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ORIGENES DE SUS HERMANDADES:

La Semana Santa Sevillana es el fruto de siglos de devoción y evolución histórica. Los orígenes los encontramos en las primeras hermandades medievales, que evolucionaron con el aumento del culto público, la religiosidad popular y el impacto del Concilio de Trento.

Para entender de dónde vienen, comenzamos este estudio dividido en tres bloques temáticos, abordando el germen de la Semana Santa de Sevilla tal y como la conocemos hoy en día.

Sin duda alguna, para hablar de la historia de la Semana Santa, es necesario remontarse a los inicios de las Hermandades y Cofradías.

Es curioso que se empleen dos términos para referirse a una misma realidad; hermandad y cofradía. Ambos provienen del latín; hermandad deriva de germanus, que significa “hermano carnal”, mientras que cofradía procede de cum frate, “con el hermano”. El Código de Derecho Canónico promulgado en 1917 las define así:

“Las asociaciones de fieles que han sido erigidas para ejercer alguna obra de piedad o de caridad se denominan pías uniones, las cuales, si están constituidas a modo de cuerpo orgánico, se llaman hermandades. Las hermandades que han sido erigidas además para el incremento del culto público, reciben el nombre particular de cofradías”.

Se emplearán ambos términos indistintamente, pues su significado es muy similar, se centrarán eso sí, en las cofradías católicas, es decir, asociaciones de laicos o clérigos, o incluso mixtas, aunque en la Semana Santa Sevillana predominan las de laicos, con un sacerdote como director espiritual.

Los cristianos han tenido siempre una fuerte tendencia a asociarse; de hecho, Jesús reunió a sus discípulos en torno a Él. Sin embargo, se enfocarán en las hermandades que surgieron a partir del siglo XIV y han perdurado hasta el siglo XXI.

A lo largo de los tiempos, las cofradías han evolucionado y se han organizado en distintos tipos, según los fines que perseguían. Además de satisfacer la necesidad humana de asociarse, en este caso con una motivación religiosa, han desempeñado múltiples funciones, entre las que se cuentan las siguientes:

  • Devoción o culto: Son las más antiguas, surgidas en la época medieval y dedicadas a María, Cristo, la pasión, el Cuerpo de Cristo, el Espíritu Santo o las Ánimas Benditas.
  • Entierro de difuntos: Como la Santa Caridad o la Vera Cruz de Toledo, considerada la más antigua de España, fundada por el propio Rodrigo Díaz de Bivar (Cid campeador).
  • Asistencia Hospitalaria: Algunas Cofradías se creaban antes que los hospitales que fundaban, y otras surgían después para su gestión.
  • Acción benéfico-asistencial: Incluían la dote para doncellas, la atención a presos o la redención de cautivos. En la actualidad, todas las cofradías incluyen la caridad entre sus fines.
  • Difusión de la Doctrina Cristiana: Como las cofradías de conversos o las dedicadas a las dedicadas a la enseñanza de la fe.

–       Defensa de una agrupación o un oficio:

>De personas de la misma etnia o raza.

>De una misma región, que además traían la devoción a sus imágenes de origen.

>De un mismo grupo social, como caballeros, escuderos o hidalgos.

>De un mismo oficio clerical, como clérigos o canónigos.

>De un mismo oficio o gremio, como sastres, zapateros, panaderos, toneleros o cocheros.

Existen muchos otros tipos, pero todos tenían en común el culto a reliquias o santos, sobre todo tras el Concilio de Trento, el cual reforzó el culto a las imágenes, lo que impulsó el desarrollo de las cofradías penitenciales, que darían forma a la Semana Santa.

Con el objetivo de contrarrestar la Reforma Luterana, la iglesia promovió una doctrina centrada en la penitencia y en la demostración de la fe popular a través de imágenes, lo que dio lugar a un nuevo tipo de devoción.

En Sevilla, estas expresiones de fe se manifestaron de diversas formas, entre las que destacó el Vía Crucis al templete de la Cruz del Campo, que marcó un hito en la religiosidad de la ciudad entre finales del siglo XIV y principios del XV.

LAS COFRADÍAS

Más allá de las procesiones, las hermandades de Sevilla mantienen una intensa vida interna a través de sus cultos. Triduos, quinarios y besamanos marcan el calendario cofrade, especialmente en Cuaresma, y refuerzan la devoción y la identidad de cada corporación.

Como se ha mencionado, la Semana Santa de Sevilla, tal y como se la conoce hoy en día, es el resultado de la evolución histórica de las hermandades y cofradías. En sus orígenes, las procesiones se celebraban el Jueves y el Viernes Santo. Aunque la Pascua de Resurrección se conmemoraba litúrgicamente, no contaba con procesiones. Con el tiempo, se añadió el Domingo de Ramos y, a medida que aumentó el número de hermandades, se expandió el calendario procesional. En la actualidad, las estaciones de penitencia comienzan el Viernes de Dolores y finalizan el Domingo de Resurrección.

Pero comencemos por el principio. Aunque las Hermandades y Cofradías de Sevilla son más visibles durante la Semana Santa, a través de sus procesiones y estaciones de penitencia, poseen una intensa vida interna y una rica tradición de cultos que merecen ser reseñados, pues no sólo de pasos vive el cofrade.

Cada hermandad celebra distintos cultos en honor a sus imágenes titulares. Algunas, como Montesión o los Panaderos, lo hacen en sus propias iglesias, mientras que otras, como el Baratillo o las Aguas, trasladan sus imágenes para celebrar la Función Principal de Instituto, que suele marcar el culmen de estos cultos.

Aunque los cultos se celebran a lo largo de todo el año, es durante la cuaresma cuando se concentran en mayor número. Casi todas las hermandades de penitencia, programan cultos en los cuarenta días previos a la Semana Santa, un tiempo litúrgico de preparación para la conmemoración de la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesucristo.

