MIGUEL COSTA Y LLOBERA, EL POETA QUE INMORTALIZÓ A NUREDDUNA
Aurora Fernández Gómez rescata la figura de Miguel Costa i Llobera y la leyenda de Nuredduna, la sacerdotisa talayótica que simboliza el amor, la cultura y la herencia clásica en Mallorca. Un texto que une poesía, historia y mito en torno a uno de los grandes poemas de la literatura mallorquina.

MIGUEL COSTA Y LLOBERA es uno de los mejores poetas mallorquines de todos los tiempos. Su poesía se caracteriza por una férrea voluntad de moderación, contención y equilibrio que se esconden tras una elegante reserva y ocultan un drama humano agitadísimo. Tras la obra de Costa y Llobera uniformemente impecable, se escondía una auténtica neurosis que apenas dejaba rastro en su vida externa.
La belleza, la elegancia y la reserva definen su obra. Posee un dominio absoluto de la forma poética, un sentido riguroso del buen gusto y la mesura de una técnica magistral en la arquitectura del verso y en la construcción de su estrofa perfecta.
Miquel Costa i Llobera (Pollensa,1854 – Palma,1922) fue poeta, sacerdote y escritor, perteneció a la escuela mallorquina, exaltó la cultura y el paisaje mallorquín, fue un gran lírico; M. Menéndez y Pelayo lo calificó como un genio excelso. Una de sus poesías más conocidas es “El pí de Formentor”, pero hoy vamos a hablar de otro poema que suscitó una emocionante leyenda en torno a la “sibila, adivina o diosa”, Nuredduna.
En la “Deixa del Geni Grec” (el legado del genio griego), es un poema de gran intensidad lírica y exquisita sensibilidad, escrito en 1900. Quizás intenta justificar el germen de un “seny ordenador” y un sentido estético, humanístico y clásico en Mallorca. Fue premiado en los Juegos Florales de Barcelona en 1902. Se cree que Nuredduna era una sibila nieta del Sumo Sacerdote de la tribu que habitaba en el poblado talayótico de Artá (Mallorca). Se cuenta que un día llegaron de tierras lejanas colonizadores helénicos a la isla, y uno de ellos, Melesigeni, fue apresado por la tribu de Nuredduna y abandonado en la cueva de Artá para ser ofrecido en sacrificio a los dioses, él hablaba otra lengua y no podía comunicarse con Nuredduna, pero tocaba la lira, y a través de la música, lograron entenderse, y, al final se enamoran. Ella lo ayuda a escapar antes que lo maten, pero los suyos no se lo perdonaron y murió lapidada en la cueva abrazada a la lira que en su huida le había dado Melesigeni como señal de su amor.
Dicen que el espectro de Nuredduna todavía se pasea por la cueva de Artá.
El poema refleja madurez, belleza y sentimiento expresadas en una lengua y unas estrofas de una perfección casi insuperables. La “Deixa del Geni Grec” – la lira – que deja Melesigeni (Homero) a Nuredduna es la representación del númen y la inspiración clásica en Mallorca. Al contrario de otras obras de Costa y Llobera, en ésta hay fantasía, pues Nuredduna, personaje central, bello y maravilloso, de ficción e influencia romántica, aunque el autor intenta fundamentarlo en hechos históricos. Costa y Llobera compagina dos elementos básicos: el romántico y el clásico. Triunfa el amor, pero también la belleza y la estética.
Nuredduna con su lira, que le deja Melesigeni (Homero) es como un signo eterno que representa el pensamiento, el espíritu y el legado espiritual y estético de Grecia. Contiene todo el saber que Mallorca hereda del pensamiento y arte clásicos. Según Costa y Llobera, Nuredduna es una personificación del fuego sagrado de nuestra raza; es nuestra sacerdotisa poética de carácter sibilítico.
Nuredduna, que muere apedreada por salvar a Homero, es el símbolo del amor que va más allá de la muerte, es el símbolo de la Mallorca telúrica, de la Mallorca que con nombre de mujer ama, comprende, crea y profetiza a través de la noche de los tiempos. ¿Cómo nuestra sociedad podrá librarse – sino a través de la cultura, de sus complejos, sus miedos y sus odios?
Nuredduna expresa la imagen de la víctima inocente, de la víctima que libera y que da sentido a su muerte. Nuredduna no refleja la intolerancia por indiferencia, refleja la tolerancia por amor. La joven sacerdotisa y sibila talayótica se enamora de Homero, o sea, del saber frente a la ignorancia y la barbarie ambiental de su época. Nuredduna morirá por liberar a su ser amado.
A cambio, frente a la incultura, recogerá la lira – la “Deixa del Geni Grec”, o sea la cultura que es civilización: un bello paradigma que simboliza el triunfo de la tolerancia, la poesía y el amor.
La escultora mallorquina, Remigia Caubet, la inmortalizó con una estatua de más de cuatro metros, frente al mar en el paseo marítimo de Palma.

