de cara al plomizo horizonte,
más allá de tempestades,
Istmos, archipiélagos, constelaciones.
Más allá del tiempo, del eclipse,
más allá del orgullo y de la vida.
Del infinito sin domicilio ni memoria,
colgado del sueño y del azahar?
Tú, tu identidad apenas visible,
en fotos, cartas ilegibles,
fotos borradas, pisadas de olvido…
¿Quién te espera sentada frente
a la bruma espesa?
Tal vez la aurora boreal.
Tal vez Ulises. Tal vez Eros.
Tal vez la espuma del mar
Tal vez los besos robados.
Tal vez un galeón encallado
en el puerto, hundido en la memoria
desgastada, sepultada
de un universo astral
de bruma onírica.
Tal vez un cortejo fúnebre.
