VERANO DE FUEGO
Francisco Luque Bonilla retrata en «Verano de fuego» el dolor provocado por los incendios y agradece a quienes arriesgan su vida para proteger y salvar a los demás.

El verano abrió
una puerta al infierno.
Y adentro, personas
buscando salida
en una obscuridad sin cielo.
Sus ojos viendo arder
lo construido.
Sus bienes.
Se marchan,
sus pasos
buscando un refugio.
Cada llama,
una pérdida.
Noche y día
un miedo con rostro.
En cada momento
una casa en ruinas.
A quienes arriesgaron la vida,
os damos mil gracias.
Nadie puede olvidar
las manos de quienes,
en el peor verano,
se dedicaron salvar vidas.

