EL ESPEJO DE MI NIÑEZ
El espejo de mi niñez, de José Pérez González, es un emotivo poema sobre la figura paterna, el paso del tiempo y la memoria como reflejo de lo que fuimos y somos.

Caminaba afligido
con la mirada perdida,
su pelo vestía de blanco,
transitaba sin sentir la vida.
El tiempo marcó la tristeza
en un hombre de espíritu generoso,
luchador, fuerte como el roble.
Su corazón latía en el pasado.
Una mirada suya era una orden
que no daba paso a la desobediencia.
Hombre amante de la familia,
la verdad era su escudo.
El tiempo arrastró los años
como hojarasca remolcada por el viento,
andaba con pasos taciturnos.
La vida le robó el sentido
hasta apoderarse de sus recuerdos.
La nostalgia le quitó la razón.
Era el espejo donde miraba mi niñez,
modelo de hombre trabajador y justo.
Yo quisiera ser el reflejo,
que el perpetuó en la inconsciencia de mi ser.
Sus manos enérgicas y bordadas por las heridas,
manos que fueron sólidas y firmes.
hoy marcadas por los pliegues de las arrugas
que le ha tatuado el correr de la vida.
Él, padre distante, su mejor valor la familia,
el amor más profundo, su mujer,
el dolor, la honestidad.
Con un único miedo,
no poder ser el escudo protector
que mantuviera a salvo a sus seres queridos.