Los cofrades de las diferentes hermandades suelen conocer bien estos cultos, pero nunca está de más repasarlos:

Triduo: Consiste en tres días de oración dedicados a un titular de la hermandad, un ejemplo es, el que la Hermandad del Valle celebra en honor a Nuestro Padre Jesús con la Cruz al Hombro. También existen triduos fuera de María Santísima de la Caridad en su soledad.

Durante la Semana Santa tiene lugar un triduo muy especial; el Triduo Pascual, que se celebra ante el Santísimo Sacramento en el monumento que se suele instalar en cada iglesia, desde el Jueves Santo hasta la Vigilia Pascual del Sábado Santo.

Quinario: Similar al Triduo, pero con una duración de cinco días. Suele estar dedicado a los Cristos, y algunos autores lo relacionan con la devoción a las cinco llagas del Señor. Un caso destacado es el quinario del Señor del Gran Poder, que comienza cada uno de enero.

Septenario: Culto exclusivamente mariano, en honor a las Vírgenes, que dura siete días y se vincula a los siete dolores de la Virgen. Algunos ejemplos de septenario son los dedicados a imágenes de gran devoción en Sevilla, como la Esperanza de Triana, la Esperanza Macarena, la Amargura, el Valle o la Hiniesta.

Novena: Similar a los anteriores, pero con una duración de nueve días. Es el menos frecuente en las hermandades sevillanas, aunque lo celebran corporaciones como Pasión o San Isidoro.

Decenario: Culto de diez días, presente en algunas localidades, pero no en Sevilla. Estos cultos se celebran con las imágenes expuestas en altares donde abundan velas, flores, doseles y otros elementos ornamentales.

Sabatina: Culto que se suele dedicar a la Virgen y se celebra los sábados, un ejemplo es el dedicado a al Virgen de los Reyes, patrona de la Archidiócesis de Sevilla.

La Función Principal de Instituto, es el culmen de los cultos de cada hermandad y el día más importante de su calendario. En esta misa solemne, los hermanos realizan la protestación de fe y renuevan su compromiso con las reglas de la corporación.

Besamanos y besapiés: Es otro de los cultos internos que realizan las Hermandades y Cofradías. El besamanos se reserva habitualmente para las Vírgenes y algunos Cristos, mientras que el besapiés está destinado exclusivamente a Cristos. Tras la pandemia de COVID-19, surgió una variante en algunas hermandades: La veneración en la que la imagen sigue expuesta de forma accesible, pero sin contacto físico.

Estos cultos se celebran a lo largo del año, pero hay fechas en las que se concentran un gran número de ellos, como el Domingo de Pasión, el previo al Domingo de Ramos o la festividad de la Inmaculada y sus días previos.

En 2024, con motivo del Congreso Internacional de Cofradías en Sevilla, muchas hermandades organizaron besamanos extraordinarios.

Otro de los cultos mas destacados, sobre todo en la Cuaresma, es el Vía Crucis, que puede celebrarse dentro de los templos o en las calles por la feligresía.

En Sevilla, el primer lunes de Cuaresma tiene lugar el Vía Crucis del Consejo de Cofradías, en el que una imagen es elegida cada año para representar a todas las hermandades. Algunas Cofradías también celebran Vía Lucis o Rosarios con sus imágenes marianas. A grandes rasgos, estos son los cultos que celebra una Hermandad, sin contar con la Estación de Penitencia.

Aparte de estos cultos internos, el acto más emblemático de las hermandades sevillanas es la Estación de Penitencia, que realizan desde el Domingo de Ramos hasta el Domingo de Resurrección, en la Santa y Metropolitana Iglesia Catedral.

*Viernes de Dolores, en este día las calles de Sevilla ya huelen a incienso, es la antesala de la Semana Santa Sevillana y conmemora los siete dolores de la Virgen antes de la Pasión y Muerte de Jesucristo.

El Viernes de Dolores o de la Pasión, se rinde tributo a la madre acompañando al hijo en la distancia y sufriente a los pies de la cruz.

Un recorrido por las hermandades…

Como ya se ha visto, en sus inicios, las procesiones tenían lugar el Jueves y el Viernes Santo, si bien,, la Pascua de Resurrección se conmemoraba a nivel litúrgico, no incluía procesiones, pero con el paso del tiempo, se incorporó el Domingo de Ramos y, a medida que crecían las hermandades, el calendario procesional se amplió. Actualmente, las estaciones de penitencia comienzan el Viernes de Dolores, concluyendo el Domingo de Resurrección, y cada hermandad lleva a cabo distintos cultos en honor a sus titulares.

Hermandad de Pino Montado

Iniciamos el recorrido por el Viernes de Dolores, con la Hermandad de Jesús de Nazaret y la Virgen del Amor, conocida popularmente como Pino Montano. Su origen se remonta al curso escolar 1981-82 en el colegio público Félix Rodríguez de la Fuente, donde el profesor de pretecnología, Juan Manuel Plaza Moreno, creó dos pequeñas imágenes de papel encolado y policromado; un crucificado y una dolorosa, a las que llamó Cristo de las Aguas y Nuestra Señora del Amor. Con la participación de sus alumnos, montó dos pasos y organizó una primera salida procesional por las calles del barrio el Viernes de Dolores de 1982. Lamentablemente, Juan Manuel Plaza falleció poco antes de aquella primera procesión, por lo que la profesora Maruja Remedios Vilches, asumió la tarea de continuar con la iniciativa. A partir de entonces, la cofradía comenzó a consolidarse en el barrio, con una cuota simbólica de 100 pesetas trimestrales entre los hermanos. En el año 2000 se convirtió en Agrupaci

Gonzalo Lozano

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