Nos robaron los besos
El poema Nos robaron los besos, de Val Marchante Leganés, nos conduce por un viaje emocional donde el amor se rompe en silencios y distancias. Una metáfora íntima de lo perdido, donde incluso las gaviotas se convierten en ladronas de instantes y caricias robadas.

Nos dimos las manos y muchos besos
tuvimos el tiempo secuestrado,
un escenario a nuestros pies
e incluso el brillo en la voz.
Navegamos equilibrando nuestras nubes,
sujetamos la conciencia de los otros
y hasta nos dejamos salpicar
por la espuma de las olas.
Sin embargo, el precinto se despegó
y el reloj volvió a marcar las horas,
los días se dispersaron
y nuestras manos también.
Resbalamos
cada uno por un acantilado.
La lluvia nos arrastró a las rocas,
nos arañamos la vida.
Quedamos en vértices opuestos,
cara a cara
con una interrogación en el rostro,
sin palabras
sin saber manejar la distancia
ni sujetar la piel.
Entonces fue cuando llegaron las gaviotas.
Ellas nos robaron los besos
y el resto de las horas juntos.


Precioso poema, Val. Enhorabuena💝🍀