La voz que no se apaga
Victoria Exposito homenajea a Federico García Lorca en un poema que, noventa años después de su muerte, reivindica la fuerza de su voz, su poesía y un legado que continúa vivo en Granada y en la memoria colectiva.

Victoria Expósito
La voz que no se apaga
Noventa años de silencio verde,
noventa años de una tarde herida,
pero el río de Granada no se pierde
y tu música sigue suspendida.
Te buscaron la sombra y el lamento
en la noche de los hombres fríos,
pero se quedó tu alma en el viento,
dibujando versos en los ríos.
Federico de la luna y el gitano,
del teatro, la guitarra y el clavel,
se marchó tu cuerpo de este llano,
pero tu arte vive en nuestra piel.
No pudieron callar tu Poesía,
ni borrar tu nombre de la arena;
¡Federico, tu voz sigue hoy tan viva,
curando el dolor de nuestra pena!
