EL VUELO DE LA CALANDRIA

La calandria construyó un mundo con puentes y pocos muros.
Contaba con ese “Don del Creador” del universo que no se ve, pero se pone en práctica, los humanos la llamaban palabra secreta, no se podía ver.
Al parecer era la mejor arma para contrarrestar la bomba atómica.
Para lograr esa enigmática palabra
hablaba con sus enemigos los cuervos.
Aprendió a hacer pacífica su propia vida de silencios rotos ante las injusticias, desigualdades y sombras.
A veces la vislumbraba a pesar de las tormentas que la amenazaban.
Estaba en paz con Dios, el conflicto era con el hombre.
Comenzó estando en paz con ella misma.
su vuelo cada día era más alto…
Pero sin los resultados previstos.
Un día las lágrimas cayeron de sus ojos
y regaron campos y cultivos.
Con la llegada de la primavera volvió a salir el sol y una bandada de calandrias volaba por encima de las nubes.
La solitaria calandria elevó el vuelo, sacó fuerzas de sus entrañas y se unió a las demás.
Todas desplegaron las alas y las unieron; la sinfonía de Schubert las acompañaba en la travesía hacia el desierto.
Y al alba apareció en el firmamento la palabra secreta: Paz, peace, paix, salam, Hépíng, myr…

