EL SEÑOR
Diego Sabiote comparte un poema de profunda fe cristiana que responde a la pregunta de Jesús: “¿Quién dicen los hombres que soy yo?”, proclamándolo Mesías, Hijo de Dios vivo y Señor de la vida.

¿Quién dicen los hombres que soy yo?
En la voz de Pedro, los apóstoles
dieron su respuesta, camino
de las aldeas de Cesarea de Filipo.
Durante dos milenios, la Iglesia
ha mantenido la antorcha encendida
y el eco de esta voz poderosa.
Ahora a mí y a ti nos toca.
Llegados hasta aquí, Señor,
cómo saltar por encima
de lo que otras voces
y de los que en ti sólo vieron
al moralista, profeta, maestro,
mago, impostor, loco, revolucionario,
embaucador, chantajista…
Ante tanta confusión:
perdón, Señor, perdón.
Todo esto se ha dicho de ti.
Mas, tu pregunta dirigida a mí,
la respondo yo.
Con Pedro, Juan, Santiago,
María de Magdala y todos
los que presenciaron y vieron en tu rostro,
el testimonio y la gloria del cielo:
Tú eres el Mesías, el Ungido,
el Hijo de Dios vivo;
Tú eres el Santo de Dios.
Rabunní, Tú coloreas y llenas de gozo
mi vida desde lo más hondo.
De mi vida Tú eres el Señor.

